Las Finales de la WNBA vivirán un desenlace inédito con un séptimo partido que decidirá a las nuevas campeonas. Atlanta Dream y Golden State Valkyries llegan al último asalto con tres victorias cada una y un mismo objetivo: conquistar el primer título de su historia. La serie ha alternado el dominio de ambos equipos, con las de Georgia capaces de tomar ventaja y las californianas respondiendo cuando más lo necesitaban. Ahora, todo se decidirá el sábado 31 de octubre en el Chase Center de San Francisco, donde solo una podrá levantar el trofeo.
Atlanta se gana una vida mas
El sexto partido de las Finales de la WNBA comenzó mucho antes del salto inicial. Atlanta se jugaba la temporada en una cita marcada por la polémica del horario: el encuentro arrancó a las 12.30 horas locales, lejos de la franja de máxima audiencia, debido a un conflicto de calendario con los Atlanta Hawks, que también debían jugar en el State Farm Arena. La decisión provocó críticas de aficionados y de figuras del baloncesto, mientras la propiedad de las Dream lamentaba que sus advertencias sobre la organización no hubieran recibido suficiente atención. Pese a todo, el pabellón colgó el cartel de lleno, con cerca de 17.000 espectadores dispuestos a empujar a su equipo.
Sobre la pista, las Dream entendieron desde el primer minuto que no había margen para otra noche gris. Rhyne Howard tomó la iniciativa y Atlanta encontró en el lanzamiento exterior la respuesta a las dificultades ofensivas de los dos encuentros anteriores. Seis triples y un acierto del 73,3% en tiros de campo dispararon a las locales hasta un 32-15 al término del primer cuarto, una diferencia que creció hasta los 25 puntos antes del descanso. Allisha Gray, con 23 puntos y cinco triples, fue la máxima anotadora de Atlanta, mientras Angel Reese volvió a firmar un doble-doble, con 15 puntos y 14 rebotes.
Golden State no bajó los brazos. Gabby Williams, máxima anotadora del encuentro con 26 puntos, lideró la reacción de las Valkyries tras el descanso, que llegaron a acercarse a ocho tantos en el último minuto. Sin embargo, cuando el miedo a la remontada amenazaba con instalarse en el State Farm Arena, Gray apareció de nuevo desde la esquina para clavar su quinto triple y apagar las esperanzas visitantes. El 80-69 final igualó la serie (3-3) y aplazó la coronación. Atlanta sobrevivió a la eliminación y tendrá que viajar ahora a San Francisco para jugarse el título este sábado. Las Valkyries aún conservan el factor cancha, pero ya no disponen de una segunda oportunidad.

Un ultimo baile
Estas Finales están confirmando el crecimiento que atraviesa la WNBA, tanto dentro como fuera de la pista. La expectación ha acompañado a Atlanta y Golden State durante toda la eliminatoria, con una igualdad que ha mantenido la emoción hasta el último encuentro. El primer partido ya dejó un registro histórico en televisión, con una media de 2,1 millones de espectadores, convirtiéndose en la final inaugural más vista de la historia de la competición. La repercusión también se ha trasladado a las redes sociales y al seguimiento internacional, en una temporada que está consolidando el interés por el baloncesto femenino.
Y todavía queda el capítulo más importante. Después de seis encuentros, Atlanta y Golden State han llevado la batalla hasta un desenlace que ya forma parte de la historia de la competición: por primera vez, unas Finales de la WNBA necesitarán un séptimo partido. El Chase Center será el escenario de una noche sin red, con dos franquicias que persiguen su primera corona y una oportunidad que no volverá a repetirse. El sábado no habrá cuentas pendientes ni margen para corregir errores: habrá cuarenta minutos para decidir quién se queda con el ansiado anillo.

