La batalla entre Abascal y Ortega Smith incendia Vox en Madrid

Bambú trata de recuperar los mandos del partido en la capital y fulmina a los concejales leales a Ortega Smith. “Es una destitución injusta e ilegal”, clama Carla Toscano

El líder de Vox, Santiago Abascal, atiende a la prensa durante el pleno del Congreso de los Diputados, este martes en Madrid
EFE/ Víctor Lerena

La crisis abierta en Vox por la negativa de Javier Ortega Smith a abandonar la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid va en aumento. La dirección nacional ha decidido suspender cautelarmente de militancia no solo al propio Ortega Smith, sino también a los concejales Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, que le respaldan en su desafío a la Ejecutiva nacional.

El vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, fue contundente al advertir que “las decisiones de la Ejecutiva las cumplen el afiliado número seis y el 68.000”. Con esa frase, dirigida explícitamente a Ortega Smith afiliado número seis del partido-, la dirección quiso subrayar que la disciplina interna es obligatoria para todos los militantes, independientemente de su peso histórico o simbólico dentro de la organización.

La crisis se desencadenó cuando el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) aprobó por unanimidad el relevo de Ortega Smith como portavoz municipal, y designó a Arantxa Cabello para ese cometido. Ortega Smith rechazó la decisión, desautorizó la reunión convocada para formalizar el relevo y mantuvo su firma y atribuciones al frente del grupo municipal. La dirección interpretó esta actitud como un “desacato”, por lo que fue suspendido cautelarmente de militancia del partido.

Lejos de recular, Ortega Smith se reafirmó públicamente este llevar en su cargo y defendió que no existe ninguna normativa que obligue a celebrar una votación interna para relevar al portavoz salvo que lo soliciten los concejales.

En concreto, Vox cuenta con cinco ediles en el Ayuntamiento de Madrid y, según explicó, mantiene el respaldo de al menos dos de ellos, Carla Toscano e Ignacio Ansaldo. Esa mayoría le permitiría seguir ejerciendo la portavocía mientras no se produzca una expulsión definitiva o un acuerdo formal distinto.

La respuesta de la dirección no se hizo esperar. Después de la suspensión de Ortega Smith, la secretaría general remitió un comunicado al Ayuntamiento informando de la apertura de expedientes de expulsión en situación cautelar contra Toscano y Ansaldo, por desacatar la designación de la dirección nacional. La decisión fue adoptada por el Comité de Garantías.

Ignacio Ansaldo, hasta ahora militante número uno del partido y socio fundador, y Carla Toscano, portavoz adjunta del grupo municipal, pasan así a engrosar la lista de cargos suspendidos en el marco de este conflicto.

Carla Toscano reaccionó con dureza a su suspensión. En un mensaje público a través de la red social X, denunció que se la inhabilita por no aceptar una “destitución injusta e ilegal” y afirmó que no se pueden acatar instrucciones que rompen con las normas democráticas o que atacan arbitrariamente a una persona inocente. Concluyó con una frase que resume su posición: “Mejor sin cargo que sin integridad”.

Por su parte, Ortega Smith ha anunciado que peleará “dentro del partido con los recursos que permiten los estatutos” y, si es necesario, acudirá a la jurisdicción ordinaria para evitar lo que considera una “purga”. Ha llegado a comparar la situación interna con prácticas propias de una eliminación sistemática de quienes tienen “notoriedad” o “personalidad en sus opiniones”, advirtiendo de que no debe confundirse la disciplina con la “sumisión a ciegas”.

Abascal resta importancia a la crisis

Mientras tanto, el líder nacional, Santiago Abascal, ha optado por restar importancia pública al conflicto. Aseguró que la portavocía de un grupo municipal “es la última de mis preocupaciones” y que no piensa “mirar el ombligo de Vox”, sino centrarse en los problemas de los ciudadanos . En su opinión, las desavenencias internas son habituales en los partidos y lo relevante es no desviarse del rumbo marcado.

Si la suspensión cautelar derivara en expulsión definitiva, Toscano, Ansaldo y Ortega Smith podrían quedar como concejales no adscritos, lo que afectaría a la financiación y a los recursos materiales del grupo municipal. El portavoz del PP en el Pleno, Carlos Izquierdo, explicó en rueda de prensa que el Ayuntamiento deberá actuar conforme a lo que determinen tanto el Grupo Municipal como el propio partido.

Mientras no haya expulsión firme, son los concejales quienes, mediante votación, deben comunicar oficialmente quién ostenta el cargo. Con el respaldo de al menos tres ediles, Ortega Smith mantiene de momento el control interno del grupo, aunque la dirección nacional solo reconoce como avalados a Cabello y a Fernando Martínez Vidal.

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