El FC Barcelona ganó este fin de semana su sexta Supercopa de España en Castellón de la Plana, es la quinta consecutiva. Lo hizo frente al Real Madrid por 2-0, un resultado que refleja lo que veníamos subrayando en los últimos meses, y es que la distancia entre uno y otro club, en lo que respecta a su sección femenino, se va acortando.
El Real Madrid compitió la final. Prueba de ello fue que hasta el penalti sobre Alexia Putellas, en el minuto 89, el Barça ganaba por la mínima con ocasiones para las jugadoras blancas como un zurdazo de Linda Caicedo en el minuto 70 que rozó el palo de la portería de Cata Coll e incluso antes del descanso, con un tiro al larguero de Däbritz.
Para la historia de esta final quedará el gran partido bajo palos de Misa, que lo paró todo y con todo, incluida su cara en un mano a mano con Ewa Pajor, antes con el pie ante Vicky López que disparó a bocajarro y después con la yema de sus dedos a Alexia Putellas. Una exhibición de la portera canaria para evitar que el Barça se fuera en el marcador y sus compañeras pudieran tener opciones de empatar el partido.
La RFEF de Rubiales recuperó la Supercopa femenina reformulando el formato, como hizo con la masculina, en 2019. Así, en lugar de partido de ida y vuelta, se convirtió en un torneo con dos semifinales y una final, tres partidos en una misma sede con 4 equipos luchando por el título.
Lo que no se copió fue sacarla de nuestras fronteras. El negocio que supone para la RFEF llevar la masculina a Arabia Saudí no ha tenido réplica para ellas, aunque Louzán ,el actual presidente de la federación reconoció durante la disputa de la masculina en 2025 que, en un futuro, la edición femenina podría viajar también fuera de España. Eso sí, para llevarla a Arabia no iba a encontrar consenso, ya se posicionaron algunas jugadoras en contra cuando se sondeó la cuestión en su momento.
En esta edición ha ido más allá, reconociendo contactos con Miami que finalmente no fructificaron y añadiendo que como ocurre con la masculina, “hay que llegar a acuerdos con los clubes”.
Pero esos mismos clubes, por ejemplo Real Madrid y FC Barcelona aceptan viajar a Arabia para disputar la masculina. ¿Por qué no iban a viajar a Miami para la femenina?
La respuesta es que el Real Madrid no quiso, tal y como reveló Louzán el pasado octubre en el World Football Summit. “Habíamos llegado ya a un acuerdo, pero uno de los clubes ha dicho que este año no lo veía”.
Todo, como casi siempre, será cuestión de dinero. Si las cifras no son atractivas, la Supercopa femenina seguirá en España, y para sacarla lo primero que se necesita es que sea una final competida. En eso este año se ha dado un gran paso. Ya solo falta que en el palco se presenten los dos presidentes. Hasta ahora las jugadoras del Real Madrid femenino no han tenido la suerte de contar con, Florentino Pérez. Quizás el año que viene…


