Salieron de casa con lo puesto, con miedo y sin saber adónde iban. La situación era límite. Las amenazas eran reales. La violencia, constante. Y una de ellas estaba embarazada. En esa huida precipitada, forzada por el riesgo, Benji, el perro, se quedó atrás.
Patricia, una mujer víctima de violencia de género, tuvo que abandonar de manera urgente el domicilio en el que convivía con su agresor junto a su hija, que se encontraba en periodo de gestación. Ambas cuentan con medidas de protección y una orden de alejamiento de la expareja de Patricia. La salida se produjo “de la noche a la mañana”, sin margen para planificar, sin tiempo para pensar y sin posibilidad de llevarse al perro.
“Todo ocurrió el 19 de enero. Fue una huida repentina, con mucho miedo. Ella no sabía ni siquiera dónde iba a dormir esa noche, así que no pudo llevarse al animal”, explica Arancha Mohand, técnica del Equipo de Atención a la Mujer (EAM) de Málaga.

Él había amenazado con matar al perro
Benji quedó bajo la custodia del presunto agresor. La mujer confiaba en que, al menos de forma temporal, él se haría cargo del perro mientras se resolvía su situación de protección. Pero esa tranquilidad duró poco.
“Durante la relación, él la había amenazado en varias ocasiones con matar o abandonar al perro. Ella pensó que eran amenazas más, que no se iban a cumplir”, señala Mohand. “Días después se entera, a través de una tercera persona, de que el animal ya no estaba en la vivienda y de que él había abandonado España”.
Desde entonces, el paradero de Benji es desconocido. La mujer comenzó a llamar desesperadamente a protectoras, perreras y centros de recogida de la provincia de Málaga, especialmente en la zona de Coín, sin obtener respuesta.
No hay rastro del perro
“No aparece en ningún sitio. Con las gestiones que hemos hecho hasta ahora, no hay rastro del perro”, confirma la técnica del EAM. “Y él no colabora ni facilita información sobre dónde lo dejó”.
Ante esta situación, el Equipo de Atención a la Mujer ha decidido dar traslado del caso a la Fiscalía de Medio Ambiente, al considerar que podría tratarse de un delito de abandono animal en un contexto de violencia de género.
“Entendemos que existe competencia y también transversalidad con la violencia de género”, explica Mohand. “Ya hay resoluciones judiciales que reconocen que dañar o hacer desaparecer a un animal para causar sufrimiento a la víctima puede constituir violencia vicaria, además de maltrato animal”.

“Benji es mi hijo perruno”
La desaparición de Benji, de apenas dos años, supone una carga emocional añadida para la mujer, que actualmente recibe atención psicológica. En un mensaje publicado en redes sociales, ella misma ha pedido ayuda para encontrarlo: “Benji es mi hijo perruno. Por problemas de violencia de género tuve que irme y no lo pude llevar conmigo. Salí con mis cosas, sin rumbo fijo y sin un lugar seguro donde ir. Aquella noche nos acogieron en un cuarto pequeño y pensé que él seguiría a salvo”.
Desde el EAM recuerdan que este tipo de situaciones no son excepcionales. “Muchas mujeres no salen de la violencia porque no pueden dejar atrás a sus animales”. “Para ellas no es ‘solo un perro’. Es familia”.
En Andalucía, además, la falta de recursos adaptados agrava el problema. “La mayoría de las casas de acogida no admiten animales. En Málaga somos el único servicio que tiene una casa conveniada para acoger temporalmente a perros, gatos o hurones”, añade.
Mientras la investigación sigue su curso, Benji continúa desaparecido. Y la mujer que tuvo que huir para salvar su vida —y la de su hija— sigue esperando que alguien pueda ayudarla a encontrarlo.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.
