FÚTBOL

Sophie Howard, la futbolista que se representa a ella misma

Con valentía, Sophie Howard dirige conversaciones, estudia documentos y sella su nuevo reto demostrando liderazgo más allá del césped

La futbolista del Como Women, Sophie Howard
@soph_lou_ho

La internacional escocesa Sophie Howard ha decidido salirse del guion habitual del fútbol profesional. Mientras la mayoría de jugadoras delega su futuro en manos de representantes, ella tomó el camino más complejo: encargarse personalmente de cada paso de su carrera.

Su llegada esta temporada al FC Como Women no fue fruto de llamadas entre agentes ni de negociaciones en la sombra. Detrás del acuerdo hubo meses de conversaciones directas con el club, revisión detallada de documentos y decisiones meditadas en primera persona. Sin intermediarios. Sin red.

Control total en las negociaciones

En competiciones del nivel de la Women’s Super League, lo habitual es que las futbolistas dejen sus contratos en manos de agentes. Howard, internacional con la Scotland women’s national football team, eligió un enfoque mucho más directo: sentarse ella misma a hablar con los clubes y llevar el timón de cada conversación. “He conectado con personas muy importantes dentro del club con las que ahora puedo hablar a diario, precisamente porque mantuvimos conversaciones todos los días durante el proceso”, explica. “Llegué a este club sabiendo exactamente quién era quién y con quién había hablado.”

Esa relación construida desde el primer contacto, sostiene, hizo que su aterrizaje en el vestuario y en la estructura del club fuera mucho más natural y fluido.

Las jugadoras del Como Women
@comowomen

La generación previa al cambio

Con 32 años, la escocesa pertenece a una hornada de futbolistas que creció en un contexto muy distinto al actual. Cuando ella daba sus primeros pasos, el fútbol femenino todavía no se movía bajo los parámetros profesionales que hoy marcan el mercado. “Durante toda mi etapa formativa no hacía falta un agente porque el fútbol no estaba donde está ahora”, recuerda, al repasar una trayectoria en la que también gestionó personalmente sus cambios de club, incluyendo etapas en TSG Hoffenheim Women, Reading FC Women y Leiester City Women.

Ese recorrido, forjado en una época con menos estructura y menos intermediarios, explica por qué nunca consideró imprescindible delegar su carrera en manos de un representante.

Negociar desde el autoconocimiento

Para la futbolista, la decisión de representarse a sí misma no fue solo una cuestión contractual, sino el resultado de una reflexión personal sobre todo lo que aporta como profesional. Su análisis fue más allá de estadísticas y minutos jugados: incluyó liderazgo, experiencia y principios.

Mi valor va mucho más allá de lo que se ve solo en el campo”, afirma. “Mi valor era mi constancia en el terreno de juego, pero también mi liderazgo, lo que he vivido y lo que represento. Creo que solo yo puedo contar eso sobre mí. Solo yo puedo mostrar quién soy. En los últimos años he comprendido de verdad la importancia de conocer mi valor y, por lo tanto, defenderlo.” Howard también reconoce que negoció desde una posición de cierta estabilidad, con una propuesta de renovación sobre la mesa de su anterior club, Leicester City Women.

“Probablemente también estaba en una situación muy buena porque tenía un contrato (del Leicester) sobre la mesa, así que pude entrar a la negociación y dejar clara mi valoración. A veces se trata de tener conversaciones realmente complicadas y difíciles, pero manteniéndote firme en lo que crees.”

Practicar para no ceder

Antes de sentarse a negociar con los clubes, Sophie convirtió el proceso en una especie de entrenamiento paralelo. Nada quedó a la improvisación. Con la ayuda de su hermano, simuló reuniones, respuestas incómodas y posibles objeciones, como si estuviera estudiando a un rival antes de un partido decisivo.

“Pueden ser conversaciones muy complicadas, porque como futbolistas no creo que estemos preparadas para estas cosas”, admite. “Tuve que practicarlas mucho y mi hermano fue absolutamente duro, planteándome cosas que los clubes podrían decir e intentando casi hacerme retroceder. La pregunta que siempre me hacía era: ‘¿Qué quieres sacar de esto?’. Una vez lo sabes, ve a por ello.” Ese trabajo previo transformó su actitud frente a la mesa de negociación. La futbolista que antes habría dudado aprendió a mantenerse firme incluso en los momentos más tensos.

“Me enseñó a ser bastante valiente en ese sentido. A veces terminaba diciendo: ‘De ninguna manera’, y me levantaba y me iba de la sala. Y eso no es fácil de hacer. Hace tres años nunca lo habría hecho. Ahora, viendo lo bien que salió todo, lo volvería a hacer sin duda.”

Corazón dividido, decisión firme

Mientras negociaba su futuro, Howard seguía rindiendo con el Leicester City Women. “Estoy jugando en el Leicester y mi corazón está totalmente en el Leicester, pero aquí es donde se complica, cuando tienes que separar tu parte de negocio de tu parte futbolística”, explica. “Cuando hablaba por teléfono con otros clubes era negocio, pero mi yo profesional lo daba todo por el Leicester.”

Sophie Howard celebrando uno de sus goles con sus compañeras del Leicester City Women
@soph_lou_ho

El golpe emocional llegó al comparar ofertas. “Ver lo que el Como, en ese momento, puso sobre la mesa me dolió un poco, porque pensé: ‘Este hombre no me conoce y parece que me valora más que el club al que le he dado todo durante cinco años’.” Aun así, mantuvo la perspectiva: “Son momentos en los que realmente tienes que asegurarte de mantenerlo profesional y no tomártelo como algo personal. Porque eso podría destruirte.” La futbolista subraya que no es un camino para todas. “Nunca intenté ser una persona de negocios ni aparentar estar más cualificada de lo que estaba. Fui fiel a mí misma, pero estaba preparada para negociar y para defender en lo que creo.

En un fútbol cada vez más profesionalizado y lleno de intermediarios, Sophie Howard ha demostrado que, con preparación, carácter y convicción, también se puede ganar el partido más silencioso: el de defender tu propio valor fuera del campo.