SÍNDROME DE LA IMPOSTORA

El miedo a que descubran que no eres tan buena: así se combate el síndrome de la impostora

Supera el síndrome de la impostora de una vez por todas a través de ejemplos prácticos y testimonios de mujeres que han triunfado en la vida

Una mujer siente vergüenza y dudas
Kamran Aydinov / Freepik

Millones de mujeres en el mundo sufren una angustiosa carga incluso cuando les va bien: el síndrome de la impostora. Esta sensación de fraude personal distorsiona la realidad, e impide a muchas personas asimilar sus éxitos.

Es importante superar este engaño mental, por el bien de la salud mental individual y por no limitar el liderazgo femenino común. Para ayudarte, a continuación encontrarás testimonios de famosas que superaron sus barreras, así como ejercicios útiles para trabajar en tu confianza.

Qué es y cómo se lidia con el síndrome de la impostora

Síndrome del impostor - Sociedad
Una mujer con problemas de confianza (Licencia Unsplash)

Las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes hablaron por primera vez de este patrón psicológico en el año 1978, aunque le llamaron “fenómeno” y no “síndrome”.

Estas dos expertas se dieron cuenta que en su propio camino profesional, y en el de la mayoría de sus pacientes femeninas, existía un sentimiento de no merecer los logros que habían ido obteniendo. Tanto entonces como ahora, las personas que lo padecen creen que su éxito es pura cuestión de suerte, o de haber engañado a otros.

Un pesar que, debido a los estereotipos y a los roles asignados socialmente, afecta más a las mujeres. Especialmente, en posiciones relevantes o de poder.

Algo así le sucedió a Michelle Obama, la ex primera dama de Estados Unidos. En el libro Becoming y en la gira de firmas que hizo, Michelle expresa que convive con el sentimiento constante de que es una fraude, dudando de sus propias capacidades.

Otra mujer de éxito como Sheryl Sandberg, exdirectora de operaciones de Meta (Facebook), también ha lidiado con el síndrome de la impostora. En su obra Lean In habla abiertamente sobre sus constantes dudas, que apreció también en otras mujeres en importantes cargos de otras grandes empresas.

Consejos y ejercicios prácticos para asimilar, al fin, tus triunfos

Una mujer escribe en un papel

Queda claro que incluso algunas de las mujeres más aclamadas del planeta, pueden sentir este síndrome. Más éxitos no despejan las dudas, lo hace una adecuada gestión emocional.

Una profesional de la salud mental puede ayudarte a superar tus miedos y falta de confianza. Pero también puedes probar con alguno de los ejercicios validados por la psicología para trabajar en ti y en la asimilación de tus logros.

El primero de ellos es fact-checking. Crea dos columnas en una hoja, libreta o documento digital. En la de la izquierda, escribe el pensamiento intrusivo sobre tu triunfo. Y en la derecha, piensa en cómo lo conseguiste de verdad y expresa la realidad tras él.

Otro ejercicio útil es coger una carpeta (física o digital) y reunir todos los archivos y documentos relacionados con tus logros. Así, podrás consultarlos siempre que se te “olviden” o cuando dudes mucho de ti misma. Los archivos pueden ser diplomas y certificados, resultados de tus proyectos, capturas de pantalla, felicitaciones, etc.

Una última actividad recomendada por los psicólogos es poner a tu favor el poder del lenguaje. Cuando estés pensando o diciendo que “tuviste suerte”, “fue una casualidad” y frases similares, sustitúyelas por otras que refuercen tu mérito. Por ejemplo: “Esto lo conseguí porque hice X, Y…”, “Resolví aquello usando mis habilidades en X”…

Como consejo final, ten presente que superar el síndrome de la impostora no implica no dudar nunca más de ti. En realidad, significa que podrás identificar esa duda y hacerle frente con tus pensamientos sobre tu talento, tus capacidades y tu esfuerzo.

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