Nuevo episodio de tensión entre Washington y las autoridades groenlandesas. El ejecutivo de Groenlandia y el Gobierno de Dinamarca se vieron obligados a rechazar con un “no, gracias” la propuesta de Donald Trump de enviar a la isla ayuda sanitaria procedente de Estados Unidos.
El desencuentro diplomático surgió a raíz de que el presidente estadounidense ofreciese ayer en la red social Truth Social enviar un barco hospital a la región ártica. Según el presidente, este envío se hizo a petición del gobernador de Luisiana, Jeff Landry, quien actualmente se desempeña como enviado especial de la Casa Blanca a Groenlandia. La publicación incluía una foto del USNS Mercy (T-AH-19), pero no especificaba a qué pacientes se refería ni las necesidades médicas que justificaran una operación de tal calibre.
Horas antes, el Comando Ártico danés había informado de la evacuación médica de un tripulante de un submarino estadounidense que necesitaba tratamiento urgente. El militar fue trasladado a un hospital en Nuuk, capital del territorio autónomo. Sin embargo, no se sabe con certeza si la propuesta de Trump derivó de esta urgencia médica.
Respuesta tajante desde Nuuk
El jefe del Gobierno groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, fue tajante en redes sociales sobre la propuesta de Trump y salió en defensa de los servicios públicos de la región: “Va a ser un ‘no, gracias’ de nuestra parte”. El dirigente defendió el modelo sanitario local y subrayó que el territorio cuenta con un sistema público gratuito para todos sus ciudadanos, en contraste, afirmó, con los costes que implica utilizar la sanidad estadounidense. De hecho, Groenlandia cuenta con seis hospitales para atender a una población inferior a 60.000 personas.

Nielsen afirmó que están abiertos al diálogo y a la cooperación, incluso con Washington, pero recalcó que solo lo harían mediante vías oficiales y no por mensajería espontánea en redes sociales. “Pero hablen con nosotros, en vez de publicar arrebatos más o menos aleatorios en redes sociales”, agregó.
Copenhague respalda a Groenlandia
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, respaldó en la emisora danesa DR la posición del territorio ártico. “La población groenlandesa recibe la atención médica que necesita”, afirmó. “La reciben en Groenlandia o, si requieren tratamiento especializado, en Dinamarca. Por lo tanto, no es necesario un programa especial de atención médica en Groenlandia”, añadió.
Además, Lund aprovechó para criticar la deriva que ha tomado Trump con Groenlandia en los últimos meses: “Trump tuitea constantemente sobre Groenlandia. Así que esto es, sin duda, una expresión de la nueva normalidad que se ha instalado en la política internacional”.
La primera ministra, Mette Frederiksen, también intervino indirectamente en el debate al reivindicar el modelo sanitario universal nórdico. “Estoy contenta de vivir en un país donde el acceso a la sanidad es gratuito e igual para todos. Donde el seguro médico y la riqueza no son los que determinan si recibes un tratamiento apropiado”, escribió.

Tensión con Washington
Este choque diplomático surge en un momento de constantes choques de Groenlandia y Dinamarca con Estados Unidos. Fue el pasado mes de enero cuando Donald Trump se reunió con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmando que ambos habían acordado el “marco de un futuro acuerdo” sobre Groenlandia y la región ártica en general.
Una reunión que celebraron sin contar con la presidenta que lidera el país que ostenta formalmente la soberanía sobre Groenlandia Mette Frederiksen, pero que celebró. “Tenemos nuestras líneas rojas, somos un Estado soberano y no podemos negociar eso, porque forma parte de nuestros valores democráticos. A partir de ahí, por supuesto que podemos discutir con Estados Unidos cómo reforzar la seguridad en el Ártico”.
