LIGA F MOEVE

Las cinco delanteras más jóvenes en la historia de la Liga F Moeve

Nuevas protagonistas que irrumpen con fuerza, rompen récords y demuestran que la precocidad también puede dominar escenarios exigentes.

Las jugadoras del Barça celebrando el tanto de Pajor
Jorge Herrera

El fútbol femenino español ya no se explica en clave de futuro, sino de presente. Un presente vibrante, competitivo y cada vez más joven. La Liga F Moeve, la cima del fútbol femenino nacional, se ha convertido en el escaparate perfecto para una generación que irrumpe sin complejos y con un talento que deslumbra.

Anotar un gol en la élite nunca es casualidad: requiere calidad, valentía y una personalidad capaz de soportar la presión. Conseguirlo cuando muchas chicas de tu edad aún están pendientes de exámenes multiplica su dimensión. No es solo un tanto, es una declaración de intenciones. Con el paso de las temporadas, varias futbolistas han desafiado la lógica del calendario y han demostrado que la edad puede ser solo un número. Estas son las cinco más jóvenes en lograrlo, representantes de una hornada que no cree en turnos de espera.

Vicky López, talento que no espera

Hablar de juventud en la Liga F Moeve es, inevitablemente, hablar de Vicky López. La mediapunta del FC Barcelona marcó su primer gol en la máxima categoría con solo 16 años y dejó de ser promesa para convertirse en récord.

Pero más allá de la cifra, lo que sorprendió fue la forma. Jugó sin complejos, pidió el balón en zonas calientes y se movió entre líneas con una seguridad impropia de su edad. Su llegada al área no fue un impulso aislado, sino la consecuencia de entender el juego un segundo antes que el resto.

Vicky López
Vicky López celebrando un gol con el FC Barcelona

En un vestuario lleno de referentes internacionales, Vicky no se limitó a aprender en silencio: compitió. Y lo hizo con personalidad, demostrando que el talento puede ser precoz, pero la mentalidad ya era de futbolista hecha y derecha.

Aiara Agirrezabala, defensa con gol

No es lo habitual. Las listas de goleadoras históricas suelen estar reservadas para delanteras, pero Aiara Agirrezabala decidió romper el molde desde la retaguardia. Con la camiseta de la Real Sociedad, marcó en Liga F Moeve con solo 16 años y dejó claro que su impacto no se limitaba a defender.

Su tanto nació de esa mezcla de instinto y valentía que define a las futbolistas modernas. Se sumó al ataque con determinación, leyó la jugada antes que nadie y aprovechó su potencia para imponerse en el área rival. No fue una aparición puntual, sino la demostración de una jugadora que entiende el fútbol en todas sus fases.

Aiara Agirrezabala durante un partido con la Real Sociedad
@aiaraagirrezabalaa_

Aiara simboliza a una nueva generación de defensas: sólidas atrás, valientes adelante y cada vez más completas. Futbolistas que no esperan a que el partido llegue a su zona, sino que van a buscarlo allí donde se decide.

Érika González aprovechó su oportunidad

El Levante UD lleva años apostando por el talento joven, y Érika González se encargó de confirmar que esa confianza tenía recompensa. Su gol en Liga, logrado a una edad poco habitual en la élite, la situó entre las anotadoras más precoces del campeonato.

Con solo 17 años, mostró exactamente lo que prometía sobre el césped: velocidad para atacar los espacios, movilidad constante y valentía para encarar sin mirar el DNI de quien tuviera delante. No se escondió ni jugó con miedo; pidió el balón y asumió responsabilidad.

Érika González durante un partido con el UD Levante
@erikaalombiidez_

Aquel tanto no fue solo una alegría personal. También fue la prueba de que, cuando la cantera encuentra oportunidades reales, el talento responde. Y Érika respondió marcando.

Alba Cerrato, instinto que marca gol

En el Sevilla FC, Alba Cerrato apareció como esas delanteras que entienden el gol como un acto de intuición y marco su primer gol con tan solo 18 años.

No destaca por gestos espectaculares ni por alardes innecesarios. Su mayor virtud es la lectura del área, esa capacidad para anticipar dónde va a caer el balón un segundo antes que el resto. Vive pendiente del mínimo rebote, del pase que se desvía, del error que se convierte en oportunidad.

Alba Cerrato celebrando uno de sus goles con el Sevilla FC
@albacerrato_6

Es el perfil clásico de “9” oportunista: puede pasar desapercibida durante fases del partido, pero cuando aparece el balón suelto, no duda. Y esa frialdad frente a portería, tan difícil de encontrar incluso en futbolistas veteranas, fue la que la llevó a escribir su nombre entre las goleadoras más jóvenes de la competición.

Salma Paralluelo, potencia imparable

Mucho antes de convertirse en un nombre habitual en las grandes citas del fútbol europeo, Salma Paralluelo ya había dado señales de lo que estaba por venir. Su primer gol en la Liga F Moeve llegó con solo 19 años, defendiendo la camiseta del FC Barcelona, y fue un retrato perfecto de su identidad futbolística.

Aquel tanto nació de su mayor fortaleza: la potencia en carrera. Su zancada larga, su explosividad para atacar los espacios y su determinación al pisar el área la convirtieron en una amenaza constante incluso siendo una de las más jóvenes sobre el césped.

Salma Paralluelo celebrando su gol ante el Sevilla FC
@fcbfemeni

No fue un gol aislado ni fruto de la casualidad. Fue la primera pista clara de que estaba destinada a marcar diferencias. Con cada arrancada dejaba claro que su techo no estaba en la promesa, sino en la élite. Aquel día no solo celebró un tanto: empezó a escribir una trayectoria que apuntaba, sin rodeos, a lo más alto.

La juventud toma el presente

Lo que conecta a estas cinco futbolistas no es únicamente su edad, sino su forma de entender el juego. Ninguna se encogió ante el escenario, ninguna esperó su turno en silencio. Saltaron a la élite y compitieron con la naturalidad de quien siente que ese lugar también le pertenece.

Al ver cómo estas jugadoras comenzaron a escribir su historia cuando muchas aún no habían alcanzado la mayoría de edad, el mensaje es evidente: el futuro del fútbol femenino español no está en camino. Ya está aquí. Y cada fin de semana lo demuestra celebrando goles, rompiendo récords y cambiando la narrativa de lo que significa llegar “demasiado pronto”.