Un grupo de gobernadores de bancos centrales de todo el mundo mostraron este martes su apoyo a la Reserva Federal estadounidense y a su presidente, Jerome Powell, que afronta una investigación criminal en su país que él considera un intento del Gobierno por intimidarle.
“Nos solidarizamos plenamente con el Sistema de la Reserva Federal y su presidente, Jerome H. Powell”, dicen los firmantes, entre ellos Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra, y Christine Lagarde, del Banco Central Europeo, junto a sus pares de Australia, Canadá, Corea o Brasil, entre otros.
“La independencia de los bancos centrales es un pilar fundamental de la estabilidad de precios, financiera y económica, en interés de los ciudadanos a los que servimos”, afirman en su comunicado.
Por ello, añaden, “es crítico preservar esa independencia, con pleno respeto al Estado de derecho y a la rendición de cuentas democrática”.
Powell, presidente de la Fed desde 2018, “ha actuado con integridad, centrado en su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público”.
“Para nosotros, es un colega respetado, altamente estimado por todos los que han trabajado con él”, concluyen.
Además de Bailey y Lagarde, suscriben el texto Erik Thedéen, gobernador del Riksbank de Suecia; Christian Kettel Thomsen, presidente del Consejo de Gobernadores del danés Danmarks Nationalbank; Martin Schlegel, presidente del Consejo de Gobierno del Banco Nacional Suizo, y Michele Bullock, gobernadora del Banco de la Reserva de Australia.
También Tiff Macklem, gobernador del Banco de Canadá; Chang Yong Rhee, homólogo en el Banco de Corea; Gabriel Galípolo, gobernador del Banco Central de Brasil; François Villeroy de Galhau, presidente del Consejo de Administración del Banco de Pagos Internacionales; y Pablo Hernández de Cos, director General del mismo organismo y expresidente del Banco de España.
El lunes, un grupo de antiguos presidentes de la Reserva Federal y secretarios del Tesoro estadounidense expresaron asimismo su apoyo a Powell y denunciaron los “ataques” de la Fiscalía para minar su independencia.
La declaración, firmada por trece figuras de la economía, se produjo después de que Powell revelara que afronta una investigación federal relacionada con su testimonio ante el Congreso sobre la renovación de la sede del banco central, y la calificara de “intimidación” del Gobierno del presidente Donald Trump, pese a que fue el mismo Trump quien lo designó para el cargo durante su primer mandato.

