Fútbol

Trinity Rodman, la jugadora de los dos millones: ¿cómo se ha fraguado el mayor contrato del fútbol femenino?

La jugadora renovó con el Washington Spirit y abre, con su nuevo sueldo millonario, un escenario de desafíos y dudas

Es la jugadora mejor pagada del planeta y se llama Trinity Rodman. El nombre de la futbolista norteamericana, hija del mítico jugador de la NBA, Dennis Rodman dio la vuelta al mundo hace unas semanas.

Y junto a él una cifra: 2 millones de dólares (1.700.000 euros). Según ESPN y The Athletic, es la cantidad que cobrará al año la futbolista norteamericana. “Sabía que aquí era donde quería escribir el siguiente capítulo de mi carrera”, declaró la propia jugadora en un comunicado tras firmar este nuevo contrato récord en su renovación por tres años con el Washington Spirit de la National Women’s Soccer League (NWSL). Y lo cierto es que su noticia representa un hito que marcará un antes y un después en el fútbol femenino mundial.

Arrebatando el puesto a Bonmatí

Su nuevo contrato le ha arrebatado el primer puesto de jugadora mejor pagada del mundo nada más y nada menos que a Aitana Bonmatí, la actual tres veces Balón de Oro. La futbolista del Barça renovó en 2024 con el club azulgrana con un salario que rondaba el millón de euros. La de Sant Pere de Ribes decidió apostar por seguir en el club de su vida hasta 2028, rechazando ofertas millonarias.

La futbolistas estadounidense, Trinity Rodman
@trinityrodman

Entre ellas, destacó el Chelsea, que puso sobre la meses hasta dos millones de euros por temporada. El club y la liga inglesa es precisamente uno de los motivos de la renovación de Rodman. Pues supone una amenaza externa que amenazaba el poder de la NWSL.

Un culebrón de meses

La firma entre Rodman y el equipo estadounidense, entrenado por el español Adrián González, da carpetazo a un culebrón que se alargó durante meses. Sobre la mesa, la posibilidad de que una de las jugadoras más mediáticas del mundo saliera a otra liga.

Michele Kang: “Trinity representa el futuro del club y del fútbol femenino”

A sus 23 años, la delantera es la estrella de la selección estadounidense, medalla de oro en París 2024. “Trinity representa el futuro del club y del fútbol femenino”, declaró la propietaria del club, Michele Kang, quien también preside el Olympique de Lyon.

De este modo, el anuncio no solo confirma la permanencia de una de las figuras más destacadas de la National Women’s Soccer League (NWSL) en Estados Unidos, sino que también impulsa un debate más amplio sobre el valor, la equidad salarial y el modelo de desarrollo económico del deporte femenino a nivel global.

Rodman, conocida tanto por su calidad en el campo como por su capacidad mediática, ha roto récords salariales en un momento en el que el fútbol femenino sigue creciendo exponencialmente en audiencia e inversión.

La jugadora ha manifestado que su nuevo contrato es “una herramienta para elevar el estándar del fútbol femenino y no ser la única en lograr un acuerdo así”. Así, pone el foco en el crecimiento de esta industria, donde las jugadoras no han dejado de romper barreras. El contrato de Rodman llega acompañado de cambios regulatorios en la NWSL.

La ‘ley Rodman’ y la irrupción de los contratos millonarios

Para poder firmar una suma que excede el límite salarial tradicional, la liga implementó recientemente la llamada ‘high impact player rule’ (en su traducción al castellano, regla de jugadora de alto impacto). De hecho, se le ha llamado popularmente como ‘ley rodman’ y consiste, como su propio nombre indica, en permitir a los clubes invertir más allá del tope salarial en deportistas con gran impacto competitivo o comercial.

Los requisitos

Para que una futbolista y su club se acojan a esta ley se debe cumplir con uno de los requisitos fijados. Entre ellos está formar parte del Top 30 del Balón de Oro en los últimos dos años o formar parte del mejor once en el The Best de la FIFA, entre otros. La regla entrará en vigor oficialmente el 1 de julio de 2026, pero ya se pueden registrar contratos para desbloquear renovaciones urgentes. Como es el caso de Trinity Rodman y el Washington Spirit.

¿Generará desigualdades?

Este nuevo mecanismo ha desatado discusiones internas en la estructura del fútbol femenino estadounidense. Por un lado, permite retener talento de primer nivel en la NWSL frente a ofertas europeas más lucrativas. Y, por otro lado, ha generado críticas de asociaciones de jugadores y analistas que advierten que podría crear desigualdades internas, con una brecha creciente entre jugadoras, las estrellas, y el resto de la plantilla.

En este sentido, la NWSL enfrenta ahora un reto crucial: equilibrar la necesidad de ser competitiva a nivel internacional con la preservación de su identidad y sostenibilidad económica, sin sacrificar la equidad entre sus integrantes. Por este motivo, la renovación de Trinity Rodman apunta a generar un cambio en la liga norteamericana, referente mundial en el fútbol femenino desde hace décadas.

La firma del contrato de Trinity Rodman no es solo una noticia deportiva. Es una señal potente de evolución del fútbol femenino. Marca un paso hacia un mercado más profesionalizado y competitivo. Al mismo tiempo, plantea complejas cuestiones organizativas y económicas para la NWSL y otras ligas. En definitiva, deja claro que el fútbol femenino está en un punto de inflexión histórico, con oportunidades enormes, pero también con desafíos importantes por delante. En esta línea, su caso sirve como estímulo para otras ligas y competiciones: al demostrar que pueden existir contratos de alto perfil en el fútbol femenino.