El maltrato de una pareja no siempre es físico, ni se fundamenta en abuso verbal. También existe un tipo de violencia ejercido en torno a un elemento clave en la vida de las personas: el dinero.
La violencia económica se define como un conjunto de comportamientos que buscan menoscabar la autonomía financiera de la víctima, causando que esta dependa absolutamente de su abusador y no pueda abandonarle.
Te contamos las principales señales de alerta y todos los recursos a tu disposición para ayudarte a lidiar con esta subvención.
Entendiendo la violencia económica: los signos que no debes ignorar

Hay veces en que este tipo de maltrato no se manifiesta en robar el dinero o prohibir directamente su gasto. También puede suceder de manera más sutil.
Por ejemplo, puede manifestarse como una ocultación de los bienes e ingresos por parte del perpetrador. Este obliga a su pareja a compartir todos los gastos, mientras utiliza en secreto sus ingresos o adquiere bienes para los dos pero los pone únicamente a su nombre.
En esa línea, también puede expresarse como una reclamación continua de dinero, e incluso la solicitud de préstamos o créditos al nombre de de la víctima para disfrute del agresor.
También sucede en forma de sabotaje laboral o educativo. Por ejemplo, el maltratador puede “recriminar” el descuido del hogar o de los hijos y obligar a abandonar otras obligaciones.
Asimismo, puede poner impedimentos en un posible cambio de trabajo o en la empleabilidad de su pareja, o criticar y dificultar continuamente la educación y/o la vida laboral de la misma.
Una señal alarmante es el control al detalle de cada gasto. Si te exige continuamente que le enseñes los movimientos de tus cuentas y tarjetas, pide los tickets de tus compras y reacciona negativamente a los gastos que no son de su agrado, es probable que esté ejerciendo violencia económica.
Recursos y asociaciones de ayuda en España

En el caso de que hayas identificado uno o más ejemplos con tu situación, debes saber que existen diferentes mecanismos sociales y legales efectivos contra la violencia económica.
Por una parte, existen organizaciones que pueden ofrecerte ayuda y asesoría legal totalmente gratuita.
La Fundación Nantik Lum te ofrece recursos para recuperar la autonomía financiera. La Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas puede proporcionarte asesoría legal e incluso un centro de acogida, si fuera necesario.
Y los diferentes Observatorios Regionales de Violencia de Género realizan una labor similar muy cerca de ti.
En caso de que tu situación sea muy delicada, lo más sensato es contactar con el teléfono 016 (gratuito, disponible 24 horas y sin registro en la factura), enviar un WhatsApp al 600000016 si no puedes hablar por teléfono, o llamar al 112 si la emergencia es inmediata o muy crítica.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.


