Conoce a tu jefa

Cristina Hernández: “La mayor exigencia hoy es gestionar las crisis con criterio”

La CEO de NITID cuenta a Artículo14 el reto de liderar la firma y los objetivos de esta nueva etapa: reforzar su posicionamiento en corporate affairs, elevar la capacidad de análisis y avanzar en su proyección internacional

Su trayectoria profesional se ha desarrollado en la intersección entre el sector público y la empresa. Inició su carrera en Accenture y KPMG, y posteriormente en Everis, donde participó en proyectos de estrategia, políticas públicas y análisis normativo. Esta etapa resultó clave para comprender cómo se diseñan las decisiones públicas y su impacto en la actividad empresarial.

Más adelante dirigió una consultora centrada en el asesoramiento a líderes políticos y empresariales, lo que le permitió profundizar en la dimensión estratégica de la comunicación y los asuntos públicos. Desde hace más de 15 años es socia de NITID, donde ha participado activamente en su crecimiento y transformación desde distintas posiciones.

La asunción del rol de CEO representa un paso natural en su trayectoria. NITID ha consolidado un posicionamiento sólido en corporate affairs en España, y el objetivo ahora es dar un salto cualitativo: evolucionar de una firma bien posicionada en su mercado a un actor relevante en entornos más complejos y, en muchos casos, internacionales.

De cara a 2028, cuando la compañía cumplirá 25 años, la firma aspira a llegar a ese hito con un mayor grado de madurez y ambición: reforzando su capacidad de análisis, ampliando su presencia en distintos mercados y aumentando su impacto en los entornos en los que operan sus clientes.

Acaba de asumir la dirección ejecutiva de NITID. ¿Qué prioridades estratégicas se ha marcado para esta nueva etapa de la compañía?

Las prioridades pasan por llevar la firma a un siguiente nivel. Partimos de un posicionamiento sólido en corporate affairs y el objetivo es reforzarlo, elevando nuestra capacidad de análisis y anticipación. A partir de ahí, crecer con criterio -incorporando talento y desarrollando nuevas capacidades- y avanzar en la proyección internacional, especialmente en Bruselas y Washington, D.C., acompañando a clientes que operan en varios mercados y toman decisiones en entornos cada vez más complejos.

El área de corporate affairs y asuntos públicos ha ganado peso en los últimos años. ¿Qué están pidiendo hoy las empresas a una consultora como NITID?

Las empresas operan en un entorno donde lo político, lo regulatorio y lo reputacional están completamente conectados. Por eso ya no buscan solo interlocución institucional, sino comprensión del contexto: entender qué está pasando, por qué y cómo les afecta. A partir de ahí, tomar decisiones. Trabajamos cada vez más en esa lógica de análisis y anticipación. Además, las fronteras entre estrategia, comunicación y asuntos públicos son cada vez más difusas, con el riesgo político muy presente. Nuestro valor está en ordenar esa complejidad y convertirla en recomendaciones y decisiones concretas.

¿Qué ha sido lo más complejo que ha tenido que enfrentar en su en su carrera profesional?

Lo más exigente suele ser gestionar situaciones de crisis en contextos de alta exposición pública. Son momentos en los que las decisiones tienen impacto inmediato y no siempre se cuenta con toda la información. El entorno político y mediático evoluciona con rapidez, y cualquier error se amplifica. En esas situaciones, el criterio y la serenidad son fundamentales. Se trata de entender bien el contexto, priorizar lo importante y actuar con rapidez, pero sin precipitarse. Acompañar a los clientes en esos momentos, donde está en juego su reputación, es probablemente la parte más compleja del trabajo.

¿Podría contarnos sobre una persona que haya tenido un impacto significativo en su vida? ¿Qué aprendió de esa persona?

A lo largo de mi carrera he trabajado con perfiles muy sólidos, tanto en el sector público como en el privado. Me han influido especialmente quienes combinan visión de conjunto con capacidad de decisión. Personas que entienden bien el contexto, priorizan con criterio y no se pierden en lo accesorio, incluso en situaciones complejas. De ellos he aprendido la importancia del rigor, de mantener una visión a largo plazo y de tomar decisiones sin perder la empatía con los equipos. También a estructurar mejor los problemas y a separar lo importante de lo urgente.

¿Cuál considera que será su legado en su actual posición y qué impacto espera haber logrado?

No lo planteo en términos personales, sino en que la firma dé un salto real. Que NITID gane peso como actor en corporate affairs, amplíe su alcance y tenga un papel más relevante en las decisiones de nuestros clientes. Si dentro de unos años estamos acompañando decisiones de mayor impacto y en más mercados, significará que hemos evolucionado en la dirección adecuada.

¿Qué mito sobre el liderazgo femenino le gustaría desterrar para siempre?

Que existe una forma concreta de liderar por el hecho de ser mujer. La realidad es bastante más simple. El liderazgo tiene que ver con la persona, con su criterio y su capacidad para tomar decisiones. Hay estilos distintos, pero no dependen del género. Insistir demasiado en esa diferencia a veces no ayuda. Lo relevante es tomar buenas decisiones en el momento adecuado.

Desde su posición, ¿Cómo fomenta el crecimiento profesional de otras mujeres?

Intento contribuir desde lo concreto: dando responsabilidad, visibilidad y espacio para crecer. El desarrollo profesional no suele venir de grandes discursos, sino de oportunidades reales. Confiar en las personas en momentos clave y acompañarlas en ese proceso marca la diferencia. También es importante que el mérito y el trabajo bien hecho tengan recorrido dentro de la organización.

¿Ha cambiado la tecnología su forma de trabajar? ¿Usa la IA y para qué?

La tecnología ha cambiado mucho la forma de trabajar, especialmente en el acceso y análisis de información. La inteligencia artificial es útil para ordenar datos, identificar patrones o ganar eficiencia en ciertos procesos. Pero no sustituye el criterio, que en nuestro ámbito es esencial. Nuestro trabajo consiste en interpretar contextos complejos y ayudar a tomar decisiones, y eso sigue siendo un ejercicio principalmente humano. La clave está en integrar la tecnología sin perder esa dimensión.

Si el éxito profesional fuera un viaje, ¿cómo le gustaría que fuera? ¿Qué llevaría en la maleta?

Si lo pienso en términos de viaje, lo importante empieza antes de salir: entender bien el destino, planificar las rutas y tener alternativas por si el recorrido cambia. Preparar el equipaje también cuenta: llevar lo necesario para cada etapa, sin exceso, pero sin quedarse corto. Aun así, sabes que habrá imprevistos y que tocará ajustar el plan sobre la marcha. Y, sobre todo, no perder de vista que no se trata solo de llegar, sino y aprovecharlo bien el camino y disfrutarlo.

¿Alguna rutina matutina que le ayude a prepararse mental y físicamente para el día?

Teniendo tres hijos pequeños, mi rutina empieza en casa, con ese caos habitual de las mañanas. Intento llevarles todos los días al colegio, lo que exige organización y constancia. No siempre es sencillo, pero es una parte del día que procuro mantener.

Un imprescindible en el bolso

El móvil, por razones evidentes. Y una libreta, que me ayuda a ordenar ideas y estructurar temas. En el día a día, con muchas conversaciones y frentes abiertos, me resulta útil fijar lo importante por escrito y no depender solo de lo digital.

Su cita o frase vital.

No tengo una frase fija, pero sí una idea que intento aplicar: hacer las cosas bien, no perder de vista lo importante e intentar aportar, en la medida de lo posible, algo positivo en el día a día de las personas que me rodean.

TAGS DE ESTA NOTICIA