Desde el inicio del caso Koldo, la UCO de la Guardia Civil ha situado a Víctor de Aldama como el “nexo corruptor” de la trama. Ahora, documentación aportada al Tribunal Supremo por el grupo Globalia, matriz de la compañía Air Europa, acredita estas sospechas a menos de un mes del inicio del juicio oral que le sentará en el banquillo junto al exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su asesor, Koldo García.
En primer lugar, Aldama fue contratado por la compañía para la “implementación de instrumentos financieros para solventar la crisis provocada por las medidas adoptadas ante el Covid-19”. Esto es, con el objetivo de conseguir dinero para evitar la quiebra de la compañía tras el parón de la pandemia.

Extremo que apuntalaría las sospechas del alto tribunal, que ya dijo en el auto de resolución de cuestiones previas que, entre los hechos objeto de investigación, estaba “el disfrute de Ábalos del chalet vacacional en Marbella por gestiones para la financiación pública de Air Europa”. El Supremo sospecha que el mencionado chalé habría sido una contraprestación ilícita por estas gestiones.
En definitiva, Aldama fue contratado como asesor de Air Europa, y la compañía recibió una ayuda financiera pública de 475 millones de euros. Gracias a su intermediación -al menos en teoría- allanó el camino al Gobierno para conceder el rescate. Entre sus gestiones estaría la petición a Koldo García para que Ábalos firmara una nota de prensa hablando de la pertinencia de conceder la ayuda millonaria.
Cabe recordar que la relación entre el empresario y el CEO de Globalia, Javier Hidalgo, era de extrema confianza. Aprobado el rescate por el Consejo de Ministros, le escribió al CEO: “Estoy llorando como un puto bebé de la emoción. El peso que tenía encima”.

El nexo venezolano
Aldama no solo tenía influencia en el Gobierno español, también estaba vinculado con el régimen de Nicolás Maduro. Conexión que la compañía quiso aprovechar para que le devolviera una deuda de 205 millones de dólares.
Según la documentación aportada a la que ha tenido acceso este periódico, Aldama no consiguió “repatriar el dinero que Air Europa tenía y tiene retenido en Venezuela desde el año 2013”, y por tanto, no cobró nada por estos servicios no completados. De hecho, la compañía aún no ha cobrado este dinero de Venezuela.
El encuentro con Begoña Gómez
Otra de sus funciones, que se incluyen en el informe entregado a la Justicia, fue la de representar a la compañía en la Organización Mundial del Turismo en septiembre de 2020. Momento en el que conoció a la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. Esto ocurrió dos meses antes de que el Ejecutivo concediera el rescate de 475 millones de euros.
Si bien, en un audio del propio Aldama enviado a Koldo García, el comisionista desvinculó a la mujer del presidente del Gobierno: “Sobre lo que me cuentas tú de Air Europa, que quieren vincular la operación de Air Europa, que si ha habido presiones con Begoña y tal, nada verdad”, le decía.
Venta de mascarillas
Por otro lado, Aldama, a través de su empresa Soluciones de Gestión, importó material sanitario de China usando la compañía como medio de transporte. En total, pagó a la aerolínea 2, 84 millones de euros para importar mascarillas. Fueron once vuelos fletados. Parte de ese material fue vendido por Aldama a instituciones dependientes del ministerio de Ábalos.
En concreto, Aldama vendió 24,2 millones de euros de mascarillas a Puertos del Estado y 12,5 millones de euros a Adif. Adjudicaciones que se otorgaron por la vía de emergencia y a través de las cuales, presuntamente, Koldo García y Ábalos recibieron comisiones ilícitas. Esto es el objeto central de la investigación, y los datos de Air Europa certifican cuántos aviones importó Aldama desde China.
Aldama también afianzó su relación empresarial con la compañía vendiendo parte de este material sanitario a la propia aerolínea para que lo usaran sus empleados. En total 2,3 millones de euros por 1,2 millones de mascarillas.
