La guerra en Goodreads por ‘La ciudad de las luces muertas’, de David Uclés: “Sólo he leído 10 páginas, pero para compensar le pongo cinco estrellas”

Acusaciones, etiquetas y votos militantes tensionan una puntuación de 3,56/5 con 84 reseñas en lo nuevo de David Uclés

La ciudad de las luces muertas (David Uclés) - Cultura
Montaje con una fotografía del autor y la portada de su última novela.
KiloyCuarto

En Goodreads, La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, vive ahora mismo una de esas tormentas que ya no son literarias, sino sociales. La novela marca una puntuación de 3,56 sobre 5 tras 84 reseñas. Una cifra que, en otras circunstancias, sería solo un termómetro imperfecto del gusto.

Pero alrededor de La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, se está formando algo más incómodo: una batalla por el sentido de la lectura. No se discute únicamente si la novela funciona o no; se discute quién tiene derecho a decir que no le ha gustado y bajo qué sospecha debe hablar.

Cuando la reseña deja de ser una reseña

En el caso de La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, el patrón que cuentas se repite: lectores que han reseñado negativamente el libro están siendo acusados de “fachas” y, además, de no haberlo leído. De golpe, la crítica deja de ser una opinión sobre un texto y pasa a ser una prueba moral.

Eso tiene un efecto directo en la conversación sobre La ciudad de las luces muertas, de David Uclés: desplaza el foco. En lugar de discutir estilo, estructura, ambición o aburrimiento —las razones clásicas de la discrepancia—, la discusión se convierte en un juicio sumario sobre el lector. Y ahí la literatura, sencillamente, se queda sin aire.

La lógica del “relato” y el voto como consigna

Lo más llamativo de La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, no es solo la división. Es el motivo declarado de algunos votos. Hay un ejemplo muy elocuente de ello: una reseña con cinco estrellas que no pretende valorar la novela, sino compensar un bando. “Para compensar las estrellas solitarias de quien no se ha leído el libro, yo me he leído 10 páginas y ya le pongo esta nota”, afirma.

La guerra en GoodReads por 'La ciudad de las luces muertas', de David Uclés: "Sólo he leído 10 páginas, pero para compensar le pongo cinco estrellas"
Portada de la novela ‘La ciudad de las luces muertas’, de David Uclés.
Destino

Ese gesto dice mucho de cómo se está leyendo La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, en ciertos rincones: como si puntuar fuese un acto militante. La estrella deja de representar una experiencia real de lectura y empieza a funcionar como una ficha en una guerra cultural en miniatura.

Y el problema no es que alguien adore La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, y lo defienda con pasión. El problema es cuando la defensa se apoya en la deslegitimación del otro:

  • Si no te entusiasma, “no lo has entendido”
  • Si no te ha convencido, “no lo has leído”
  • Si lo criticas, “eres facha”

Así, la escala de Goodreads se convierte en una grada.

¿Qué se rompe cuando se acabe el debate?

El resultado es perverso para La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, y para cualquier novela que se convierta en símbolo. Porque una plataforma como Goodreads funciona —con sus límites— como un archivo de impresiones: entusiasmos, decepciones, matices, lecturas atravesadas por biografías. Cuando se instala la sospecha permanente, ese archivo pierde valor.

También se rompe algo más básico: la confianza en el intercambio. En La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, quien entra a leer reseñas buscando orientación se encuentra con trincheras. Y quien escribe una reseña honesta, sea de cinco o de una estrella, aprende que quizá no se le contestará con argumentos, sino con etiquetas.

Y, sin embargo, el dato frío sigue ahí: La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, tiene 3,56 sobre 5 con 84 reseñas. Esa media, por sí sola, ya sugiere una recepción con zonas de fricción. Lo singular es que la fricción no se está resolviendo en el territorio natural de la literatura —el texto—, sino en el territorio de la identidad y el bando.

La novela, el lector y el derecho a salir ileso

Hay algo irónico en todo esto. La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, está siendo juzgada en un entorno que premia el titular rápido, el gesto performativo y la réplica inmediata. Justo el ecosistema donde menos espacio hay para el matiz, que es el músculo principal de cualquier conversación literaria que merezca la pena.

La guerra en GoodReads por 'La ciudad de las luces muertas', de David Uclés: "Sólo he leído 10 páginas, pero para compensar le pongo cinco estrellas"
Una fotografía de archivo del escritor David Uclés.
Europa Press

Si una persona abandona La ciudad de las luces muertas, de David Uclés, porque no conecta con su tono, su ritmo o su propuesta, eso también es información. Igual que lo es el deslumbramiento de quien siente que ha encontrado una novela única. La cuestión es aceptar que la discrepancia existe sin necesitar convertirla en una batalla por “ganar el relato”.

Porque cuando la reseña se transforma en consigna, la novela deja de ser una obra para convertirse en un marcador. Y el lector —sea entusiasta o desencantado— deja de ser un lector para convertirse en sospechoso. En ese punto, la pregunta ya no es cuántas estrellas merece el libro, sino cuánta conversación nos queda.