
La profesión más necesaria del mundo: empatizar con el sufrimiento ajeno
Cuenta la historia, leyenda para unos, hechos para otros, que el Hijo de Dios se adentró en una ciudad con sus amigos y al entrar se encontró con el funeral del hijo único de una mujer que lloraba amargamente. Lleno de compasión se acercó a ella y le dijo: “Mujer, no llores”. En otra ocasión, […]