Elisa Mouliáa denunció a Íñigo Errejón por una presunta agresión sexual en octubre de 2024. Desde entonces, asegura en declaraciones a Artículo14 ha vivido un calvario por la presión mediática. “Me han pasado cosas que nadie se merece”, asegura. Y por eso, ha decidido dar un paso atrás.
Cansada de todo, la actriz anunció por redes sociales este miércoles que retiraba la acusación contra el que fuera portavoz de Sumar en el Congreso: “Se ha demostrado la verdad que era mi cometido. Ahora solo quedaba que el juez decidiera si era delito. No quería dinero solo proteger a las mujeres y animar al resto a denunciar”, argumenta.

Según Mouliáa, sus abogados han estado con ella hasta el final y la decisión la ha tomado sola, “en contra de sus recomendaciones”. Cabe recordar que dentro de pocos días la Audiencia Provincial iba a decidir si finalmente había indicios suficientes para sentar en el banquillo de los acusados a Íñigo Errejón.
Mouliáa temía que el lunes se archivara el caso y por eso ha decidido dar un paso al lado antes y dejar claro que “no es una retractación sino un límite”. “Si la Justicia continúa, por tratarse de un proceso de naturaleza pública, lo hará sin mi participación. Yo me retiro con la conciencia tranquila”, precisó la actriz en redes sociales.

Otros testimonios de agresión
Otro de los factores que le llevaron a tomar esta decisión es que no haya habido más víctimas a pesar de que, tal y como desveló por primera vez en este periódico, recibía continuamente testimonios de otras jóvenes que habían sufrido lo mismo que ella. “Necesitaba que saliera alguien más aunque fuera de forma anónima como hicieron las víctimas de Julio Iglesias”, sentencia, en conversación con Artículo14.
En este sentido, asegura que recientemente le llegaron dos testimonios a través de un amigo. Hablo con ellas por Instagram, pero les daba miedo denunciar: “Errejón las tocó por todos los lados, les hacía de todo”, asegura la actriz. Y por esa sensación de soledad, afirma, se retira del caso al haber visto que nadie le acompaña en el camino. “Una cosa es ser valiente y otra es ser pringada”.

Futuro del caso
Ahora, en el caso solo queda una acusación popular que pida que Errejón se siente en el banquillo. Se trata de Jorge Piedrafita, abogado de ADIVE, que considera pertinente seguir adelante “al mantenerse el relato de los graves hechos, que atentan contra libertad sexual”. Cree que “por muy poderoso que sea el denunciado no pueden quedar los hechos impunes”. Por ello, mantiene su acusación “salvaguardando los derechos de la víctima, que ha sufrido un enorme desgaste y exposición en solitario”.
Pero fuentes jurídicas consultadas por este periódico creen que el caso está abocado al archivo: “En un delito contra la libertad sexual, de carácter semipúblico y con persona perjudicada, no basta con la acusación popular para que el proceso siga adelante. La jurisprudencia del Tribunal Supremo dice que, en este tipo de delitos, debe acusar al menos la Fiscalía o la perjudicada”.
Resulta que la Fiscalía tampoco presentó escrito de acusación. Solicitó el archivo de la causa al enmarcar el encuentro entre el político y la actriz en “una relación inicialmente deseada entre personas adultas con un desarrollo normal y una madurez sexual acorde con la edad”.
En este contexto, desde la defensa de Errejón celebran el último movimiento de la Fiscalía y de Mouliáa y aseguran que van a llegar hasta el final para demostrar su inocencia, manteniendo la querella que interpuso contra la actriz por calumnias al considerar que mintió, acusándole en redes sociales de extorsionar a testigos del caso.
