El Real Madrid se impuso con autoridad al Alhama en la jornada 20 de la Liga F Moeve, en un encuentro disputado en el Estadio Francisco Artés Carrasco. El conjunto blanco dominó de principio a fin y resolvió el choque con goles y control, dejando sin opciones a un equipo local que resistió con orgullo pero fue superado en todas las fases del juego.
Superioridad visitante en la primera parte
El Real Madrid asumió el mando desde el pitido inicial ante un Alhama valiente en la presión, pero pronto superado por la calidad y el ritmo blanco. Tras unos primeros minutos de tanteo y una amarilla temprana para las locales, el conjunto de Pau Quesada comenzó a encontrar profundidad por el costado izquierdo. Alba Redondo avisó con un disparo al palo y, poco después, en el minuto 8, llegó el premio: centro medido de Sara Holmgaard, dejada inteligente de Iris Ashley y remate seco de Bennison para abrir el marcador. El tanto consolidó el dominio visitante y obligó al Alhama a replegarse en campo propio.
El asedio blanco fue constante. Las de la capital monopolizaron la posesión, recuperaron con agresividad tras pérdida y encerraron a su rival, mientras Sol Belotto se multiplicaba bajo palos para sostener a las murcianas. El Alhama apenas logró asomarse con un disparo lejano que exigió a Misa Rodríguez, pero el peso del partido era claramente visitante. La acción que terminó de inclinar la balanza llegó tras la revisión de una mano en el área: penalti señalado y, en el 29, Sandi Toletti transformó con precisión el segundo desde los once metros.

Lejos de conformarse, el Real Madrid siguió apretando hasta el descanso. Irune Dorado obligó a Sol a lucirse con una estirada espectacular y el equipo blanco mantuvo el cerco en campo rival. Ya en el añadido, el conjunto visitante rozó el tercero en el 45+4, cuando Sheila García estrelló un disparo en el larguero y, en el rechace, Iris Ashley se topó con otra intervención providencial de la guardameta paraguaya. El 0-2 al descanso reflejaba la superioridad de un Madrid dominador y contundente frente a un Alhama resistente, pero superado.
Sentencia tras el descanso
El Real Madrid regresó del descanso con la misma determinación y apenas necesitó unos minutos para ampliar la ventaja. Tras un primer aviso de Pau Comendador, el conjunto blanco encontró el tercero en el 47: nueva incursión por banda de Holmgaard, cabezazo previo que obligó a intervenir a Belotto y Alba Redondo, siempre atenta al rechace, empujó el balón a la red. La jugada fue revisada por un posible fuera de juego y, en el 50, el tanto quedó validado. El 0-3 cayó como un jarro de agua fría para un Alhama que veía cómo el dominio visitante se traducía definitivamente en el marcador.
A partir de ahí, el encuentro bajó revoluciones. El Madrid gestionó la posesión con paciencia, moviendo el balón de un lado a otro y dosificando esfuerzos, mientras el Alhama introducía cambios para ganar energía. Las locales comenzaron a estirarse y a mostrar orgullo, pisando más campo contrario y generando llegadas laterales que inquietaron tímidamente a la zaga blanca. El conjunto de Pau Quesada también movió el banquillo, dando entrada a Athenea, Weir y Eva Navarro para refrescar el frente ofensivo.

En el tramo final, el Alhama rozó el tanto del honor en el 78, cuando Yiyi remató a bocajarro y Misa salvó bajo palos con una intervención decisiva. Poco después, el Madrid llegó a marcar el cuarto, pero el gol fue anulado por fuera de juego previo. La recta final dejó más interrupciones y alguna amonestación pero no alteró el guion: el Real Madrid controló sin sobresaltos y cerró una segunda parte en la que supo golpear pronto y administrar muy bien su ventaja.
