El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es un problema mucho más complejo de lo que se cree. Según estimaciones de Ciencia Latina, entre el 50% y el 70% de las mujeres con SOP presentan algún grado de resistencia a la insulina.
Comprender esta conexión es vital para recuperar un equilibrio de salud en el cuerpo. Pero hay que tener muchas cosas en cuenta, entre ellas, el papel de la nutrición.
SOP y resistencia a la insulina: ¿Por qué afecta a los ovarios?

Cuando las células del cuerpo no responden adecuadamente a la insulina, el páncreas produce aún más cantidad de esta hormona para superar la resistencia.
El exceso afecta también en los ovarios, especialmente en la producción de andrógenos (u “hormonas masculinas”). De este modo, se produce un ciclo vicioso que empeora la resistencia a la insulina y favorece la acumulación de grada abdominal y la aparición de acné, entre otras cosas.
Un aliado poderoso frente a esta situación es la nutrición. Y uno de los grandes protagonistas en la dieta es, o debería ser, la fibra. Ya sea a través de la avena, las legumbres, los frutos rojos o los vegetales y las verduras, sus beneficios son múltiples.
Esta puede ralentizar la absorción de los carbohidratos, evitando el pico de azúcar en sangre justo después de comer. Además, actúa como prebiótico, ayudando a las bacterias beneficiosas contra la inflamación del sistema digestivo.
Suplementos e impacto metabólico

En cuanto a la suplementación, el Inositol en forma de Myo-Inositol y D-Chiro-Inositol pueden ayudar con el SOP y la resistencia a la insulina.
Se trata de un componente sensibilizador, que colabora con la llegada de la señal de la hormona al interior de la célula. Y no sólo eso, pues hay numerosos estudios que respaldan su contribución a la mejora de la función ovárica y el equilibro metabólico.
Junto al inositol, otros suplementos que pueden ayudar son la berberina, la vitamina D y el magnesio. Su impacto en los receptores de insulina puede marcar la diferencia.
No obstante, antes de empezar a consumirlos, se debe consultar con un nutricionista o endocrino sobre su idoneidad para tu caso. Sus tratamientos y sus recomendaciones siempre deben prevalecer.
La clave para manejar el SOP y la resistencia a la insulina pasa por la nutrición del cuerpo, el ejercicio físico y la adecuada suplementación bajo supervisión especializada. Tu calidad de vida y tu salud pueden ver una gran mejora si combinas todos estos factores.
Si te interesa conocer el impacto de cada acción sobre tu cuerpo, a continuación puedes encontrar la tabla comparativa de este:
| Intervención | Efecto primario | Beneficio en SOP |
| Alta ingesta de fibra | Control de glucemia | Reducción de inflamación y saciedad |
| Suplementación con Inositol | Sensibilización insulínica | Regulación del ciclo y mejora de la piel |
| Ejercicio de fuerza | Consumo de glucosa muscular | Mejora directa de la sensibilidad a la insulina |
No olvides realizar las consultas y el seguimiento pertinentes junto a un especialista. Es la manera más segura y óptima de alcanzar tus objetivos.
