De la euforia a la contención total. En las primeras horas, el ambiente en Extremadura era de mayoría absoluta. Es lo que se palpaba durante toda la jornada electoral en Extremadura entre cargos con peso sobre el terreno. Sin embargo, los mismos dirigentes empiezan ahora a frenar sus expectativas al reconocer a un Vox “muy fuerte” que aleja a Guardiola de la absoluta.
El PP gana las elecciones autonómicas en Extremadura, pero la victoria es agridulce porque María Guardiola no consigue despegarse de Vox. Ese era el objetivo principal de los populares al planear las elecciones autonómicas de este 21 de diciembre. Conseguir una mayoría absoluta que dejase a la presidenta extremeña con las manos libres para gobernar sin ataduras.
Y ese planteamiento, no está cumplido porque Vox dobla sus escaños en dos años y El PP extremeño solo ha logrado solo un escaño más que en las elecciones autonómicas de 2023. Con 29 escaños, los populares suman más que toda la izquierda, pero al desbordar Vox todas las expectativas, se da por descontado que la abstención de Vox será cara para dar el gobierno al PP.

El PP extremeño llevaba los últimos días de campaña fiando a una máxima movilización de la derecha y a la abstención del PSOE esa mayoría absoluta, que, de momento, el escrutinio no confirma.
El optimismo es moderado en el cuartel general del PP, en Madrid, a donde se ha desplazado el presidente Alberto Núñez Feijóo y varios vicesecretarios con Borja Sémper a la cabeza. En la capital se evita hablar de la ansiada mayoría absoluta para María Guardiola, aunque se vende éxito y una “bajada histórica del PSOE”, de hasta diez puntos. En el PP aseguran que si se produce esta derrota será totalmente imputable a Pedro Sánchez.
En Génova, se buscó sacar rentabilidad del batacazo del PSOE. “Es una paliza para la historia del PP al PSOE”, en palabras del secretario general, Miguel Tellado, que auguró el “principio del final del sanchismo”. Aun así, el optimismo de la dirección popular fue modeado. Y es que se habían marcado cuatro objetivos para Extremadura en esta noche electoral y dos de ellos no se vieron satisfechos. El PP quería superar la barrera del 40%, también se marcó el reto de conseguir más escaños que toda la izquierda junta y “hundir de manera histórica al PSOE”. Los populares soñaban con reducir la dependencia de Vox. Objetivo cumplido porque ahora solo necesitan su abstención para gobernar y no su “sí” como en 2023. Sin embargo, el PP no ha logrado superar la barrera de los 30 escaños.
Fuentes de la dirección nacional venden, eso sí, éxito, porque “la derecha está en estos momentos en casi el 60% del voto en el feudo por excelencia de la izquierda en España”. Fuentes populares ponen el foco en que los socialistas. “Es el mayor batacazo en la historia de la democracia de un partido que además viene de ganar las elecciones allí”, explican las citadas fuentes. Algo que imputan a Pedro Sánchez. “Es un mérito exclusivo”.
