¿Hay algo mejor que quitarse capas y abrazar esa sensación de volver a disfrutar los cálidos de rayos de sol y las tardes que se alargan? Probablemente, hacerlo en la mejor compañía, por supuesto, la de las amigas. Esas que escuchan pacientemente nuestros audios de ocho minutos y medio en el metro, y los responden lo antes que pueden; las mismas que hace tanto que no ves que la frase “¿cuándo tomamos algo?” ha perdido todo el sentido y con las que, además, no pudiste ir al último festival del verano.

Aunque la vida adulta sea un continuo encaje de bolillos, esta tendencia (que bebe, directamente, de las quedadas de chicas como acepción) es una prueba más de que las prioridades y el autocuidado pueden ser parte de tus planes, sobre todo cuando se trata de buscar un hueco para personificarte con tus amistades. Así, las redes han abrazado (y quemado) el concepto de girly pop para interminables recomendaciones de cafés, bares y restaurantes donde ponerse al día con tus besties un entorno tan instagrameable como definido por frente a platos para compartir y vinos naturales.

Ahora, lo siguiente es extender este concepto a hacerlo más allá de unas horas, es decir: como mínimo, 24 pero (a poder ser) todo el fin de semana. Un concepto de escapada que es tan amplio como personalidades caben en un mismo grupo social; desde chill, fiestero, cultureta, o con un poco de todo. Aunque, mucho mejor, si hay spa incluido y almohadas extra cómodas… Porque quizá no podemos evitar estar, otro día más, viviendo dentro de un trending topic constante, pero sí podemos sacarle el máximo juego.
Escapada campestre
Si no encuentras una excusa a la hora de reclutar a tus amigas para un solo plan, usa la palabra mágica: Infinity pool. Nada que, sumado a un fin de semana de desconexión en Hábitat Cigüeña Negra (en plena Sierra de Gata en Cáceres) pueda fallar. Además de descansar en un precioso hotel rural de doce habitaciones, estaréis en un entorno privilegiado y rodeadas de naturaleza. Para cuando el aire libre se quede corto, entran en juego las sesiones de relax en su Hammam, su piscina y, si el tiempo lo permite, la versión exterior [sic]. Para terminar la jornada, conviene reservar en su restaurante la carne retwagyu; una variedad creada por la misma finca ganadera (mezcla de reses 100% retintas y sementales 100% Wagyu) y que os hará la boca agua.

Además, y como alternativa, la ciudad de Cáceres arroja planes de día tan accesibles como visitar su casco histórico (Patrimonio de la Humanidad) paseando por su Plaza Mayor, entre palacios medievales, hasta la Concatedral de Santa María y regalarse después buenas cañas en sus callejuelas de piedra, acompañadas por algunos manjares de la cocina extremeña actualizada: sopa de tomate, frite de cordero, torta del Casar, ibéricos, escabeches o las tradicionales migas extremeñas. Lo mejor es comenzar en la calle Pizarro, visitando La Tula, BOS o Perhaps. Después, tras un paseo por la muralla, y un café en una terraza con vistas al atardecer, nada mejor que terminar (siempre y cuando no haya que conducir de vuelta), con una copa o unos combinados en La Reina o Little Gin, como broche especial a la noche. Puntos extra si les escondes el móvil.
Un plan urbano de 10
Si, además del buen gusto, compartes con tus amigas la afición por el buen diseño y decoración, la opción de pasar (al menos) 24 horas en Brach Madrid es infalible. Diseñado por Philippe Starck, este contemporáneo y exclusivo enclave en pleno corazón de Gran Vía es la base ideal para empezar un plan en la capital abrazando más de una faceta en común juntas. Empezando por la nueva exposición del artista visual Baptiste Laurent Blue as Velvet (hasta el 12 de abril) dentro del hotel; la excusa perfecta para citar a tu mejor amiga y que no sospeche que vas a “secuestrarla” durante unas horas. Tras disfrutar de uno de los brunch más solicitados del momento sin salir de la cadena parisina, podéis poner rumbo a una sesión en V.O. de cine en V.O. de la mano de la selecta cartelera de los Artistic Metropol, o incluso una sesión privada para el grupo (con reserva previa en web).

Tras un café (y un momento de pausa y disfrute) en la pastelería del propio hotel, diseñada para reinterpretar el momento del ritual madrileño del café bajo el toque francés de la cadena Evok Collection (y su excepcional pastelería, por su puesto), podéis poner rumbo a las firmas de calles del barrio de Salamanca y boutiques independientes, no sin antes compartir un último paseo del día en el fotografiable escenario de El Retiro, con parada en la exposición gratuita del 61 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura en la Casa de Vacas del parque.
Y para empezar la noche, nada mejor que una reserva sorpresa en Caíño, el vinobar de la calle Ibiza (nueva meca de la gastronomía madrileña), para una cata destinada a curiosos y amantes del vino (de jueves a sábados, a las 19 y 19.30hs) con la enóloga Lucía Araque. Después de abrir boca, nada mejor que una buena cena en clave girly pop en Casa Salesas, donde pedir su espectacular tortilla o algunos de sus best sellers como sus croquetas melosas, sus Torreznos con patatas revolconas o La Rusa. Tras el postre (claramente, su Sándwich de croissant y helado de vainilla con chocolate) y unos bailes en su planta baja, una última copa se hace en Casa Música, a tan solo un par de calles y donde disfrutar de una buena Paloma, un Negroni o un buen vino orange entre el diseño más minimalista y el mejor equipo de sonido de la ciudad.
@dariami_ New cool place for date, drinks & dinner🍸✨🪩 So good vibes, music and wine + there is a dj playing vinyls 📍Casa Música, the latest opening by @casa neutrale family (Madrid, Spain) #casamusica #casaneutrale #madridfood #madridtiktok #planesenmadrid #winebar #restaurantesmadrid
Foodie love
Capital del pintxo por excelencia y uno de los puntos neurálgicos de la gastronomía española e internacional, San Sebastián es siempre una buena idea. En este caso, además, sirve de punto de referencia ideal para una escapada con amigas que combina gastronomía, paisaje, compras y momentos de desconexión. Como San Sebastián se recorre caminando, sin prisas, podéis comenzar enlazando varios planes con el Hotel Arbaso como lugar de encuentro y descanso. Desde allí, este alojamiento boutique en pleno corazón de Donostia y a escasos metros de la Catedral del Buen Pastor, sirve de punto de partida para llegar (apenas en 10 minutos) a la Parte Vieja, que despliega una de las mayores concentraciones de bares por metro cuadrado de Europa, y alternativamente, al Mercado de San Martín.
La liturgia es sencilla: cuadrilla, barra y ganas de probar; desde la clásica gilda hasta sus creaciones contemporáneas con producto de temporada. La clave, según los locales, está en alternar especialidades (una anchoa en salazón, un txangurro gratinado, un pintxo caliente recién salido de cocina…) y acompañarlas, a ser posible, con txakoli servido en alto. Para bajar la comida, poned rumbo a una de las bahías urbanas más elegantes de Europa, arrancando en la barandilla blanca de La Concha y hasta Ondarreta hasta llegar al Peine del Viento, donde fotografiar el perfil del monte Urgull, coger un funicular hasta lo alto del Igeldo, o simplemente sentarse frente al mar.

Para la tarde, de vuelta al centro, nada mejor que explorar algunas de las firmas locales de la ciudad y concept stores más instagrameables, donde descubrir moda, diseño y cosmética independiente y aprovechar para, entre parada y parada, explorar algún café de especialidad (como Syra o Simona Specialty Club) o algún clásico como Iturralde, y comenzar a planificar la noche. De vuelta al hotel, nada mejor que reponer fuerzas en Narru, liderado por el chef Íñigo Peña, y que destaca por su perspectiva contemporánea del recetario vasco a base de producto de temporada y proximidad (y una imperdible experiencia somelier para celebrar con vinos de la tierra). Como guinda, explorar la cara más nocturna del barrio para tomarse una copa en Enso Cocktail Bar, Arraun, Gorila o el clásico Sebástopol como cierre a una jornada urbana perfecta en la mejor compañía (y ubicación).
Beach, please
A veces no hace falta irse demasiado lejos para disfrutar de unas horas de desconexión y una charla con la brisa del mar. De hecho, Jávea es uno de esos destinos que nunca falla (por algo la llaman “la Ibiza del levante”) y menos para una estancia en grupo: calas turquesa, buen ambiente y un casi microclima que garantiza el buen tiempo todo el año. Al llegar, comenzad con un paseo por el casco histórico de su (blanca) ciudad, visitando la iglesia de San Bartolomé y su Mercado de Abastos, hasta un aperitivo en Volta i Volta o La Fontana, con sobremesa y café en su terraza.
Después, podéis hacer una visita al Museo Soler Blasco, casi tan imprescindible como pasar la tarde compartiendo historias y recuerdos sobre arena con un vino o, si el tiempo acompaña, sobre una lancha o catarán (se alquilan a media jornada) para conocer algunas de las calas más bonitas de la región en sus más de 25 kilómetros de costa: Granadella, Portixol o la playa del Arenal, además del Cabo de la Nao (y sus pintorescas vistas para ver el atardecer). A pie de playa también de visita obligada sus chiringuitos como Posidonia, Cala Bandida o Yerbaxàbia, donde probar manjares de la tierra como arroces marineros, la gama roja de Dénia, o el pulso seco, invitan a sentarse tranquilamente y a ponerse al día como broche perfecto a una jornada infalible.
Si se quiere alargar, lo mejor es hacer noche en los estudios The Beach House (con capacidad de hasta 4 personas) en un renovado edificio de los años 50, en el mismo puerto de la ciudad, o en el Nomad Hotel & Spa Altea, un precioso hotel boutique del mismo grupo y que está ubicado en una casona con spa y restaurante estrella Michelin en el centro de Altea (a unos 15 mins en coche), y repetir planes de nuevo (y de forma diferente) al día siguiente. ¿Por ejemplo? Con una visita a la impresionante Cova Tallada, al Mirador de les Pésqueles o un típico guiso de pescado con vino local frente al mar… Y sin hora límite de quedada.
Otra idea antes de reservar la escapada es hacerla coincidir con el festival Mar de Jávea, que inaugura la temporada en el Mediterráneo el 18 y 19 de abril con Dani Fernández, Los Secretos, Álex Ubago Malmö 040, Marlena, Marlon o Nil Moliner (entre otros nombres por confirmar). Ya no habrá excusa para no ir de festivales juntas, y esta vez, a un sitio que os guste de verdad.
