Tailandia ya se encuentra en el centro de todas las miradas con la puesta en marcha del Campeonato Mundial Femenino de Voleibol 2025. Esta edición no solo estrena formato y récord de participación con 32 selecciones, sino que también marca el regreso histórico de la selección española, que vuelve a competir en este torneo tras 43 años de ausencia. Un momento cargado de ilusión para las jugadoras y de esperanza para una afición que sueña con ver a su equipo brillar en la élite mundial.
El torneo dio el pistoletazo de salida el 22 de agosto, desplegándose en varias sedes tailandesas como Bangkok, Nakhon Ratchasima, Phuket y Chiang Mai. Con este nuevo formato, la competición promete emociones intensas y la posibilidad de que nuevas potencias emerjan en el panorama internacional.
El regreso de las leonas
El pasado sábado 23 de agosto, la selección femenina española, conocidas como “las leonas“, volvió a pisar una cancha mundialista por primera vez en más de cuatro décadas. El debut fue ante Turquía, actual campeona de Europa y una de las favoritas al título. Aunque el resultado no acompañó —derrota por 3-0—, Las Leonas del Vóley dejaron destellos de calidad y carácter que invitan al optimismo.
Lejos de rendirse, el grupo que dirige Pascual Saurín sigue creyendo en sus opciones de avanzar. El camino no será fácil, pero el objetivo es claro: clasificarse a los octavos de final, algo inédito para el voleibol femenino español. En el horizonte, dos duelos clave frente a Canadá y Bulgaria, selecciones exigentes, pero a las que España puede plantar cara si logra desplegar su mejor versión.
Veteranas y promesas en acción
El regreso de España al Mundial no es fruto de la casualidad, sino de un proyecto que ha madurado con paciencia, trabajo y talento. La selección llega respaldada por una base sólida de jugadoras con amplia experiencia internacional como María Segura, Patricia Aranda, María Schlegel y Patricia Llabrés, pilares que sostienen y guían a una nueva generación que viene pisando fuerte.
Nombres como Lucía Varela, Raquel Lázaro, Julia de Paula o Lola Hernández ya brillan en ligas europeas y representan el presente y futuro del voleibol español. La combinación de juventud y veteranía ha dado forma a un equipo equilibrado, ambicioso y con hambre de competir al más alto nivel.
Uno de los grandes alicientes de este Mundial es el regreso de Ana Escamilla, una de las referentes del voleibol nacional. Después de casi tres años fuera de las pistas por una lesión, su vuelta simboliza perfectamente la mentalidad de esta selección: resiliencia, compromiso y una enorme voluntad de superación.

María Schlegel, la voz del voleibol
Dentro y fuera de la pista, María Schlegel se ha convertido en una de las voces más firmes del vestuario español. La receptora no solo aporta experiencia y liderazgo al equipo, sino que también levanta la voz cuando el voleibol femenino necesita ser visto y escuchado.
A través de sus redes sociales, Schlegel ha criticado abiertamente la falta de cobertura mediática del Mundial, a pesar del valor histórico de la participación española. “Como nadie te lo va a contar, te lo cuento yo”, arranca en un vídeo grabado desde el recinto deportivo en Tailandia. “Estamos, después de 43 años, en un Mundial”, subraya con orgullo, mientras muestra la pista y explica que el equipo se enfrenta en la fase de grupos a Turquía, Canadá y Bulgaria.
María Schlegel: “Como nadie te lo va a contar, te lo cuento yo”
Su mensaje, directo y sin filtros, remarca la importancia de las redes sociales para dar voz a lo que los grandes medios ignoran: “Aunque no lo verás en ningún gran medio de comunicación, gracias a las redes sociales nosotras podemos hacértelo llegar”. Schlegel no solo juega por puntos; también lucha por el reconocimiento que este deporte y sus protagonistas merecen.
@mariaschlegel16 La única forma de darnos voz es con las RRSS y tú también puedes hacer que llegue a más gente ☺️ comparte y haz que todo el mundo se entere. Pase lo que pase ESTAMOS EN UN MUNDIAL compitiendo contra los mejores 🥹❤️🔥 #volleyball #españa #thailand2025
Más que una competición
La participación de España en este Mundial no es solo una gesta histórica, sino una oportunidad para consolidar el crecimiento del voleibol femenino nacional. En un torneo, las Leonas no solo compiten: aspiran a hacer historia. El gran sueño es alcanzar los octavos de final para, posteriormente, seguir avanzando. Más allá del marcador, cada punto es un paso hacia una mayor visibilidad, reconocimiento y el lugar que este deporte merece. Y aunque los focos aún no estén del todo encendidos, España ya ha encendido la llama.