En Oregón tras las elecciones del próximo 3 de noviembre, independientemente del resultado, una mujer seguirá al frente del Gobierno estatal. La demócrata Tina Kotek y la republicana Christine Drazan vuelven a enfrentarse cuatro años después de protagonizar una ajustada contienda electoral. Esta vez, sin embargo, la gobernadora deberá defender su gestión ante una rival que pretende poner fin a más de cuatro décadas sin un gobernador republicano.
En 2022, Kotek consiguió imponerse con aproximadamente el 47% de los votos, frente al 44% de Drazan. Ahora, ambas llegan a la recta final de campaña con un electorado dividido. Una encuesta de DHM Research, encargada por Oregon Public Broadcasting, sitúa a la republicana con el 46% de los apoyos, dos puntos por encima de la gobernadora, que obtiene el 44%. La diferencia se encuentra dentro del margen de error del sondeo, de 3,24 puntos, por lo que la carrera permanece abierta.
Big, out-of-state corporations shouldn’t get to build data centers in Oregon on their terms and leave families with the bill.
I’ve called for a moratorium on new data centers until we have higher standards that protect our electric bills, our clean energy goals, and our water… pic.twitter.com/Jk1RwsyN6t
— Tina Kotek (@TinaKotek) October 20, 2026
Tina Kotek, la gobernadora que hizo historia
La trayectoria de Kotek está estrechamente vinculada al movimiento progresista de Oregón. Originaria de Pensilvania, comenzó su actividad pública defendiendo la seguridad alimentaria y los derechos sociales antes de acceder a la Cámara de Representantes estatal en 2006.
Entre 2013 y 2022 presidió esta institución, convirtiéndose en la persona que más tiempo ha ocupado el cargo. Durante esa etapa impulsó iniciativas relacionadas con la protección de los inmigrantes, los permisos familiares remunerados y las políticas sociales.
Su elección como gobernadora en 2022 también supuso un avance histórico para la representación LGTBI, al convertirse en una de las dos primeras mujeres abiertamente lesbianas elegidas para dirigir un estado estadounidense, junto con Maura Healey, de Massachusetts.
Sin embargo, su primer mandato ha estado condicionado por problemas persistentes. La falta de vivienda asequible, el sinhogarismo y las dificultades del sistema educativo han provocado críticas a su gestión. Aunque su Administración ha financiado nuevos alojamientos de emergencia y programas para evitar desahucios, los datos estatales continúan reflejando importantes dificultades para reducir el número de personas sin hogar.

Christine Drazan, la republicana que busca romper cuatro décadas sin gobernadores de su partido
Su adversaria, Christine Drazan, también cuenta con una amplia trayectoria política. Criada en Klamath Falls, en el sur de Oregón, ha explicado que su familia atravesó dificultades económicas después de que su padre perdiera su empleo en la industria maderera, una situación que les obligó a recurrir a ayudas alimentarias.
Comenzó trabajando como asesora legislativa durante los años noventa y posteriormente ocupó diferentes responsabilidades dentro del Partido Republicano. Fue líder de la minoría en la Cámara de Representantes estatal y actualmente ocupa un escaño en el Senado de Oregón.
Drazan ha centrado su campaña en la economía, la reducción de impuestos y la eliminación de trabas administrativas, especialmente para facilitar la construcción de viviendas y la actividad empresarial. También ha intentado ampliar su respaldo en Portland, una zona tradicionalmente favorable a los demócratas.
En materia social, ambas mantienen posiciones diferentes. Kotek defiende la protección del derecho al aborto y la continuidad de los programas públicos de salud, mientras que Drazan ha respaldado anteriormente propuestas restrictivas sobre el aborto, aunque asegura que respetará la legislación vigente en Oregón. La republicana también ha impulsado iniciativas para limitar la participación de jóvenes transgénero en competiciones deportivas acordes con su identidad de género.

Dos mujeres, dos proyectos para Oregón
El último debate entre ambas fue celebrado el 13 de octubre en Bend. Kotek defendió la necesidad de continuar las políticas iniciadas durante su mandato, mientras que Drazan cuestionó los resultados obtenidos en vivienda, educación y economía.
La gobernadora responsabilizó parcialmente a las decisiones de la Administración Trump de las dificultades presupuestarias del estado. Su rival, en cambio, sostuvo que Oregón necesita modificar sus prioridades de gasto y reducir la presión fiscal.
Las encuestas reflejan esa división. Otro sondeo publicado a principios de octubre situó a Kotek con el 46% frente al 44% de Drazan, también dentro del margen de error.
El resultado del 3 de noviembre determinará si Oregón mantiene su rumbo político o elige a su primera gobernadora republicana en décadas. Lo que ya está decidido es que una mujer continuará ocupando el puesto más importante del Ejecutivo estatal.

