En muy poco tiempo España soporta demasiadas tragedias seguidas: la Dana, los incendios, Adamuz, Urda…. El dolor se amontona en el ánimo de los españoles, hasta el punto que a veces cuesta no confundir la causa que lo produce, como le sucedió al Jefe del Estado este jueves desde el hospital universitario de Toledo.
El Rey se refirió al inicio de su declaración a la tragedia de Adamuz. La Reina le avisó al término de la intervención y Don Felipe volvió a tomar el micrófono para informar de su error. Los Reyes no ocultaban su consternación tras visitar a los heridos y sus familiares para mostrarles su apoyo.

Dentro de ese deseo de arropar a los afectados, la Casa ha mantenido un carácter estrictamente privado en las visitas a los heridos. Zarzuela, a diferencia de la tragedia más reciente, Adamuz, no publicó posteriormente fotos con los damnificados ni familiares, respetando su privacidad, y optó por no hacer pública posterior visita a la Casa Diocesana de Ejercicios “El Buen Pastor” de Toledo.
Felipe VI quería hablar, dirigirse a la sociedad. Antes de abandonar el centro hospitalario, pidió que se instalara un micrófono para hablar a los 164 periodistas que esperaban a la salida. En un primer momento, no estaba claro que fuera a intervenir.
Tras reunirse con las víctimas y el equipo médico tomó la palabra y puso voz a unas notas tomadas en el móvil. “En este momento, es lo más importante, acompañar y dar cariño”, dijo el Rey, si bien exigió respuestas. “Hay una investigación en marcha que debe determinar cómo y por qué ha sucedido esta catástrofe y qué medidas se van a tomar para que no vuelva a suceder esta catástrofe”, afirmó. Y tampoco quiso que el accidente quedara en el olvido: “Como sociedad volvemos a sufrir un durísimo golpe pero hay que seguir avanzando sin olvidar la herida de las personas que nos faltan a todo el país”.

Al término de la visita, y sin informar previamente a la prensa, los Reyes se marcharon tras hora y media en el hospital a la casa diocesana de Toledo, donde alrededor de 60 personas esperan las noticias de sus seres queridos desaparecidos. Don Felipe y Doña Letizia se dirigieron allí para arropar y consolar a las familias sumidas en la desesperación de no saber nada de sus familiares.
Una visita privada
La ministra de Educación y Deportes, Milagros Tolón, ha sido la titular de jornada que ha acompañado a los Reyes durante la visita al hospital. Tanto ella como el presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García Page, han acompañado a los Reyes también a la casa donde los familiares de los heridos esperan noticias. Allí, escucharon las explicaciones de los psicólogos y equipos de apoyo a los familiares, e igualmente conversaron con algunos familiares de las víctimas, informaron fuentes de Zarzuela. Posteriormente, los Reyes regresaron a Madrid.

Los Reyes han suspendido su agenda durante los tres días de luto que ha decretado el Gobierno. Este miércoles, a la vez que se tenían noticias del accidente, el Jefe del Estado se encontraba en Bétera (Valencia), en un ejercicio castrense. Don Felipe esperó a tener una conversación previa con el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, sobre el accidente. Según la Constitución, el presidente debe informar al Rey de los asuntos de Estado. El Rey salió finalmente a hablar ante los medios, y destacó haber hablado con el presidente castellanomanchego Emiliano García Page. Posteriormente, Moncloa emitió un comunicado indicando que se había producido la conversación, sin aclarar cuándo.

Zarzuela está a la espera de los próximos acontecimientos, y si las víctimas organizan un funeral, como ocurriera en el accidente ferroviario de Córdoba, asistir para arroparlas. Tras el accidente de Adamuz, se desplazaron a Huelva, donde saludaron uno a uno a todos los familiares de los heridos.

