Íñigo Errejón planta por segunda vez al juez Adolfo Carretero. En concreto, ha logrado tener que ir a recoger a los juzgados la notificación de apertura de juicio oral por su presunta agresión sexual a la actriz Elisa Mouliáa.
Este martes estaba citado en esos juzgados a las diez de la mañana. Sin embargo, su defensa presentó el lunes por la tarde un recurso pidiendo que se suspenda la citación. Carretero lo admitió permitiendo al expolítico evitar el paseíllo ante los medios de comunicación hasta que su procesamiento sea firme. Es decir, hasta que la Audiencia Provincial decida si hay indicios suficientes como para sentar, definitivamente, a Errejón en el banquillo de los acusados.

El recurso del que fuera políticos de Sumar sostiene que el desistimiento que presentó Elisa Mouliáa es válido porque “no es un escrito fortuito, rápido, inconsciente o fruto de una decisión irracional ni de un error”. “Al contrario, de su tenor literal se desprenden tanto su voluntad inequívoca de desistir del procedimiento, como el asesoramiento jurídico previo”, argumenta Eva Gimbernat, abogada de Errejón.
Resulta que el juez Adolfo Carretero no admitió ese escrito de Mouliáa porque fue presentado sin firma de procurador y abogado, dando la posibilidad a la víctima de retractarse y mantener la acusación contra Errejón, como finalmente ocurrió.
Si bien, para la defensa del expolítico no cabe el arrepentimiento en este trámite: “Esa renuncia, fue firmada indudablemente, de puño y letra, por la Sra. Mouliaá, y fue presentada personalmente por esta ante este órgano instructor, como publicó esta en sus redes sociales, y tiene el carácter de irrevocable”.
Además, Gimbernat entiende que la renuncia es efectiva y, por tanto, solo queda el archivo del caso porque cree que el proceso no puede seguir adelante si solo se mantiene la acusación popular representada por el abogado Jorge Piedrafita de ADIVE.

El papel de la Fiscalía
Esto se debe a que la Fiscalía, en lugar de acusar, pidió el archivo del caso al no apreciar delito en el encuentro denunciado por la actriz. El ministerio público presentó dos escritos pidiendo la absolución de Errejón. Argumentan que la relación fue consentida hasta el momento en el que el expolítico “comenzó a tocarle por distintas partes del cuerpo, instante en el que Dª Elisa, a la que no estaba agradando el encuentro sexual por la premura y vehemencia, le manifestó que no quería continuar, cesando el encuentro en ese instante y marchándose ésta a domicilio”.
Un escrito que la actriz consideró “deleznable”, por lo que decidió continuar “hasta el final” con el caso. Cree que es “denunciable” su actuación e incluso sopesa una recogida de firmas en contra de la decisión del Ministerio Público.

Lo cierto es que la decisión contraviene la doctrina del Tribunal Supremo, que en una sentencia de septiembre de 2025 sostiene que el consentimiento “no puede presumirse ni deducirse del silencio, la pasividad o la falta de oposición expresa”, y que “cada acto de contenido sexual requiere la concurrencia de una voluntad libre y manifestada de forma concluyente”.
De ahí que fuentes del caso consultadas por Artículo14 aseguran que el juez Carretero vea “claro” el delito de agresión sexual. Pero las mismas fuentes cuentan que el juez instructor también contempla que la Audiencia Provincial archive el caso por la petición de archivo de la Fiscalía.
Es relevante que la Audiencia se hiciera eco a través de los medios de comunicación de las intenciones de la actriz de retirar la acusación. Anunció su desistimiento a cuatro días de que deliberara la Sala y esta decidió aplazar su decisión. Fuentes jurídicas consultadas creen que “este paso en falso” le va a penalizar a la actriz y puede “abocar la causa al archivo”.
Pese a todo, la lucha de la actriz continúa: “No me he inventado una sola coma. Ninguna víctima se merece esto por haber dado la cara”, clamó la actriz en distintas intervenciones en medios de comunicación. “El odio que tiene que soportar una víctima es horrible, es normal que no se atrevan a dar el paso”, lamentó.
