Del poto a la planta del dinero: 5 plantas que purifican el aire de tu casa

Optar por tener un poto en el salón, una sansevieria junto a la cama o una areca cerca de la ventana no solo embellece el espacio, sino que transforma el aire que respiramos

Planta del dinero, una de las purificadoras de aire.

En un momento de creciente preocupación por la calidad del aire que respiramos, no solo en el exterior sino también dentro de nuestros hogares, la naturaleza ofrece una solución sencilla y efectiva: las plantas purificadoras de aire.

Más allá de su valor decorativo, existen especies que actúan como verdaderos filtros naturales, eliminando toxinas, regulando la humedad y mejorando la salud respiratoria. Desde el clásico poto hasta la popular planta del dinero, estas compañeras verdes son aliadas silenciosas del bienestar doméstico.

1. Poto: el todoterreno de los hogares

Con sus hojas en forma de corazón y su crecimiento colgante o trepador, el poto (Epipremnum aureum) es una de las plantas más comunes en interiores. Su fama no solo se debe a su facilidad de cuidado, sino a su eficacia en la eliminación de contaminantes como el formaldehído, el benceno y el xileno, presentes en pinturas, muebles o productos de limpieza.

Poto.
Poto.

Resistente, adaptable y estéticamente versátil, el poto prospera incluso en condiciones de poca luz. Además, ayuda a incrementar los niveles de oxígeno, favoreciendo un ambiente más saludable, especialmente en oficinas o habitaciones cerradas.

2. Espatifilo: elegancia purificadora

Conocido también como “lirio de la paz”, el espatifilo (Spathiphyllum) es una planta ornamental que destaca por sus flores blancas y su capacidad para eliminar toxinas del aire como el amoníaco y el tricloroetileno. Es especialmente recomendable en hogares donde se usan productos químicos con frecuencia.

Espatifilo.
Espatifilo.

Este tipo de planta, además de embellecer cualquier rincón, tiene un impacto positivo en la humedad ambiental, algo esencial para personas con alergias o problemas respiratorios. Necesita luz indirecta y riego moderado, lo que la convierte en una opción práctica y eficaz.

3. Sansevieria: la espada de San Jorge

También llamada lengua de suegra o espada de San Jorge, la sansevieria es una planta de hojas largas y afiladas que destaca por su robustez y por ser una de las pocas especies que liberan oxígeno por la noche, lo que la hace ideal para tener en el dormitorio.

Sansevieria.
Sansevieria.

Capaz de sobrevivir con poca luz y agua, esta planta es eficaz contra contaminantes como el tolueno y el formaldehído. Además, actúa como un humificador natural, lo que mejora la calidad del aire y evita la sequedad ambiental en espacios cerrados.

4. Areca: una palmera de interior con beneficios

La palmera areca (Dypsis lutescens) no solo aporta un toque tropical a cualquier estancia, sino que también funciona como un potente filtro de aire natural. Es capaz de humidificar el ambiente y de reducir niveles de monóxido de carbono, haciéndola especialmente útil en ciudades con alta contaminación.

Areca.

Esta planta necesita luz indirecta abundante y un riego regular, pero a cambio ofrece un aire más limpio y fresco. Es ideal para salones amplios o espacios de trabajo en casa, ya que contribuye también a reducir el estrés visual.

5. Planta del dinero: símbolo de fortuna y aire limpio

La planta del dinero (Plectranthus verticillatus) es conocida por su asociación con la prosperidad y la buena suerte, pero más allá de las creencias populares, también es una excelente aliada contra los contaminantes del hogar. Su capacidad para absorber dióxido de carbono y liberar oxígeno la convierte en una excelente opción para mejorar la calidad del aire.

Planta del dinero.
Planta del dinero.

Fácil de cuidar y de rápido crecimiento, necesita luz natural indirecta y riego frecuente. Se puede colocar en balcones, cocinas o escritorios, y es ideal para quienes se inician en el cuidado de plantas.

Respirar mejor es posible, con ayuda de la naturaleza

Incorporar plantas purificadoras al hogar es mucho más que una moda decorativa. Estas especies actúan como filtros naturales, reduciendo la presencia de sustancias tóxicas que a menudo pasan desapercibidas, pero que afectan a nuestra salud a largo plazo.

Optar por tener un poto en el salón, una sansevieria junto a la cama o una areca cerca de la ventana no solo embellece el espacio, sino que transforma el aire que respiramos. En un tiempo en el que la calidad del ambiente interior cobra más importancia que nunca, rodearse de plantas puede ser una de las decisiones más inteligentes para cuidar de nosotros mismos y de nuestro hogar.

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