Ángel Simón no quiere sorpresas en el consejo de administración de Indra, especialmente en el ámbito de los conflictos de intereses, cuando el sector de defensa está en ebullición y Amber Capital ha reducido su participación en el capital por debajo del 5%, lo que podría dar lugar en un futuro a movimientos en el máximo órgano de administración. De esta forma, el presidente de Indra tendrá ahora más control sobre los movimientos de los consejeros, ya que cualquier cambio que pueda dar lugar a un potencial conflicto de interés debe comunicarse expresamente al directivo.
Así se desprende de la última modificación del reglamento del consejo de administración, que ayer Indra comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y que incluye una modificación sobre la información en situaciones de conflicto de intereses. El nuevo reglamento detalla que los consejeros “deberán comunicar al presidente del consejo de administración y al secretario” -que no tiene la condición de consejero- cualquier situación de conflicto de intereses, directo o indirecto, que ellos o cualquier persona vinculada a ellos pudiera tener. Hasta la fecha, esta comunicación recaía en el consejo de administración con carácter general, ya que el reglamento no detallaba expresamente cómo debía informarse.
Fuentes de Indra explicaron a Artículo14 que esta modificación se enmarca en las competencias de la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Gobierno Corporativo, encargada de analizar y supervisar periódicamente la normativa interna para adaptarla a las mejores prácticas. En concreto, la compañía asegura que “el objetivo es precisar el procedimiento de comunicación de posibles conflictos de intereses, identificar expresamente a sus destinatarios y garantizar que la información se reciba en tiempo y forma”.
Potencial capacidad de intervención

Otra novedad que incluye el nuevo reglamento en esta línea de mayor control es una obligación de información previa antes de aceptar un cargo como consejero o directivo en otra sociedad. Hasta ahora, existía una obligación de comunicar los cargos “que ostenten en otros consejos de administración a los que pertenezcan, se trate o no de sociedades cotizadas, así como sobre las demás actividades retribuidas que realice cualquiera que sea su naturaleza”.
La novedad que ahora se incorpora es que antes de su aceptación deberá comunicarlo tanto al presidente como al secretario del consejo. En la práctica, esta comunicación anticipada permite al presidente conocer de antemano posibles incompatibilidades y anticiparse a eventuales conflictos de intereses. “En caso de que el consejero sea propuesto como consejero o directivo de otra sociedad o entidad, deberá comunicarlo, con carácter previo a su aceptación, al presidente del consejo de administración y al secretario”, se señala ahora en el nuevo reglamento. Cabe recordar que justo hace un año Indra vivió una situación semejante en sentido contrario. Endesa impidió el nombramiento de Mónica Espinosa como consejera independiente de Indra.
El nuevo reglamento incorpora, además, otra modificación relativa a la dedicación de los consejeros. En concreto, precisa que, a efectos del límite establecido para la asistencia a los órganos de gobierno, únicamente computará la participación personal, ya sea presencial o a distancia, y no las delegaciones de voto, aunque estas incluyan instrucciones.
Preparación del plan estratégico
Este control sobre los consejeros se produce a su vez en un momento en el que Indra está ultimando su plan estratégico, que marcará la hoja de ruta de la compañía hasta 2030 y que deberá ser ratificado previamente por sus miembros antes de su presentación el próximo 25 de noviembre. Fuentes de la compañía confirmaron a Europa Press que no hay cambios previstos en el calendario, a pesar de que tendrá lugar cuatro días antes de las elecciones.
En concreto, en esta fecha se celebrará el ‘Capital Markets Day‘, en el que la firma presentará el nuevo plan estratégico con intervenciones del presidente de Indra, Ángel Simón, y el consejero delegado, Josep María Recasens, entre otros ejecutivos. Este plan constituye el primero del tándem Simón-Recasens, que cuenta con el beneplácito del Gobierno, ya que el fichaje de ambos perfiles ha venido de la mano de Moncloa, a través del 28% que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ostenta en Indra. El resultado de las elecciones generales del 29 de noviembre marcará el futuro de la cúpula de Indra.
Posibles cambios en el consejo
Tras la ratificación del nombramiento de Ángel Simón y Josep María Recasens en la junta de accionistas del pasado 30 de junio, con la que se cerró definitivamente la etapa de Ángel Escribano y la salida de EM&E del capital, el consejo de Indra entró en una nueva fase, aunque el nuevo presidente se vio obligado a mantener, por que así se había acordado previamente, a las consejeras independientes más duras críticas con el conflicto de intereses de los hermanos Escribano en la fusión entre ambas empresas.
Entretanto, el fondo Amber Capital de Joseph Oughourlian ha reducido su participación hasta el 3,75%, según refleja Indra en su web, frente al 7,24% que llegó a tener en el pasado. Aunque por ahora se prevé mantener a Magdalena Bertram, como consejera dominical, esta circunstancia podría dar lugar también a cambios en el consejo. Según informó Cinco Días, aunque la consejera dominical se ofreció a dimitir, desde la dirección de Indra le pidieron que continuara.

