La Comisión Europea ha dado luz verde a la iniciativa ciudadana My Voice, My Choice, marcando un hito en el debate sobre el acceso al aborto en la Unión Europea. Tras meses de presión institucional y el respaldo previo del Parlamento Europeo, el Ejecutivo comunitario ha confirmado que los fondos europeos podrán utilizarse para garantizar el acceso a una atención de aborto seguro, especialmente para mujeres en situaciones vulnerables, independientemente de su país de origen dentro de la UE.
“Hoy es una victoria para las mujeres en Europa. Y hoy es un buen día para la democracia europea”, celebró la organización impulsora en un comunicado difundido en redes sociales tras conocer la decisión. La plataforma, que reunió 1,2 millones de firmas en el marco de una Iniciativa Ciudadana Europea, considera que el paso dado por Bruselas supone mucho más que un gesto político.
“Cuando 1,2 millones de ciudadanos alzan la voz, cuando el Parlamento Europeo envía una señal democrática clara y cuando la sociedad civil se moviliza a través de las fronteras, la Comisión Europea no puede mirar hacia otro lado. Tiene que actuar. Y hoy lo ha hecho”, subrayaron.
Aborto seguro
Por primera vez, la Comisión confirma “de manera inequívoca que los fondos de la UE pueden utilizarse para garantizar el acceso a una atención de aborto seguro”. Según destacan las impulsoras, esto constituye “un compromiso político con los derechos de las mujeres” y deja claro que el acceso al aborto seguro es “una cuestión de salud pública y de justicia social” y que la Unión Europea “tiene tanto la competencia como la responsabilidad de actuar”.
La Comisión concluye en su decisión que la mejor vía para cumplir los objetivos de la iniciativa es a través del programa FSE+ (Fondo Social Europeo Plus). Aunque no se creará un nuevo instrumento jurídico específico, el Ejecutivo reconoce formalmente que los objetivos centrales de la propuesta pueden alcanzarse y traza un camino concreto para su aplicación práctica.

La decisión fue presentada en una reunión por la comisaria de Igualdad, Hadja Lahbib, quien, según la organización, trasladó sus felicitaciones y presentó la resolución como “un sí claro” a sus demandas.
Uno de los aspectos que más satisfacción ha generado entre las promotoras es que el mecanismo no se limitará a cubrir servicios médicos. “Estamos especialmente felices de que el mecanismo pueda utilizarse no solo para financiar los servicios médicos, sino también los costes de viaje en las circunstancias en que sea necesario”, señalaron. Esto resulta “especialmente importante en situaciones que ponen en peligro la vida, donde se necesita asistencia y transporte urgentes”.
“La puerta está ahora abierta”
Pese a la valoración positiva, My Voice, My Choice también expresó algunas reservas. Si bien reiteraron que su prioridad “siempre fue obtener resultados para las mujeres, no la forma jurídica”, mostraron su “decepción porque no se haya prometido una nueva asignación de recursos financieros en este momento” e instaron a la Comisión a apoyar financiación adicional específica en el futuro.
Asimismo, reclamaron pasos rápidos para hacer operativa la decisión: pidieron que se proporcionen instrucciones claras a los Estados miembros sobre cómo empezar a ofrecer atención de aborto seguro con fondos europeos y que se cree una plataforma informativa para pacientes.
“La puerta está ahora abierta”, afirmaron. “Se ha creado un camino para que los Estados miembros utilicen financiación de la UE para garantizar el acceso a servicios de aborto seguro y legal para quienes aún ven denegado este derecho fundamental”. Ahora, añadieron, “los Estados miembros deben utilizar el camino que se ha creado”.
El comunicado concluye con una dedicatoria, este avance es para “todas las mujeres que han sufrido o perdido la vida porque se les negó el acceso a atención reproductiva urgente”. Sus historias, recuerdan, demuestran que “esta lucha no es ideológica: se trata de proteger la salud y las vidas, de dignidad, igualdad y libertad”.
“Esta lucha era sobre que las mujeres tengan control sobre sus propios cuerpos y sus propias vidas. Esta lucha era sobre la Europa en la que queremos vivir. Una Europa democrática, igualitaria y justa de la que podamos estar orgullosos”.
