La subdirectora general de Recursos Humanos y Formación de la Policía, Gemma Barroso, que ha asumido de forma interina la Dirección Adjunta Operativa (DAO), ha contactado este jueves con la denunciante de un delito de agresión sexual para ofrecerle protección policial.
Según ha informado el Ministerio del Interior, la víctima que acusa al ex jefe operativo de la Policía José Ángel González de un delito de agresión sexual ha aceptado esta protección policial ofrecida por la comisaria principal.
La denunciante es una agente de la Policía que desde julio de 2025 se encuentra de baja y que en enero pasado denunció en un juzgado de Madrid al entonces DAO, el comisario principal José Ángel González, por un presunto delito de agresión sexual con penetración, además de coacciones, lesiones psíquicas y malversaciones de caudales públicos con la agravante de abuso de superioridad.
La decisión se ha adoptado en paralelo a las quejas del abogado de la denunciante, Jorge Piedrafita, que ha asegurado este jueves que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, no se había puesto en contacto con su cliente, preguntándose “dónde está la empatía” que dice tener el Gobierno.
El letrado también considera que no es su defendida la que debe pedir la dimisión, sino que debe ser el ministro el que asuma su responsabilidad por los errores que haya podido cometer.
Además, Jorge Piedrafita ha vuelto a agradecer este jueves a la DAO interina, Gemma Barroso, por haber atendido a su cliente con “mucho tacto y empatía” y por haberla animada “a que siguiera hasta el final con todas las consecuencias”. “Se quedó de piedra ante lo que le estaba contando, y desde luego que le dijo que estaba haciendo lo correcto”, ha destacado el abogado respecto a la reacción de Barroso.
La identidad de la víctima, revelada
Tal como ha contado en Artículo14 Bea Osa, la identidad de la víctima ha sido revelada tras filtrarse en chats de policías. Su abogado ha apuntado: “Tiene miedo, dudas y está aterrada: la maquinaria ha caído sobre ella”, sorprendido de que su querella también haya circulado por los chats policiales.
Apenas unas horas después de recibir la notificación de que había sido admitida a trámite, el relato de la víctima ya estaba siendo analizado al detalle por sus propios compañeros, con ojo clínico, según reconocen los policías consultados por este medio: cómo es posible que una víctima grabe un delito que desconoce se va a cometer, por qué no denunció siendo policía, cómo no le reclamó que le pusiera la orden por escrito… Los cuestionamientos son de lo más diverso. Los hay que especulan incluso con que tuvieran una relación previa, cercana, extramatrimonial en el caso del exDAO. Piedrafita la niega.
