Música

“La rabia se ha convertido en reflexión y la fiesta en amistad”: Ginebras sobre su momento actual, su próxima gira y su proceso creativo

El grupo publica 'Donde nada es para tanto', un recorrido emocional por los acontecimientos y sensaciones que han marcado sus tres últimos años, y reflexionan sobre su trayectoria, los puntos de inflexión en su carrera y la conexión con su público

Ginebras, de izquierda a derecha: Magüi, Sandra, Raquel y Juls
delaschuches

Sandra (29), Raquel (34) y Juls (31), tres cuartas partes de GinebrasMagüi, vocalista principal, no pudo acompañarnos—, me reciben en la sede de su discográfica Vanana Records, en Madrid, para hablar de su nuevo lanzamiento, ligado a las experiencias vitales que han atravesado entre su segundo y tercer álbum.

Ginebras nació en 2018 como un proyecto de Magüi Berto (voz y guitarra) y Sandra Sabater (guitarra solista), cuando ambas estudiaban Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid. A ellas se sumaron Raquel López (bajo) y Juls Acosta (batería) a través de un anuncio en Tinder.

Se dieron a conocer con un primer EP en 2019, del que se extraen sus primeros dos éxitos: el single “La típica canción” y una versión rock de “Con altura” de Rosalía.

Tras publicar Ya dormiré cuando me muera (2020) y ¿Quién es Billie Max? (2023), y habiendo actuado en infinidad de salas y festivales de toda España y parte del extranjero, las Ginebras se encuentran en plena promoción de su tercer álbum de estudio, Donde nada es para tanto. De cara a una gira que las mantendrá ocupadas todo el verano, las chicas se sientan para conversar conmigo —y entre ellas— sobre su evolución artística, su lugar en la industria y cuáles van a ser sus próximos pasos.

¿En qué momento estáis ahora mismo como grupo?

Raquel: Parece un poco de terapia, ¿no?

Juls: Pues mira, te voy a decir lo mismo que le dije a mi psicóloga. Ahora mismo estamos como si nos hubiésemos vuelto a enamorar.

Raquel: Del proyecto.

Juls: Claro, y de nosotras.

Raquel: Volvemos a tener sexo grupal. Es broma, es broma.

Juls: Nos costó mucho tomar la decisión de sacar estas canciones, pero al final las cuatro fuimos a una y están teniendo bastante buena repercusión, lo que es el disco. Porque lo que nos habíamos planteado conseguir con él es lo que la gente nos está diciendo: que hay una evolución, hay un cambio de sonido, un cambio de imagen. Buscábamos un poco eso, despegarnos… bueno, no despegarnos, ¿no?, pero sí que habíamos sentido la necesidad de contar otras cosas, porque nos han pasado otras cosas. Y estamos un poco en el proceso. Hemos parido, nos encantan las nuevas Ginebras y tenemos muchísimas ganas de tocar.

Tenéis una gira dentro de poco. ¿Cómo os soléis preparar?

Raquel: Al principio era encomendarnos a a los dioses un poco.

Sandra: Al principio era: “Sandra, haz un setlist”. “¿Qué tocamos hoy?” “Pues mira, esta, chicas”.

Raquel: Ibas viendo en el papel guarro que nos poníamos en el suelo la canción que tocaba a continuación y decías: “¿Me acordaré? Sí, sí, me acordaré”. Pero ahora sí hay mucho curro y ya el fin de gira del Billie Max Tour lo hicimos con Raúl de Lara, que es un productor que tiene su empresa, que se llama Live Branding, y ayuda a la gente a preparar el directo. Y fue muy guay con él. Entonces ahora hemos vuelto a hacer lo mismo y justo este lunes empezamos ya la fase final, que es montar el escenario: lo montamos todo en cuatro días, nos vamos a Guadalajara a hacerlo y ahí ya son los ensayos generales, por así decirlo. No llevamos montaña rusa, es un concepto diferente. Es verdad que la montaña rusa, a nivel de escenografía, nos ha hecho poner el listón muy alto en algo muy loco, entonces hemos dicho: “Mira, no podemos hacer ahora algo más grande, en plan, en lugar de una montaña de cinco metros, ahora de diez”. Entonces hemos girado un poco, ya que en el disco también hemos girado un poco de dirección, y vamos a plantear otra cosa, pero que también es muy chula, muy diferente, más teatral. Y poco más puedo decir, porque si no hago spoiler.

Sandra: Estamos ensayando mucho.

¿Cómo es el proceso de llevar una canción del estudio al directo? ¿Qué cambia?

Sandra: Los discos anteriores los hemos trabajado con Pau Paredes [cofundador de Vanana Records] y él nos metió en la cabeza un concepto que me parece súper importante, que es: el estudio es el estudio y el directo es el directo. Parece que sea como súper repetitivo, pero es así. En el estudio puedes hacer cosas que en directo luego no funcionan, y entonces esa adaptabilidad de las canciones es un poco lo que se tiene que ensayar para que funcione también. Lo bueno de este disco es que lo hemos ensayado mucho en versión directo, es decir, con las guitarras que vamos a tocar, con la batería que vamos a tocar… Hemos metido pocas cosas extra, aunque si lo escucháis efectivamente hay vientos, hay trompeta, hay sintes, hay un violonchelo también y hay cosas externas, pero el grueso y la canción ya funcionaban como la estuvimos componiendo, que era en versión directo. Entonces es fácil. Simplemente las cosas que no podemos tocar se lanzan y ya está. Pero este disco además tiene muchos “o o o o” y mucha cosa que nos encanta, que ya la hemos metido directamente en la canción, entonces en el directo es lo mismo.

Ginebras de izquierda a derecha: Sandra, Magüi, Raquel y Juls
delaschuches

¿Cómo construís un setlist? ¿Qué tenéis en cuenta al ordenar las canciones?

Raquel: Pues esto nos fuimos a Murcia, que ahí tiene Raúl su estudio, entonces lo hicimos con un brainstorming y al final hemos decidido las canciones que más nos encajan en el concepto que tenemos de este nuevo disco, de esta nueva gira, y hemos buscado a las canciones antiguas, que se nos salían un poco más de este disco, un sitio muy especial. Porque es verdad que era difícil encajar, igual, “Cosas moradas”.

Sandra: Y es difícil quitar canciones. Luego tienes que pensar: ¿qué hago?, ¿una historia?, ¿simplemente canciones por épocas?, ¿lo llevamos más por estilos, por BPM, por canciones más famosas? ¡Dios mío!

Raquel: Por tonalidad.

Sandra: ¿Sabes esto de las carpetas del ordenador, que te lo puedes ordenar por fecha de modificación, por nombre…?

Raquel: De mayor a menor tamaño. Por la duración de la canción.

Sandra: Es muy difícil ordenarlo, pero yo creo que con un brainstorming de todas y un día hablando.

¿Hay momentos concretos en los que sentís que el público está totalmente conectado con vosotras?

Juls: Sí. Totalmente. Cuando corean a la misma vez que nosotras las canciones, ya hay un momento donde ni siquiera nosotras mismas nos oímos, o cuando ves a la primera fila… Cuando ves la primera fila, ya sabes que está funcionando, porque la primera fila siempre está. O sea, es algo que no cambia, aunque muchas veces cambie de un bolo a otro, entonces conocemos muy bien las primeras filas. Es una energía que termina llegando. Al final, en los festivales pasa mucho y en las salas se van contagiando más todavía.

Sandra: En las salas se escucha más al público que en un festival. Lo anunciaremos dentro de poco, no creo que cuando saques esto vaya a estar, pero en 2027 haremos una gira de salas. Y ahí será otra vaina. Y luego también, lo que has dicho de conectar: como nuestros discos son todos muy bailongos y muy festival y muy tonti, si no vemos a la gente saltar, llegó un punto en nuestra carrera donde dijimos: “Vale, es que en esta canción no están saltando”. Claro, cariño, porque es una balada, obviamente no van a ponerse a saltar. Y hay veces que dices: “Buah, no están conectando”. Pero es que pueden conectar igual. Entonces, si tú miras fijamente a los ojos a la gente que está ahí abajo, lo sientes, aunque no estén con los brazos en alto y estén saltando. Yo creo que es algo que se transmite.

Raquel: Sí, y también en momentos claves como en “Ansiedad” o en “Chico pum”, que hacemos como que cante el público una parte. Yo lo noto más en momentos más de calma nuestra, que no estamos tocando tanto y dejamos un poco de silencio. Porque como llevamos in-ears, a veces no te enteras de cosas que pasan.

Sandra y Magüi de Ginebras en el evento de presentación de ‘Donde nada es para tanto’
Vanana Records

¿En qué sentís que habéis crecido como intérpretes en directo en estos últimos años?

Raquel: Joder, que es más fácil tocar.

Juls: Es más fácil tocar, es más fácil posar para la cámara.

Sandra: Al final, si tú automatizas, entre comillas, la tocata, luego te da más margen para interpretar la canción, mirar a la gente o interactuar entre nosotras. Si estás muy pendiente de tu instrumento, porque has ensayado poco y tienes que estar súper concentrado, te da menos margen para interpretar. Yo creo que eso es un plus.

Raquel: Bueno, y yo ahora estoy notando que, por mucho que hayamos ensayado las canciones nuevas, las antiguas las hemos rodado muchísimo, entonces las tenemos mucho más automatizadas. Y ahora, al incorporar las nuevas, aunque hayamos evolucionado las cuatro con nuestros instrumentos, nos van a seguir saliendo mejor las de los discos anteriores por una cuestión de tiempo. Y yo lo noto en la libertad que tienes cuando tocas algo que has tocado un millón de veces.

Sandra: A mí me dan muchas ganas de tocar las nuevas, pero ya cuando…

Raquel: Ya cuando las toquemos igual que “Cosas moradas”.

Sandra: Sí, tocar “Vueltas” así, con la gorra, me fliparía. Sí, bueno, aún queda para eso.

¿Cómo componéis: hay roles definidos o todo es bastante colectivo?

Sandra: Más que rol rol definido, es indefinido todo.

Raquel: No, pero sí que está… y yo creo que esto, a nivel de egos, nos ha costado un poco. Ahora que llevamos siete años, sí que está claro que tú, Sandra, eres la que más compone, que Magüi también compone por separado, que componéis mucho juntas y que Juls y yo nos unimos y también proponemos cosas, pero no suelen salir y ya está. Cuando no estaba muy definido, igual era más caótico, te tocaba más el ego… Ahora, dentro del caos que tenemos de componer —que a veces salen cosas en el local entre las cuatro y otras veces sale la intimidad de Sandra sola en su casa— está todo…

Sandra: Claro, pero al final, lo estamos comentando: ha habido como unas treinta canciones o algo así para poder elegir las diez que están en el disco. De entre esas treinta, igual se han quedado fuera canciones que hemos hecho entre las cuatro y no pasa nada, o canciones que haya hecho yo que al final también se han quedado fuera. Pero sí que hemos intentado, tanto en el disco anterior como en este, irnos las cuatro de convivencia, por así decirlo, e intentar componer cosas. Que luego no salgan, no pasa nada, pero eso ya suma mucho, porque igual lo metemos en otra canción que ya exista. Entonces, yo creo que está muy abierto el tema de la composición y mola mucho que siga abierto.

Raquel: Y que cada disco tiene un poco…

Sandra: Sí, es que igual de repente en el próximo disco…

Raquel: Las compone todas Juls.

Sandra: Sí, es que puede ocurrir. Y yo creo que también mola que en un disco —y creo que se nota, no lo sé desde fuera— haya canciones en las que no solamente hay un compositor, o una compositora en este caso.

Raquel: Y casi todas las canciones tienen toques de las cuatro.

¿Cuál ha sido la canción más difícil de sacar adelante en el nuevo álbum?

Raquel: La que no hemos metido. Hemos dejado varias fuera, pero hubo una en concreto que no conseguimos sacar adelante. Pero de las que sí están…

Juls: La última que se compuso fue “Intervención”.

Raquel: Pero no costó.

Juls: Las estrofas las hicimos en el local.

Raquel: Sí, pero no costó. No nos costó terminar “Intervención”. Es que yo creo que a esto se responde con “ninguna”, porque por lo menos nosotras, si nos atascamos mucho con una canción, es como que igual no tiene que ser.

Sandra: Exactamente. O sea, es nuestra… ¿red line o cómo se dice?

Raquel: Red flag.

Sandra: Red flag, ¿no? En plan: si está costando demasiado, igual por ahí no es.

El evento de presentación de ‘Donde nada es para tanto’
Vanana Records

¿Pensáis en el público que va a escuchar vuestras canciones o intentáis olvidaros de eso?

Sandra: Público no. Si la canción va para alguien, sí que se piensa en esa persona. En plan: “mierda, la va a escuchar”.

Juls: Yo personalmente no.

Sandra: Yo creo que hay algo inherente en nosotras, ya después de llevar siete años tocando, y es la posibilidad de que esa canción la escuche nuestro público, y creo que eso está ahí, pero no la hacemos para que la cante ese público.

Raquel: Pero sí que es verdad que al principio no había un público.

Sandra: Claro, y ahora sí. Pero yo creo que la hacemos para nosotras, para tocarla.

Raquel: Sí que hay cierta cosa —y no es presión—: hay mucha gente que tiene cara, tiene nombre de Instagram, fans muy fans, y sí que es como, joder, queremos que a esa gente le guste. Pero si no les gusta, no pasa nada.

En este tercer álbum, ¿qué podemos esperar distinto respecto al anterior?

Juls: Estamos diciendo que, si fuese una serie, sería Cómo conocí a vuestra madre. ¿En qué se diferencia del anterior? Yo creo que el anterior tenía ese toque pícaro, divertido, fiestero… y este es más una reflexión de lo que nos ha ido pasando día a día en esta etapa, en estos tres años, y llevarlo desde un punto más reflexivo.

Sandra: Estamos hablando mucho de que hay mucha fiesta, pero tengo el Billie Max bastante olvidado, en el fondo.

Juls: “Omeprazol”, “Rapapá”, “Alex Turner”…

Sandra: Es que me estoy dando cuenta de que, efectivamente, hay mucha fiesta, porque luego, por ejemplo, “Lunes negro” es fiesta, pero sí que tiene un trasfondo.

Raquel: Pero en las entrevistas de ese disco decíamos que era fiesta, salud mental y rabia. Y yo creo que ahora la salud mental está, pero no desde el mismo sitio. La rabia se ha convertido en reflexión y en relativizar un poco, más desde la calma. Y la fiesta…

Sandra: Se ha convertido en la amistad. En una… ¿cómo se dice? ¿Exaltación de la amistad?

Raquel: Una oda a la amistad.

Juls: Una red de apoyo.

¿Qué dice este disco de vosotras ahora mismo?

Raquel: Bueno, yo creo que ha habido una cosa que nos ha pasado a todas. En los dos primeros discos, muchas de esas canciones fueron compuestas antes de girar con Ginebras, y si habíamos girado en el caso de Billie Max, todavía no tanto. Entonces, hemos podido vivir las cuatro estos siete años de gira: amistades que se acaban, amores o ilusiones que también se acaban, incluso entre nosotras, cómo se va transformando la amistad, cosas familiares duras que te pasan, enfrentarnos mucho a la soledad, porque al final es una vida diferente a la que puede llevar…

Juls: …una persona con una rutina de lunes a viernes.

Raquel: Exacto. Y terapia, mucha terapia de las cuatro.

Sandra: Entre las cuatro e individualmente también. Yo creo que eso se ve reflejado.

Juls: Yo creo que todo, al final, está en base al autoconocimiento. Pasas de ser una niña a ser adulta. Porque realmente, con veintidós años éramos jóvenes. Somos adultas ya. ¿Somos adultas?

Sandra: Yo soy muy adulta.

Juls: Joven adulta. Adulta joven.

Raquel: No, pero… joder, sí.

Juls: Tú eres adulta. Yo soy joven.

Sandra: Sí, pero hay problemas de ahora que antes no estaban, y problemas de antes que ahora decimos: “no fue para tanto”.

Raquel: ¿Yo qué soy? No soy de mediana edad.

Sandra: Bueno, tú eres adulta, Raquel.

Raquel: Pero voy a cumplir 35, no hay un nombre para eso.

Juls: A ver, voy a preguntarle a… No, a ChatGPT no, que gasto agua.

Habéis seguido trabajando con Vanana Records pese a tener ofertas de multinacionales. ¿Por qué habéis preferido ser independientes?

Raquel: No es el hecho de ser independientes en sí mismo, porque no sabemos… nosotras solo hemos estado en este sello. Es el hecho de estar en este sello y tener la libertad que tenemos y, a la vez, el cuidado que tenemos. Entonces, no lo cambiamos.

Juls: Porque no conocemos otra cosa y lo que conocemos es bueno. Estamos bien, estamos a gusto. ¿Para qué vamos a cambiar? Pues a lo mejor nos da un día por cambiar, pero de momento estamos bien. Llevamos desde que empezó Ginebras con ellos y sabemos que el sello nos hace crecer y nosotras crecemos con él.

Raquel: Sí, pero puedes ser mainstream y estar en un sello independiente, y puedes no ser mainstream y estar en una multi. En todo hay parte buena y parte mala, y nosotras no somos puretas de nada.

Sandra: En absoluto. Pero es que yo creo que el público también está cambiando esto. El público, los promotores e incluso las discográficas. Una cosa es la nomenclatura de sello independiente —por la cual eres independiente, como consecuencia—, pero luego está el tipo de música que hagas. No existe el tipo de música independiente ad hoc, no es un género. Entonces hay que dejar de utilizar esa nomenclatura para definir tu género.

Y luego, en los festivales, se está viendo: de repente nosotras vamos a coincidir en el Cooltural con David Bisbal y Ana Torroja. O sea, está todo tan desdibujado que definir mainstream como algo que escucha todo el mundo, e independiente como algo que escuchan unos pocos, creo que hay que redefinir esa etiqueta.

¿Veis la fama como algo necesario o como una consecuencia incómoda?

Juls: Yo creo que va ligado.

Sandra: Va ligado en el aspecto de que, si eres más conocido, tienes más ingresos y puedes invertir más dinero en escenografía. Pero eso no va a cambiar el tipo de música que hagamos ni todo lo que trabajemos.

Raquel: Pero sí que es verdad que no es lo mismo pegarte un curro enorme en algo que tiene un feedback positivo, que hacerlo y que lo escuchen tu familia y tus amigos. Entonces, una cosa alimenta a la otra y a nosotras que nos conozcan nos gusta. Es algo positivo. ¿Que te pueden pillar en un momento en el que no te apetece hacerte una foto? Sí, pero tampoco somos Chenoa.

Sandra: Si estás más expuesto, estás más expuesto para lo bueno y para lo malo. Pero mientras podamos seguir viviendo de esto, yo acarreo las consecuencias de lo malo.

Juls: Pero estamos en un lugar bastante cómodo.

Sandra: A mí este lugar me parece comodísimo, porque podemos vivir de esto, pero tampoco estamos tan expuestas como para que nos linchen.

Juls: Como para salir en el ¡Hola!

Raquel: A ver, sí que es verdad que ha habido cosas que igual no tendríamos que haber hecho en público.

Sandra: Como saltar la valla de un camping. Pero no pasa nada, la próxima vez no lo haré.

Juls: Es que Sandra hace esas cosas de locura.

Sandra: Pues porque me da igual que me conozcan o no. Yo soy real.

Raquel: “Soy real”. ¡Qué desgraciada eres! Como ese tipo de gente que dice barbaridades y dice: “Es que yo voy con la verdad por delante”. No: tú eres cruel.

Juls: “Tú no sabes quién yo soy, ¿eh?”.

Sandra: Chicas, no me juzguéis.

Juls: Sí, sí te juzgamos.

Raquel: Sí, sí te juzgamos. En verdad, sí te juzgamos.

Sandra: Perdón.

Juls: Cualquier día nos vetan.

Sandra: ¿Por saltar una valla? Que veten a otros, que hay mucho para vetar por ahí.

¿Hubo un momento en el que sentisteis que “esto está pasando de verdad”?

Sandra: Yo creo que ha habido muchos momentos.

Juls: Sí, muchos, y todavía sigue habiéndolos. Porque ahora que hemos sido nominadas a los Premios de la Música de España…

Sandra: De la Academia de la Música.

Raquel: El Premio Viva España… Ay, perdón, es que me entra la tontería.

Sandra: Los Premios de la Academia de la Música.

Juls: Con “Mi diario”, a la mejor canción alternativa… pues oye, qué sorpresa. Y te ilusionas y dices: “Ah, que todavía podemos conseguir con una sola canción algo así”.

Sandra: Ha habido muchos puntos de “buah, esto está cambiando” en toda nuestra historia, pero ligado a este disco diría el momento en el que nos dimos cuenta de qué canciones estaban saliendo al componer. Que no eran “Cosas moradas”, “La típica canción” o “Paco y Carmela”, sino algo distinto. Entonces nos sentamos las cuatro y dijimos: ¿tiramos por aquí o no? Ese fue un punto de inflexión bastante grande.

Raquel: Para este disco, sí. Y creo que aún nos queda algo que no hemos vivido: llevar este disco al directo. Estoy segura de que van a pasar cosas muy importantes para nosotras. Luego nos quedamos con momentos como el concierto del SanSan en la carpa, que fue el primero en el que vimos que esto era real, que a la gente le molaba y cantaba nuestras canciones.

Seguramente nos queden por vivir cosas así que para nosotras sean súper importantes, aunque desde fuera no lo parezcan tanto. Porque se habla del WiZink y tal, pero igual nos han marcado más otras cosas.

Sandra: El WiZink sí nos marcó, pero también para ver qué no queremos volver a hacer.

Raquel: Fue increíble, pero…

Juls: Pusimos muchísima energía en ese bolo y realmente no era tan importante. Era otro bolo más. La semana anterior tuvimos otro concierto y no estábamos centradas en ese, sino en el WiZink. Entonces creemos que tenemos que resetear ese tipo de cosas y vivirlas desde otro punto.

Raquel: Y también pasa que dices: “Buah, esta fiesta va a ser increíble”, y luego no lo es. Y otro día, sin esperarlo, te tomas algo con amigos y es divertidísimo.

Sandra: Literal. Por eso quiero celebrar mi cumple siete días, por si acaso. Porque si pongo toda mi energía en uno…

Raquel: Pero si no querías celebrarlo.

Sandra: Por eso, siete días, en plan… oye, no habléis de esto delante de mí. Joder, qué hija de puta. Chicas, por favor, no habléis de mi regalo aquí.

No, pero como eso: intentar no poner toda tu energía en un solo día. Por eso ha habido muchos puntos de inflexión en la historia de Ginebras, incluso dentro de esta promo. Yo creo que siempre estamos en un cambio continuo.

Habéis conectado mucho con el público LGBT. ¿Qué os ha aportado esa relación con vuestros fans? ¿Sentís algún tipo de responsabilidad con vuestra comunidad o preferís mantenerlo natural?

Raquel: Dentro de que se tenga en cuenta que nosotras no sabemos más sobre nada que cualquier otra persona del colectivo, intentamos hacer las cosas bien dentro de lo que podemos, porque nos equivocamos igual. No hemos estudiado una carrera… yo, por lo menos, no he estudiado una carrera de lesbianas.

Juls: Treinta y cinco años de experiencia.

Raquel: ¿Treinta y cinco años de experiencia? No, porque no empecé con cero.

Juls: Yo sí.

Raquel: ¿Tú sí? ¿Eras lesbiana desde los cero añitos?

Juls: Sí, porque decía mi madre que solo quería jugar con su teta. Ya, perdón, suena fatal, pero es que es verdad. No comía, me ponía a jugar y a reírme.

Raquel: Bueno, pero eso… a ver, joder, perdona. Es algo muy guay poder ser referentes, sobre todo para la gente más pequeña. Y servir de referentes, que igual nosotras no lo hemos tenido tanto de pequeñas, es muy guay. Y que te venga una chica y diga: “He puesto ‘Todas mis ex’ para decirle a mis padres que soy lesbiana”, joder, es muy guay.

Sandra: Y porque lo tratamos desde esa naturalidad, de contar un poco nuestra vida. No es ir a tu madre y decirle: “Hola, mamá, soy lesbiana”. Yo creo que nosotras, al tratarlo con normalidad en el escenario…

Raquel: Desde nuestras vivencias, y no desde pensar que, como tengo un altavoz, tengo más razón. Porque no. Nos equivocamos, intentamos revisarnos para no meter la pata y, aun así, en algún momento la meteremos o ya la hemos metido. Pero bueno. Sí que es verdad que con amigos te puedes permitir decir ciertas cosas que no vamos a decir en un concierto, porque igual hay una niña viéndote.

Sandra: Pero nos tenemos que revisar continuamente, tengamos o no altavoz. Nos hemos criado en un sistema patriarcal, con su heteronormatividad, y eso se nota. Incluso yo, siendo bisexual, hay veces que soy más machista que mi propio padre. En plan: ¿qué estoy diciendo?

Raquel: Tú eres un señor hetero.

Sandra: Yo es que soy súper señor hetero, soy un camionero.

Juls: Pero porque venimos de pueblo.

Sandra: Ya, pero yo capto esas cosas de mis amigas y digo: “¿Pero qué ha dicho?”. Pero luego las digo yo.

Juls: Yo he cambiado mucho desde que me vine a Madrid. Era una persona escondida en el armario.

Sandra: Y desde que tenemos el altavoz también, yo creo. Eso nos ha ayudado a ponernos ciertos filtros.

Raquel: Y también voy a decir una cosa, y en esto Juls y yo más: el hecho de que nos subamos a los escenarios con nuestra manera de vestir y nuestro pelo también hace mucho. A mí me ha escrito gente, o me lo han dicho en firmas de discos: “Es que yo te veo a ti y eres mi referente”. Referente no, parezco una flipada, pero como: “Me gusta”. Y ya solo eso hace.

¿Qué es lo próximo para Ginebras?

Sandra: Gira de festivales ahora, gira de salas para 2027… y ahora estamos muy centradas en esto, pero en cuanto empecemos a rodarlo un poco, iremos componiendo cosas y preparando el siguiente disco. Que no pare la rueda. No componer para un disco ad hoc, sino ir haciendo canciones de cosas que nos estén pasando, buenas y malas, y ya está. Y chimpún. Esperemos que no pase tanto tiempo para el cuarto disco, porque nos apetece mucho, pero tenemos muchas ganas de tocar este en directo.

Juls: ¿Y cuándo nos metemos al estudio?

Raquel: Ya, yo estaba pensando en lo mismo.

Sandra: Ya iremos viendo. Yo creo que no se le puede poner fechas a la creatividad, si no, la encasquetas mucho. Pero si se puede, pronto… Yo quiero que la gente cante este disco. Necesito ver a la gente cantando estas canciones. Quiero ver a la gente con el omóplato fuera bailando el techno.

TAGS DE ESTA NOTICIA