Gasto en defensa

Militares urgen a implantar un “sistema de recluta” ante la amenaza rusa

El Gobierno, a diferencia del alemán y el de otros países europeos, no planea instaurar el servicio militar obligatorio. Expertos afirman que no es viable pero urgen una ley de movilización militar

La ministra de Defensa, Margarita Robles, junto a su homólogo alemán en Berlín
Efe

El Gobierno se mantiene en su postura: no habrá mili en España. Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos el pasado mes de enero, el aumento de efectivos para que Europa forme un Ejército solvente y autónomo es uno de los objetivos de la política comunitaria. En total, se estima que el viejo continente debe aunar unos 300.000 soldados y un aumento anual de 250 millones para cumplir el propósito.

Vías para captar efectivos

En definitiva, se necesitan efectivos y una de las vías para lograrlo es instaurar el servicio militar obligatorio. El último país en dar un paso adelante en este sentido ha sido Alemania. Si el parlamento da luz verde al proyecto del canciller alemán Friedrich Merz, el país germano instituirá un servicio militar voluntario. Si no hay  una movilización suficiente, el siguiente paso será hacerlo obligatorio.

“Cada país tiene su modelo”, zanjó el asunto Robles desde Alemania precisamente, después de su reunión con su homólogo, Boris Pistorius. “Tenemos Fuerzas Armadas profesionales, comprometidas. Nosotros apoyamos el sistema que tenemos en este momento”.

En la actualidad, en Europa hay 16 países que mantienen el servicio militar obligatorio. De los que una decena forman parte de la Unión Europea. Hay tres modelos principales de servicio militar: obligatorio, por selección aleatoria o selectivo, en el que son llamados los más cualificados.

La ministra de Defensa, junto a su homólogo alemán en Berlín.
Efe

Sin presupuestos aprobados

Expertos militares descartan la posibilidad de imitar el modelo alemán en España, entre otras cuestiones porque la inversión para organizar una estructura que lo permita es alta. El Gobierno alemán prevé una inversión de 500.000 millones de euros para modernizar las Fuerzas Armadas.

España alcanza por fin el 2% del gasto en Defensa, según ha estimado la OTAN en un documento reciente respecto a los países integrantes. Una noticia que garantiza un suspiro de alivio en el presidente Sánchez tras un año de presión a España por parte de los socios europeos y del presidente estadounidense, Donald Trump. Pero sin unos presupuestos aprobados, salvar la cara con prórrogas presupuestarias no permite un plan de Seguridad Nacional y una estrategia en Defensa definida. Así, el Ejecutivo alcanza este presupuesto con un frente abierto: la eficiente inversión de dicho montante económico. Y ahí entran los efectivos de las FAS.

Pese a que nuestro país no contemple un servicio militar de conscripción, expertos militares insisten en la necesidad de aprobar una ley de movilización para tener capacidad de respuesta en caso de conflicto. “En España urge un sistema necesario de recluta”, consideran. “Porque para poder responder en caso de conflicto se necesitan herramientas legales y logísticas para encuadrar a cientos de miles de españoles en las Fuerzas Armadas”.  En definitiva, establecer un plan concreto más allá del artículo 30 de la Constitución o la Ley Orgánica 5/2005 de Defensa Nacional que regularía los recursos -materiales, económicos…- para actuar en caso de emergencia, lo que incluye también la llamada de reservistas.

El modelo alemán

Dentro del objetivo de aunar un ejército solvente y autónomo respecto a gigantes como Estados Unidos o China, esta semana el canciller alemán, Friedrich Merz ha dado luz verde a la instauración de un nuevo servicio militar, inicialmente con carácter voluntario, que se convertirá en obligatorio en caso de que el proceso vaya “demasiado lento”.  En la actualidad, la Bundeswehr cuenta con 195.000 efectivos y 200.000 reservistas. Con su plan de aumento, prevé alcanzar el medio millón.

La soldado del escuadrón de caballería, en el carro de combate Centauro
Soldados del escuadrón de caballería, en el carro de combate Centauro en las misiones en Eslovaquia
Aurora G. Mateache

España pierde efectivos

La diferencia del número de militares de España respecto a Alemania es de 78.300. El atractivo para los ciudadanos españoles de pertenecer al Ejército se ha reducido en los últimos años, ya que según los últimos datos del Observatorio de Vida Militar, las FAS españolas cuentan con 116.739 efectivos, 9.513 de especial disponibilidad, y 2.969 voluntarios, según datos oficiales de Defensa de enero de este año. Una disminución paulatina: en 2023 el Ejército contaba con 116.961 militares en activo, en 2022: 130.780 y en 2021, 133.282.

Según el último acuerdo con la OTAN, nuestro país planea aumentar la cifra hasta más de 130.000 en 2035.

Aumento del número de plazas

En marzo de este año, el Ejecutivo de Sánchez aprobó un Real Decreto para aprobar las plantillas reglamentarias de oficiales generales, oficiales y suboficiales del Ejército. Según este Real Decreto establece que en el próximo cuatrienio habrá 22.210 efectivos, lo que supone 3.285 más que en el pasado ejercicio de 2024-25. Por otro lado, las plazas para Tropa y Marinería alcanzan las 4.445, lo que supone 359 plazas más respecto al año anterior. Los datos de ingreso se conocerán a finales de este año o principios del siguiente.

Uno de los motivos por los que no hay suficientes efectivos es el sueldo. Pese a que el Ejecutivo de Sánchez haya aprobado un Real Decreto para subir en 200 euros el salario de los militares, desde distintas asociaciones afirman que no es suficiente. “El salario neto de un soldado es escasamente superior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI)” manifestaron en conversación con este medio desde la ATME (Asociación de Tropa y Marinería Española) “una problemática que afecta directamente la dignidad y reconocimiento de su labor”. Y consideran que el salario mínimo debería de ser de 1.500 euros mensuales.