El Gobierno activa el artículo 85 para votar los decretos de vivienda: qué es y para qué sirve

PSOE y Sumar recurren a una votación pública por llamamiento para que los diputados expresen su posición sobre las medidas de vivienda

MADRID, 09/09/2026.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante la primera sesión de control del Congreso del curso político, este miércoles. EFE/ J.J. Guillén
Pedro Sánchez interviene en el Congreso.
EFE/ J.J. Guillén

La votación de los decretos de vivienda tendrá una escenografía poco habitual en el Congreso de los Diputados. Los parlamentarios deberán pronunciarse de manera individual y pública sobre unas medidas que llegan al pleno con su aprobación seriamente comprometida después de que Junts haya anunciado que votará en contra. PSOE y Sumar recurrirán para ello al artículo 85 del Reglamento de la Cámara, según ha podido saber Artículo14.

La decisión supone sustituir la votación electrónica ordinaria por una votación pública por llamamiento. Es decir, cada diputado será llamado por su nombre y deberá expresar el sentido de su voto. Una fórmula prevista en el Reglamento del Congreso que convierte una votación colectiva en una sucesión de pronunciamientos individuales perfectamente identificables.

Qué dice exactamente el artículo 85 del Congreso

El mecanismo está recogido en el artículo 85 del Reglamento del Congreso. La norma establece que una votación será pública por llamamiento cuando así lo exija el propio Reglamento o cuando lo soliciten dos grupos parlamentarios o una quinta parte de los miembros de la Cámara. En este caso, el Grupo Socialista planteará la petición con el respaldo de Sumar, según la información trasladada a Artículo14.

Eso significa que PSOE y Sumar reúnen por sí solos la condición necesaria para pedir que la votación de los decretos de vivienda se realice de esta manera. La iniciativa había sido reclamada horas antes por Alberto Ibáñez, diputado de Compromís integrado en Sumar y responsable de Vivienda del grupo parlamentario, después de conocerse la negativa de Junts.

El artículo 86 explica cómo se desarrolla el procedimiento. Una de las personas que ocupa las Secretarías de la Mesa va nombrando a los miembros de la Cámara, que tienen que responder «sí», «no» o «abstención». El llamamiento sigue el orden alfabético de los primeros apellidos, aunque comienza por el diputado cuyo nombre haya sido extraído previamente por sorteo. Los integrantes del Gobierno y de la Mesa votan al final.

La diferencia respecto a una votación electrónica es fundamentalmente política y visual. En ambos casos queda registrado el sentido del voto, pero el llamamiento obliga a que cada representante se pronuncie de forma individual durante la sesión, aumentando la exposición pública de una decisión que llega rodeada de una fuerte confrontación parlamentaria.

Una votación marcada por el rechazo de Junts

El Gobierno activa el artículo 85 para votar los decretos de vivienda: qué es y para qué sirve
La portavoz de Junts, Míriam Nogueras, en una sesión del Congreso de los Diputados.
EFE/Borja Sanchez-Trillo

La decisión de recurrir al artículo 85 llega después de que Junts anunciara su rechazo a los dos decretos de vivienda que el Gobierno lleva este viernes al Congreso. La formación independentista ha pedido que sean retirados y sustituidos por nuevos textos al considerar que las medidas planteadas no solucionan los problemas estructurales del mercado y pueden reducir la oferta de alquiler.

El Ejecutivo, por el contrario, ha decidido mantener las votaciones. Entre las medidas incluidas en el Real Decreto-ley 26/2026 figuran la protección frente a determinados desahucios de personas vulnerables hasta 2030, nuevas reglas sobre los alquileres de temporada y habitaciones, restricciones temporales a determinadas adquisiciones especulativas de vivienda y medidas destinadas a ampliar la oferta asequible.

La negativa de Junts coloca los decretos de vivienda ante un escenario parlamentario especialmente difícil. Precisamente por eso, PSOE y Sumar pretenden que el sentido del voto no quede reducido a la imagen de un marcador electrónico: cada diputado deberá asumir públicamente su posición cuando llegue su turno.

El precedente de la ley de amnistía

No es la primera vez que una votación de enorme trascendencia política se celebra mediante este procedimiento. El 12 de diciembre de 2023, la toma en consideración de la ley de amnistía también se sometió a una votación pública por llamamiento. Aquella iniciativa salió adelante por 178 votos frente a 172.

El mecanismo volvió a utilizarse durante la tramitación de la norma. El precedente resulta especialmente significativo porque entonces fue el PP quien defendió la necesidad de que los parlamentarios manifestaran individualmente su posición ante una de las leyes más controvertidas de aquella legislatura.

Ahora el artículo 85 regresa al centro de la escena parlamentaria con los decretos de vivienda. La fórmula no modifica las mayorías necesarias ni altera el valor de cada voto. Pero sí cambia por completo la manera de visualizarlo: en lugar de un resultado colectivo que aparece en una pantalla en cuestión de segundos, el Congreso escuchará uno por uno el voto de sus diputados.

Y en una jornada en la que cada apoyo puede resultar decisivo, esa es precisamente la finalidad política de la maniobra: hacer individualmente visible una decisión que determinará si los dos decretos continúan en vigor o decaen.

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