Cine

Del roquero al mito femenino: ¿por qué el biopic musical siempre ha sido masculino?

Durante décadas, Hollywood ha contado la historia del genio musical casi siempre en masculino. El anuncio del biopic de Joni Mitchell con Meryl Streep abre una conversación más amplia sobre qué vidas se consideran dignas de ser filmadas y cómo están empezando a transformarse esos relatos

Del roquero al mito femenino: ¿por qué el biopic musical siempre ha sido masculino?
Del roquero al mito femenino: ¿por qué el biopic musical siempre ha sido masculino?

En agosto del año pasado, se anunció que Cameron Crowe (Casi famosos) dirigiría una película biográfica basada en la vida de Joni Mitchell, con la posibilidad de que Anya Taylor-Joy interpretara a la cantautora canadiense en su juventud. Hace apenas unos días, el legendario productor Clive Davis confirmó que Meryl Streep será la encargada de encarnarla en una etapa posterior de su carrera. Según el propio Crowe, melómano empedernido y periodista musical en Rolling Stone desde la adolescencia, el proyecto lleva cuatro años en desarrollo.

El anuncio se suma a una tendencia cada vez más asentada en Hollywood. Cada temporada de premios parece exigir una cuota mínima de biopics y de películas basadas “en una increíble historia real”, concebidas como el equivalente adulto del cine de superhéroes: relatos inconcebibles, sustentados en la nostalgia y en el placer de identificar momentos icónicos recreados en pantalla. En su versión más elemental, estos filmes funcionan casi como un juego comparativo entre la imagen original y su réplica cinematográfica.

Meryl Streep y Anya Taylor-Joy encarnan a Joni Mitchell en su biopic
Meryl Streep y Anya Taylor-Joy encarnan a Joni Mitchell en su biopic

Para los intérpretes, además, el biopic sigue siendo una apuesta segura. La transformación física, el mimetismo con una figura conocida o el uso intensivo de maquillaje y prótesis continúan siendo valores al alza en la carrera de premios. A partir de los años cincuenta resulta difícil encontrar una edición de los Óscar sin una película total o parcialmente biográfica entre las nominadas.

En los últimos años, el género se ha ocupado tanto de figuras extremadamente populares —vivas o fallecidas— como Elton John, Bob Dylan, Freddie Mercury, Elvis o Bruce Springsteen, como de personajes más específicos, desde Robert Oppenheimer hasta Fred Rogers. En la mayoría de los casos, el relato adopta una estructura lineal que recorre décadas de vida en poco más de dos horas, asumiendo licencias dramáticas como mal menor. Otras propuestas optan por enfoques más acotados y sugerentes, centrados en un periodo concreto (Spencer, Maria CallasJudy), o incluso por vías abiertamente experimentales, como Blonde o Better Man, la biografía de Robbie Williams protagonizada por un simio digital.

Harris Dickinson interpretará a John Lennon, Paul Mescal a Paul McCartney, Barry Keoghan a Ringo Starr y Joseph Quinn a George Harrison en los biopics de los Beatles
Harris Dickinson interpretará a John Lennon, Paul Mescal a Paul McCartney, Barry Keoghan a Ringo Starr y Joseph Quinn a George Harrison en los biopics de los Beatles

Esta insistencia alcanza su máxima expresión con los cuatro biopics de los Beatles, uno para cada miembro del grupo, que prepara Sam Mendes: una operación sin precedentes que vuelve a colocar en el centro del relato a figuras cuya historia ha sido ya ampliamente narrada desde todos los ángulos posibles.

Con todo esto en mente, resulta difícil no pensar que el caso de Joni Mitchell llega tarde. No solo es una de las últimas grandes leyendas vivas de una era musical ya extinta, sino que su influencia ha sido reivindicada abiertamente por artistas contemporáneas como Taylor Swift o Brandi Carlile. Su trayectoria no tiene nada que envidiar a la de muchos de los hombres que han protagonizado biopics recientes. Y, sin embargo, la pregunta persiste: ¿por qué la industria ha tardado tanto en convertirla en objeto de este tipo de relato?

Una cuestión masculina

La respuesta apunta a un patrón histórico. La mayoría de las figuras que han ocupado el centro del biopic comparten algo más que fama o talento: son hombres. Existen excepciones —Amy Winehouse, Judy Garland, Maria Callas, Diana de Gales, Marilyn Monroe, Nina Simone, Billie Holiday o Whitney Houston—, pero no es casual el modo en que estas historias han sido contadas. Con frecuencia, el foco se ha desplazado hacia la tragedia personal, el sufrimiento o el escándalo, más que hacia la dimensión creativa o intelectual de sus protagonistas.

Angelina Jolie protagoniza ‘Maria Callas’.

Esta tendencia no es nueva: basta recordar Gia o Tina, en los años noventa. Incluso cuando el resultado es notable, como en Las horas y su retrato de Virginia Woolf, el énfasis suele recaer en la dimensión trágica. A veces, la controversia traspasa la pantalla: Back to Black, estrenada en 2024, generó más conversación por las imágenes de su rodaje —con una recreación de Amy Winehouse en estado de angustia— que por su propuesta artística. El biopic de Nina Simone sigue siendo recordado, sobre todo, por la polémica del blackface de Zoe Saldaña.

El contraste con los biopics masculinos es revelador. Mientras ellos suelen representarse como genios imperfectos, figuras hechas a sí mismas, las mujeres aparecen con mayor frecuencia asociadas al dolor o al sacrificio. No se trata de negar la complejidad ni las sombras —imprescindibles en cualquier buen retrato—, sino de observar qué relatos se consideran dignos de prestigio.

Timothée Chalamet y Elle Fanning protagonizan 'Un completo desconocido', el biopic sobre Bob Dylan
Timothée Chalamet y Elle Fanning protagonizan ‘Un completo desconocido’, el biopic sobre Bob Dylan

El próximo estreno del biopic de Michael Jackson ilustra bien esta asimetría. A pesar de que el desarrollo del proyecto ha estado marcado por la reaparición de las acusaciones de abuso que pesaron sobre el cantante, todo indica que la película contará con el respaldo de su entorno familiar y ofrecerá una versión controlada de su legado. No es de extrañar que Madonna, cuyo biopic lleva años anunciándose sin concretarse, quiera un poco de lo mismo. Y, aunque sobre ella no pesan acusaciones de tal calibre, la reina sí ha construido una carrera alrededor del escándalo deliberado, por lo que seguramente teme poner su historia en manos equivocadas. Algo parecido está pasando con artistas como Cher y Dolly Parton, cuya vida y obra siguen resistiéndose al molde cinematográfico tradicional.

Es comprensible que muchos biopics de líderes políticos, científicos o deportistas estén protagonizados por hombres, dado que históricamente estos espacios de poder les han pertenecido. Pero en ámbitos como la música popular, la ausencia resulta más difícil de justificar. ¿Qué impide adaptar la vida de Kate Bush, Debbie Harry, Grace Jones, Annie Lennox o Patti Smith? En el caso de esta última, la propia artista ha expresado su desinterés por verse convertida en personaje cinematográfico, recordando que su obra —y sus libros— ya contienen todo lo necesario para entender su legado.

El anuncio del biopic de Joni Mitchell no responde, por tanto, a una moda pasajera ni a un gesto de corrección política, sino a una revisión tardía del canon. El género del biopic, históricamente construido en torno a figuras masculinas y relatos heroicos, empieza a ampliar su mirada. La pregunta ya no es por qué ahora, sino por qué ha tardado tanto.

TAGS DE ESTA NOTICIA