Opinión

Una financiación autonómica usada como propaganda política

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El jueves 8 de enero de 2026 los españoles supieron que iban a recibir 20.000 millones de euros adicionales en 2027 gracias al llamado “nuevo modelo de financiación autonómica”. Era como repartir otro Gordo de Navidad.

Andalucía recibiría 4.846 millones de euros, Cataluña, 4.686 millones, y la Comunidad Valenciana, 3.669 millones, por hablar de las tres que más recibirían. Sin embargo, si según el artículo 138 de la Constitución, la financiación debe basarse en el principio de solidaridad, y en “un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español”, y si, según el artículo 14, “los españoles son iguales ante la ley”, ¿por qué Cataluña recibirá tanto dinero, siendo una de las comunidades más ricas?

Para explicarlo, es conveniente emplear una analogía.

Históricamente, los Fondos de Cohesión y los Fondos Estructurales de la Unión Europea han ido a las regiones y países más pobres con el objetivo de reducir las diferencias de renta, infraestructuras y oportunidades dentro de la Unión Europea. En los años ochenta, esos beneficiados fueron España, Portugal, Italia y Grecia, y en especial, sus regiones más pobres.

Cataluña no es una región pobre de España sino una comunidad rica dentro de España. De manera que, con la nueva financiación y si se aplica la analogía europea, “esto es como si los Fondos de la UE se hubieran destinado en los años ochenta a los países ricos como Alemania y a Francia en lugar de los más pobres”, dice Alfonso García Moncó, catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad Alcalá de Henares.

Según la nota de prensa distribuida por el Gobierno, en este nuevo modelo de financiación se han tenido en cuenta muchas variables sociales y económicas, pero los especialistas en Derecho Tributario se preguntan quién ha establecido esas cantidades y por qué.

Para usar la misma analogía europea, parece que no se ha realizado un reparto de fondos con lógica territorial y económica, sino política. La prueba es que el pacto español no se ha hecho entre el gobierno central y los autonómicos usando las vías formales, sino entre dos partidos: PSOE y ERC.

Veamos.

Quien tuvo el privilegio de anunciar primero este acuerdo para todo el país no fue el Gobierno central, sino Oriol Junqueras, el representante de ERC, un partido político autonómico catalán cuyos votos son clave para sostener al Partido Socialista en el parlamento. Oriol Junqueras ha sido condenado por malversación e inhabilitado hasta 2031 para ejercer un cargo público.

Los periodistas que analizaron las imágenes resaltaron que Junqueras hizo el anuncio de este acuerdo ante las cámaras de los periodistas fuera del complejo de la Moncloa, con un fondo de árboles y sin la compañía del presidente de Gobierno. Era una forma de Oriol de contentar a sus bases independentistas mostrando que había doblegado al Estado él solito.

Para García Moncó, eso demuestra que este pacto “es propaganda política”. El PSOE ya lo está usando como propaganda. María Jesús Montero, ministra de Hacienda y candidata a las próximas elecciones autonómicas de Andalucía para el verano de este año ha dicho que “no hay mejor manera de defender el Estado del Bienestar” que reformulando un modelo de financiación.

Pilar Alegría, portavoz del Gobierno y candidata a las elecciones en Aragón del próximo febrero ha dicho: “El nuevo modelo de financiación permitirá” que lleguen a nuestra comunidad 629 millones de euros.

Otra de las cosas que ha llamado la atención es si este pacto tiene recorrido. “Según la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA), esto se tiene que hacer a través del Consejo de Política Fiscal y Financiera”, dice García Moncó. Luego, tiene que pasar por varias etapas como la Comisión General de Autonomías del Senado, donde el PP tiene la mayoría. Más tarde elaborar una reforma de la propia LOFCA, y otra reforma de la ley de 2009 de Financiación Autonómica. Por último, basta con que se presente un recurso de inconstitucionalidad para tumbar ese acuerdo.

Entonces, ¿por qué anunciar algo que es muy posible que no vea la luz? Porque, hasta que llegue ese día, habrán transcurrido muchos meses y muchas elecciones (varias autonómicas y una general). Mientras tanto, el PSOE habrá ganado apoyo político para intentar ganar en esos comicios con propaganda financiera, y seguir en el poder.