La 98ª edición de los Premios Oscar dejó muchos titulares, pero uno de los momentos que definieron la gala llegó con el premio a mejor actriz para Jessie Buckley por Hamnet. La intérprete irlandesa, que partía como favorita tras ganar todos los premios importantes de la temporada, subió al escenario visiblemente emocionada y pronunció un discurso que terminó convirtiéndose en el más recordado de la noche. Entre risas nerviosas, lágrimas y agradecimientos improvisados, Buckley dedicó la estatuilla “al maravilloso caos del corazón de una madre” y reivindicó el legado de las mujeres que han creado, amado y resistido antes que ella.
El premio fue presentado por la ganadora del año pasado, Mikey Madison por Anora, y desde el momento en que se pronunció su nombre el Dolby Theatre se puso en pie. Jessie Buckley competía con Rose Byrne, Kate Hudson, Renate Reinsve y Emma Stone, en una categoría muy abierta, aunque su victoria se había consolidado tras imponerse en los SAG, los BAFTA, los Critics Choice y los Globos de Oro. Aun así, cuando llegó al micrófono, la actriz pareció sorprendida por el desenlace.

“Muchísimas gracias… esto es increíble, esto es tremendo”, comenzó entre risas nerviosas. “Quiero dar las gracias a todas las mujeres con las que he compartido esta categoría. Estoy admirada por vuestro talento y por vuestro corazón, y quiero trabajar con todas vosotras”.
Buckley miró entonces hacia el anfiteatro buscando a su familia, que había viajado desde Irlanda para acompañarla en la ceremonia. “¡Mi familia está aquí! Mamá, papá, gracias por enseñarnos a soñar y por enseñarnos a no definirnos por las expectativas, sino por la pasión”, dijo, antes de dirigir unas palabras a su marido, Freddie Sørensen, y a su hija de ocho meses, que no estaba en la sala.
“Mi niña pequeña probablemente está soñando con leche ahora mismo… pero ganar un Oscar es algo bastante grande”, bromeó. “Me encanta ser tu madre. Estoy deseando descubrir la vida contigo”.
El discurso alcanzó su momento más intenso cuando recordó el proceso de rodaje de Hamnet, dirigida por Chloé Zhao y escrita junto a Maggie O’Farrell, autora de la novela en la que se basa la película. Jessie Buckley interpreta a Agnes, la esposa de William Shakespeare, en una historia que explora el duelo de una madre tras la muerte de su hijo.

“Conocer a estas mujeres incandescentes y viajar para entender la capacidad del amor de una madre ha sido el mayor choque, el mayor regalo de mi vida”, afirmó.
La actriz quiso subrayar además la coincidencia de que la gala se celebrara el mismo día que el Día de la Madre en el Reino Unido, lo que dio un sentido aún más personal a su intervención.
“Hoy, en mi país, es el Día de la Madre. Quiero dedicar este premio al maravilloso caos del corazón de una madre”, dijo. “Todos venimos de un linaje de mujeres que han seguido creando contra todo pronóstico. Gracias por reconocer nuestro arte”.
La victoria de Buckley tiene también un significado histórico: se convierte en la primera actriz irlandesa en ganar el Oscar a mejor actriz protagonista, después de haber sido nominada años atrás como secundaria por The Lost Daughter. Su interpretación en Hamnet, marcada por una intensidad contenida y una emoción casi física, había sido señalada desde su estreno como una de las actuaciones más poderosas del año.

La victoria de Buckley confirma el momento de consolidación que atraviesa la actriz irlandesa, cuya interpretación en Hamnet había sido señalada desde su estreno como una de las más destacadas del año. La película se presentó en el Festival de Telluride el pasado verano, donde su trabajo empezó a perfilarse como una de las candidaturas fuertes de la temporada de premios, y desde entonces fue imponiéndose en los principales galardones de la industria, incluidos los BAFTA, los SAG y los Globos de Oro.
El reconocimiento por Hamnet supone un paso decisivo en una carrera que en los últimos años ha alternado cine independiente y grandes producciones, con títulos como Wild Rose o Women Talking. Su próximo estreno llegó hace pocas semanas con ¡La novia!, dirigida por Maggie Gyllenhaal, con quien vuelve a colaborar tras su anterior nominación, y más adelante rodará Three Incestuous Sisters, a las órdenes de Alice Rohrwacher, junto a Dakota Johnson, Saoirse Ronan y Josh O’Connor, en uno de los proyectos europeos más esperados de la próxima temporada.
