Los dispositivos móviles se han vuelto una necesidad en la vida de los adultos y, en algunas ocasiones, también en la vida de los niños. No obstante, esto debe prevenirse, pues los móviles pueden dañar la saludo de los menores.
A pesar de que en ocasiones el uso del móvil en los niños puede ser útil, tiene que ser limitado, especialmente en los niños menores a cinco años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La organización asevera que el pasar tiempo sentados y mirando pantallas, es dañino para los pequeños. Es por eso que se deben reemplazar los periodos prolongados de sedentarismo con actividades físicas para los niños.
La doctora María Angustias Salmerón, especialista en Pediatría del Hospital Ruber Internacional, tiene algunos consejos para los padres que quieren que sus hijos tengan una mejor relación con los móviles.
Una función establecida
Para comenzar, la doctora Salmerón explica que es importante diferenciar en si a un niño necesita un teléfono móvil sencillo, o uno inteligente. Por esto explica que es fundamental cuestionarse para qué servirá un teléfono móvil a un niño. “Cuando damos un dispositivo, lo importante es el objetivo. Si lo que pretende es poder estar en comunicación con tu hijo cuando está con sus amigos, ¿realmente necesita un teléfono inteligente?”, recalca la pediatra.
La imitación
La doctora remarca en que los niños se guían por la imitación a sus mayores, por lo que es crucial que los adultos también tengan una buena relación con los móviles. “Si tú te llevas el dispositivo a la cama, tu hijo también lo hará”, explica.
Es por eso que la doctora Salmerón explica que es importante establecer y compartir límites como familia y no simplemente marcar límites para los menores.
Espacios sin pantallas
La doctora también recalca en hacer caso del Plan Digital familiar de la Asociación Española de Pediatría. Esto asevera que es relevante establecer zonas libres de pantallas y un tiempo designado de desconexión. Esto puede ir desde planificar actividades sin pantallas, hasta dormir lejos de ellas.
Además, es importante evitar el uso de estos dispositivos en lugares como los dormitorios, baños, zonas de juego e incluso a las horas de la comida.
Compartir
Otro de los consejos de la experta, es que es mejor compartir que dar un móvil propio para el niño. Esto debido a que puede interpretar que es suyo y podría dificultar la capacidad de poner límites. “Si en vez de ser dispositivos transportables, son dispositivos fijos y en un lugar que sea visible, vas a evitar muchos problemas”, agrega.
Que no sea una necesidad
La doctora también explica que es importante que se vea al móvil como un extra, más no una necesidad, pues ayudará a que el móvil solamente cumpla funciones específicas.
También explica que el tener espacios de entretenimiento sin pantalla, ayudará a alejarlos de las pantallas. “Solo se utilizarán en aquellos momentos y entrará en escena en familia solo cuando sea necesario”, explica.
La experta hace hincapié en que las pantallas afectan a los hábitos de sueño, alimentación, relaciones sociales y el ejercicio físico, por lo que es importante tener una buena educación alrededor de ellas.
