Mercedes González afronta el momento más turbulento de su trayectoria política. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga, en el llamado caso Leire Díez, si presionó para obstaculizar investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) que afectaban al entorno político del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Según el sumario, la directora de la Guardia Civil se habría reunido hasta en tres ocasiones con la denominada fontanera del PSOE.
En esos encuentros, Díez le habría trasladado información obtenida por la trama, que supuestamente dirigía Santos Cerdán, y le habría pedido que abriera una investigación interna contra la UCO a modo de advertencia.
El entorno más cercano de la directora general se afana en desactivar estas acusaciones. Se insiste en que “en ningún caso ha abierto informaciones reservadas por indicación” de Leire Díez, y subrayan ella siempre ha mostrado su “apoyo” a los integrantes de la Benemérita y no al contrario.
“Desde luego aquí en la dirección general no se ha producido ninguna reunión con esa señora. No”, afirman tajantemente las mismas fuentes del equipo de González. Los informes de la UCO relatan tres reuniones: el 30 de septiembre y el 20 de diciembre de 2024, y el 2 de abril de 2025. Y el Gobierno ha reconocido ahora al menos dos encuentros, pero fuera de la institución.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, también ha salido públicamente en defensa de su directora general. En declaraciones realizadas en Luxemburgo, durante una reunión de ministros europeos, calificó la suya como una actuación “absolutamente ejemplar” y destacó su “honestidad”. “No he conocido ninguna actuación que pudiera ir dirigida a menoscabar el trabajo de la UCO, simplemente porque si lo hubiera conocido no la hubiera tolerado”, afirmó el ministro, cuya palabra también ha quedado en entredicho, pues negó en su día que González se hubiera reunido con Díez.
En todo caso, desde el entorno de la directora general se niega que esté sopesando tirar la toalla, pese a que así se lo exigen desde la oposición. “No”, responden tajantes. Desde el ministerio del Interior se reconocen los rumores “de todo tipo” pero se remiten a las palabra públicas del ministro.
¿Quién es Mercedes González?
Nació en Madrid en 1975 y llegó a la cúpula de la Guardia Civil por una vía poco habitual para el cargo: la comunicación y la política. Licenciada en Periodismo por la Universidad San Pablo CEU, Mercedes González completó su formación con sendos másteres en comunicación de instituciones públicas en la Universidad Complutense y en la George Washington University, en Estados Unidos. Una trayectoria académica orientada a la gestión de la imagen pública que marcaría el rumbo de toda su carrera profesional.
Su vinculación con el Partido Socialista empezó como asesora del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Madrid y del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid, y fue escalando posiciones hasta convertirse en directora de Comunicación de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Más tarde dio el salto a la primera línea política como concejala en el Ayuntamiento de Madrid y, posteriormente, como delegada del Gobierno en la capital. Antes de su actual cargo, ocupó también un escaño como diputada en el Congreso de los Diputados.
Su nombramiento como directora general de la Guardia Civil la situó al frente de un cuerpo de seguridad con funciones muy amplias: dirigir y coordinar sus unidades, ejecutar las políticas de personal, formación, igualdad y diversidad, gestionar los recursos materiales y económicos del cuerpo, y supervisar el cumplimiento de la legislación en materia de armas y explosivos, entre otras responsabilidades. También le corresponde proponer la adquisición de medios operativos -desde helicópteros hasta sistemas de transmisión- y mantener el contacto con organismos nacionales e internacionales en el ámbito de sus competencias.

