El debate sobre cómo gestionar las redes sociales continúa abriéndose paso, ahora con una nueva idea, la de la conveniencia de crear un operador público para que maneje una plataforma del estilo de ‘X’ (la antigua Twitter) y así crear una alternativa que lleve la garantía de las administraciones al estilo de RTVE en el sector de los medios de comunicación.
La idea de una red social pública la ha lanzado este viernes la secretaria general de Podemos y diputada en el Congreso, Ione Belarra, con el propósito de orillar a ‘X’, una plataforma que ve más que problemática al estar “en manos de un ultraderechista, de un nazi peligroso“, en alusión a su dueño, Elon Musk. Belarra ha deplorado en este sentido que Musk aplique en su algoritmo su ideología provocando que en ‘X’ campen a sus anchas y extiendan “su odio y sus mentiras con total impunidad” los que piensan como él.
La iniciativa de Podemos se produce después de que la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, hablara de “limitar y seguramente prohibir” el uso de ‘X’, al considerar que en ese espacio se producen “flagrantes vulneraciones de derechos fundamentales”.
A juicio de Belarra, debería impulsarse “una red social pública garantizada desde lo público y gestionada de manera democrática”. “Esa es nuestra apuesta”, ha concluido la parlamentaria del grupo mixto, antes de añadir que, a su juicio, “como se está demostrando con RTVE, a la red social pública le irá bastante mejor que a X”.
La inmoderación en ‘X’
Antes de proponer esta iniciativa de una red social pública, dirigentes como Yolanda Díaz —y también otros como la propia Sira Rego; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; y la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau— abandonaron ‘X’ y se mudaron a Bluesky. “Creo que no es exagerado decir que Elon Musk ha hecho de X la infraestructura digital de la ‘Internacional del odio’. Al proceso de privatización de la atención y jerarquización de la misma, ha seguido otro de impulso de las fake news y los discursos de odio”, dijo Yolanda Díaz al abandonar la red de Elon Musk.
Según estudios publicados por organizaciones como la Liga Antidifamación, la manera de manejar ‘X’ d Elon Musk ha provocado un alto coste, puesto que el discurso de odio en en esta red se ha triplicado y los comentarios racistas, homófobos y antisemitas han inundado esta red social.
La falta de moderación ha propiciado también la proliferación de contenido ilegal, como pornografía y material gráfico sensible. Un informe de la Universidad de Stanford detectó imágenes de abuso infantil circulando en X, lo que desencadenó nuevas investigaciones por parte de la Comisión Europea.
