La guerra de Irán es una oportunidad de oro para el turismo pero tiene truco

La demanda turística vuelve a poner sus ojos en España ante el conflicto en Oriente Próximo. El sector cree que habrá un trasvase de viajeros de países como Turquía o Chipre, pero advierte de que la incertidumbre es elevada

Cientos de personas disfrutan del buen tiempo en la Playa de La Malagueta, este domingo en Málaga.
EFE/Jorge Zapata

Si el oro es un activo refugio en tiempos de crisis, España es uno de los destinos que sobresalen si hay que buscar alternativas para las vacaciones. 

Un fenómeno que vuelve a repetirse en 2026. 

Con Oriente Medio fuera de juego y con Europa un poco más lejos de Asia por el impacto de la guerra de Irán en los grandes centros de conexión aérea (hubs) de Dubái, Doha y Abu Dabi, España sube posiciones en la lista de destinos turísticos.

Touroperadores, aerolíneas, hoteles y agencias de viajes ya detectan que la demanda turística está descartando países próximos a la zona del conflicto, como Turquía o Chipre, y apostando por Europa Occidental.

Mientras el mundo contiene el aliento a la espera de una pronta resolución del conflicto en Oriente Medio, las señales positivas para España son claras

Al menos, a corto plazo.

Efecto positivo en Semana Santa

Los británicos, principal mercado emisor por volumen (19 millones de turistas) y gasto (23.650 millones de euros) en 2025 ya han movido ficha.

El CEO de Jet2, Steve Heapy, señaló hace unos días que “las reservas a Chipre y Turquía se están evaporando, las cancelaciones se disparan y nuestros aviones se están vaciando”.

España e Italia son los receptores de esa demanda diferida.

Según el CEO de easyJet, Kenton Jarvis, el impacto también se nota en Egipto, otro relevante competidor: “El Mediterráneo Oriental es menos popular, el Mediterráneo Occidental se ha vuelto muy popular”.

Lo comparte Michael O’Leary, su homólogo en Ryanair.

“Vemos un aumento de las reservas para el sur de Europa, en España, Portugal, Grecia e Italia, en las próximas cuatro o cinco semanas, y tarifas ligeramente más altas”, ha declarado recientemente a Efe.

Es decir, el péndulo de las reservas de última hora se mueve y hay cambios de destino que elevarán la ocupación de hoteles y alojamientos en España.

Esta Semana Santa será histórica.

Canarias, Baleares y Andalucía serán los destinos preferidos y la ocupación en los campings también rondará el 90%, indica la Federación Española de Campings.

Qué pasará en verano

No obstante, hay matices. Semana Santa es un periodo muy corto y focalizado en el mercado nacional. 

Y, desde la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), apuntan factores de preocupación como los problemas del transporte ferroviario —que afectan a ​​Málaga, Córdoba, Sevilla o Granada—  o el aumento en costes.

En este último caso, tanto por el alza en el precio del combustible como por el encarecimiento de la energía y la alimentación, que “van a afectar a la cuenta de explotación de los hoteles”, según su secretario general, Ramón Estalella.

No hay movimientos de calado de cara a la temporada de verano (junio-octubre), que concentra el 44% del volumen de turistas extranjeros y el 37% del gasto turístico.

Las aerolíneas no están redistribuyendo asientos de un mercado a otro, pero lo harán si el conflicto persiste y la oportunidad está este verano más cerca de casa. 

El precio del combustible se ha disparado y, con él, los precios de los billetes, y urge buscar la máxima rentabilidad en cada vuelo.

España parte con ventaja pero, desde el sector, alertan de que es pronto y hay que poner en perspectiva ese potencial efecto positivo del actual escenario geopolítico

Riesgos por todo el mundo

La guerra redirige la demanda turística pero también puede ahogarla. 

Por varios factores: la incertidumbre —el miedo a viajar—, el incremento en los costes energéticos —vacaciones más caras— y el alza de los costes en general —qué es prioritario en el presupuesto familiar—. 

Y ese fenómeno podría neutralizar ese potencial efecto trasvase a España. 

Las búsquedas de vuelos a nivel mundial han bajado desde el 1 de marzo e incluso en España, que está por encima del año pasado, también hay una tendencia negativa”, apuntan fuentes del sector.

Y, para los principales grupos hoteleros nacionales, que han diversificado sus operaciones por todo el mundo en las últimas décadas, los riesgos trascienden el mercado nacional. 

El Caribe también se está beneficiando de la situación actual, pero no así el Índico y destinos como Maldivas”, señalan desde RIU Hotels & Resorts.

Y la evolución de los acontecimientos también podría detraer la demanda estadounidense, clave para los hoteles del Caribe y también para España —fue su sexto mercado emisor por volumen el año pasado—. 

De ahí que el sector coincida en la incertidumbre y pida cautela.

Qué dice la historia

No obstante, la historia juega a favor de España

Echando la vista atrás, los datos revelan que, ante situaciones de inestabilidad, las señales iniciales se confirman y los países que pierden imagen de seguros para los turistas tardan en recuperarse

En 2011, las revueltas de la Primavera Árabe, canalizaron a España entre 1,6 y 2,1 millones de turistas de Túnez y Egipto, principalmente. 

Según el Instituto de Estudios Turísticos (actual Turespaña), del 7,6% de crecimiento en la llegada de turistas de ese año, entre un 3% y un 4% procedió de turistas prestados.

En este punto, es importante analizar cómo organizan sus vacaciones los viajeros extranjeros que vienen a España. En 2025, el 75,4% lo hicieron por libre, sin paquete turístico. 

Pero el equilibrio cambia si se toman como referencia los dos grandes mercados emisores de turistas, junto con Francia. 

Más del 36% de los alemanes que vienen a España —12 millones en 2025— lo hacen con un paquete turístico. En el caso de Reino Unido, la cifra escala hasta el 43,8%.

TUI y Thomas Cook, touroperadores de referencia para estos mercados, son conscientes de que los clientes están cambiando sus preferencias de viaje y adaptarán su oferta a la realidad que se imponga en las próximas semanas.

Qué representa Oriente Medio para España

Como mercado emisor, Oriente Medio aportó 4,3 millones de pasajeros en 2025, lo que supuso un 1% del tráfico total de los aeropuertos españoles. 

Según el Consejo Mundial del Viaje y el Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), el gasto turístico internacional supera los 500 millones de euros en la región. 

Oriente Medio destacaba como la zona geográfica con mayor crecimiento turístico postpandemia, con un incremento cercano al 40%”, asegura Laura Hernando, managing director de Hoteles en Colliers.

Los destinos del sur de Europa, entre los que destaca España, están preparados para absorber y capitalizar ese potencial crecimiento turístico derivado del conflicto”, agrega.

Desde Marriott Hotels señalan que “el impacto en el negocio parece estar en gran medida limitado a la región, donde detectamos cancelaciones y una debilidad en las reservas”. 

Oriente Medio representa el 5% de las llegadas internacionales de pasajeros y el 14% del tráfico de conexión global

Por Dubái, Doha y Abu Dabi, junto a Bahréin, pasan 526.000 pasajeros al día.

Ante las cancelaciones de vuelos de las aerolíneas de Oriente Medio, compañías europeas como Air France están reforzando su oferta de asientos a Tailandia, Singapur, India, China o Japón con vuelos adicionales y aviones más grandes.