Comunidad Valenciana

La historia detrás del perro héroe que salvó a su dueña de un secuestro

Un perro evitó el secuestro de una mujer en Valencia al morder a uno de los atacantes y la Guardia Civil detuvo a los cuatro implicados

Perro que salvó a su dueña - Sociedad
Imagen simbólica recreada con IA del perro y su dueña.
Artículo14/Krea

En Polinyà del Xúquer (Valencia), un intento de secuestro terminó frustrado por un protagonista inesperado: el perro que salvó a su dueña. La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas, supuestos integrantes de un grupo criminal, por tratar de llevarse a la víctima de su propia casa. La intervención del animal, que mordió a uno de los atacantes, fue decisiva para impedir que el plan se consumara.

El caso, investigado por el Área de Investigación de la Guardia Civil de Sueca, reconstruye una secuencia de violencia rápida, coordinada y pensada para obtener dinero. Pero también deja una imagen difícil de olvidar: la de un perro que salvó a su dueña cuando ya la estaban agarrando del brazo y trataban de arrastrarla fuera de su domicilio.

El asalto en casa: “Vente conmigo” y el perro que salvó a su dueña

La mujer denunció los hechos el 30 de octubre. Según su relato, escuchó ruidos en la puerta, giró la manivela y recibió un fuerte empujón. En ese instante, un hombre desconocido, con acento del este, irrumpió en el recibidor. La escena, según la denuncia, fue directa y agresiva: la sujetó con fuerza del brazo y le gritó “vente conmigo”.

Es en ese punto donde aparece el perro que salvó a su dueña. El animal atacó al intruso y le mordió en la pierna. Ese mordisco rompió el control del asaltante y desbarató el secuestro. La víctima, aun así, necesitó asistencia sanitaria por lesiones en labios, brazos y codo. La violencia existió, pero el desenlace pudo haber sido mucho peor sin la reacción del perro que salvó a su dueña.

Cuatro encapuchados y un plan con “roles”: así operaba el grupo

La investigación permitió a los agentes confirmar la versión de la víctima. Al revisar cámaras de seguridad de la localidad, la Guardia Civil constató que el intento de secuestro fue ejecutado por cuatro personas encapuchadas. No actuaban de forma improvisada: según los investigadores, funcionaban como una organización en la que cada integrante tenía un rol definido.

En paralelo, un detalle fue clave para empezar a tirar del hilo. Un policía local salió a la calle al escuchar los gritos de auxilio de la víctima y pudo obtener la matrícula del vehículo empleado en la huida. Esa pista activó la Operación “Nidorino”, que acabaría identificando a los implicados y sosteniendo, de fondo, la importancia del perro que salvó a su dueña como elemento que precipitó el fracaso del plan.

El coche alquilado, la pista de Algemesí y el vehículo calcinado

La matrícula condujo a un coche de alquiler. El arrendatario constaba como un vecino de Algemesí (Valencia). Poco después, el vehículo apareció calcinado y sin placas de matrícula en Benicull de Xúquer. El intento de borrar huellas era evidente y reforzaba la hipótesis de un grupo organizado.

El perro que salvó a su dueña
Operación de la Guardia Civil por el intento de secuestro en Polinyà.
Europa Press

El arrendatario acudió a denunciar el robo del coche, pero su declaración presentaba incoherencias. Los agentes terminaron averiguando que lo había alquilado para su sobrino —sin permiso de conducir— a cambio de 50 euros, y que fue el propio sobrino quien le aseguró que el vehículo había sido sustraído.

La investigación encontró una conexión todavía más sólida: en la entrevista se localizó ropa del sobrino que coincidía exactamente con la vestimenta de uno de los autores captados por las cámaras. En ese punto, el caso ya no era solo el del perro que salvó a su dueña, sino el de una cadena de pruebas.

Las primeras detenciones: tres jóvenes en Algemesí

En noviembre de 2025 se produjo la primera detención: un joven de 21 años, de nacionalidad española y vecino de Algemesí. Se le atribuyen delitos de organización delictiva, secuestro, daños en vehículo, falsificación documental y contra la seguridad vial.

A partir de ahí, los agentes investigaron su entorno y detectaron que dos personas de su círculo coincidían por fisonomía y vestimenta con las imágenes de seguridad. En diciembre de 2025 fueron detenidos otros dos jóvenes, de 20 y 21 años, también españoles y vecinos de Algemesí, por delitos de organización delictiva, secuestro y daños en vehículo. Mientras el perro que salvó a su dueña había frustrado el secuestro en segundos, la investigación necesitó meses para cerrar el puzzle.

La mordedura como prueba: el cuarto implicado y las marcas en la pierna

Quedaba un cuarto implicado por identificar. La Guardia Civil desplegó gestiones en centros de salud de la provincia de Valencia para comprobar si alguien había acudido con una mordedura en la pierna. No encontraron registros formales, pero el personal sanitario de un centro de Valencia recordaba a un hombre con acento del este que encajaba con el relato, aunque no aportó documentación.

El perro que salvó a su dueña
Imagen de archivo de un coche de la Policía Nacional.
Javier Cuadrado

Con esa pista, se solicitó a la Policía Local de Valencia el padrón de ciudadanos vinculados al centro médico, de entre 30 y 45 años y nacionalidades de Europa del Este. Tras un cribado amplio, se hizo un reconocimiento fotográfico y la víctima identificó “sin ningún género de dudas” a su atacante.

El cuarto detenido fue un hombre de 40 años, de nacionalidad ucraniana y vecino de València, por delitos de organización delictiva, secuestro y daños en vehículo. A pesar del tiempo transcurrido, presentaba marcas de la mordedura en la pierna derecha. Una huella física que, en cierto modo, resume el papel del perro que salvó a su dueña.

El móvil: dinero, un “alto nivel de vida” y un encargo

Sobre el motivo, los investigadores manejan una hipótesis: los autores de Algemesí conocían a la pareja de la víctima —también de esa localidad— y sabían de su “alto nivel de vida”. Con esa información, habrían contratado al cuarto detenido para ejecutar el secuestro a cambio de una cantidad de dinero.

Las diligencias han sido entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Sueca Plaza número 6. Y aunque el procedimiento judicial seguirá su curso, el episodio ya ha dejado una certeza social inmediata: aquella noche, el perro que salvó a su dueña no fue una anécdota, sino el factor que inclinó la balanza cuando la víctima estaba siendo arrastrada hacia un destino incierto.

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