La liberalización del transporte ferroviario de alta velocidad a finales de 2020 supuso un punto de inflexión en la movilidad de larga distancia en España. En este nuevo escenario competitivo, Iryo se consolidó como uno de los principales actores del sector desde su llegada al país, y contribuyó de forma decisiva al aumento del número de viajeros y a la reducción de precios en los principales corredores. Ahora, la compañía se posiciona una vez más en el punto de mira por el descarrilamiento de uno de sus trenes que ha derivado en un accidente con múltiples víctimas mortales.
La empresa comenzó a operar comercialmente en España a finales de 2022, tras varios meses de pruebas, y se convirtió en el segundo operador privado en competir directamente con Renfe en servicios de alta velocidad. Concretamente, su incorporación se produjo en noviembre de ese mismo año. La firma es fruto de una alianza empresarial de origen europeo integrada por Trenitalia, el operador ferroviario italiano; Air Nostrum, especializada en aviación regional; y Globalvia, un grupo español de infraestructuras y concesiones. Con esta base accionarial, la empresa desembarcó en el mercado español con una estrategia centrada en la calidad del servicio, la sostenibilidad y una oferta flexible orientada al viajero frecuente.
Tras su estreno en los corredores Madrid-Barcelona y Madrid-Valencia, Iryo amplió progresivamente su red. Uno de los hitos clave de su expansión se produjo el 31 de marzo de 2023, cuando inició operaciones en los corredores del sur, conectando Madrid con Sevilla y Málaga, con parada en Córdoba.
Crecimiento récord del sector y auge de la alta velocidad
El contexto en el que se ha desarrollado la actividad de Iryo ha sido especialmente favorable. Según el Informe anual del sector ferroviario 2024 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), casi 40 millones de viajeros utilizaron la alta velocidad comercial en 2024, lo que supone un incremento del 22% respecto al año anterior y un 77% más que en 2019. En conjunto, el sistema ferroviario español transportó 549 millones de pasajeros en 2024, un 3% más que en 2023, con los servicios de Cercanías concentrando el 82% del total. No obstante, es en la alta velocidad donde se ha producido el mayor salto cuantitativo, impulsado por la competencia entre operadores.
Todos los corredores liberalizados registraron cifras récord de demanda. El eje Madrid–Barcelona alcanzó los 14,6 millones de viajeros, mientras que Madrid–Valencia superó los 5,6 millones. Especial relevancia tuvo el crecimiento de los corredores andaluces: Madrid–Sevilla y Madrid–Málaga/Granada cerraron el año con cinco millones de viajeros cada uno, lo que supone un aumento del 28% en ambos casos.

La relevancia de estos corredores explica el impacto generado por el reciente accidente ferroviario ocurrido en Adamuz. Una localidad cordobesa de unos 4.000 habitantes en la que un tren de alta velocidad de Iryo con 317 pasajeros descarriló ayer. Tras la salida de la vía, varios vagones invadieron la vía contigua, lo que desencadenó un segundo incidente al coincidir con el paso de otro tren en sentido contrario. En este segundo convoy, que circulaba desde Puerta de Atocha con destino a Huelva y que acabó también descarrilando, viajaban otros 100 usuarios.
Andalucía, territorio estratégico para Iryo
En este contexto, Andalucía se ha convertido en uno de los principales focos de actividad para Iryo. Desde su entrada en los corredores del sur, la compañía ha logrado consolidar una presencia significativa, y alcanzó una cuota de mercado de entre el 27% y el 28% en las conexiones de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, según los datos más recientes de la CNMV. Este porcentaje la sitúa al mismo nivel que Ouigo en otros corredores como el Madrid-Alicante, tras ganar ocho puntos porcentuales a lo largo de 2024.
El crecimiento de Iryo en Andalucía ha ido de la mano del aumento global de viajeros y de una mayor oferta de frecuencias, contribuyendo a abaratar los precios medios y a reforzar el papel del tren como alternativa al avión y al transporte por carretera en los desplazamientos entre el centro y el sur del país.


