La fontanera del PSOE confirma la breve conversación a Artículo14. Cerdán admite dos reuniones con ella de las que, asegura, no informó a Sánchez
“Me encuentro en una mala situación personal”, reconoció Santos Cerdán ante el juez este lunes para justificar sus respuestas, llenas de evasivas e inconcreciones sobre las reuniones que mantuvo con Leire Díez en 2024 en la sede del PSOE.
Cerdán sostiene que Díez no es ninguna fontanera sino que solo era “una militante más”. Sin embargo, reconoció los dos encuentros de abril de 2024 y volvió a recibirla en Ferraz cuando dejó su acta de militante. Además, tras pasar cinco meses en prisión, hablaron por teléfono. Una comunicación que la propia Leire Díez describe así en declaraciones a Artículo 14: “Una llamada de 15 segundos para preguntarle cómo estaba”.

Preguntado este lunes por si daba ese mismo trato a todos los militantes, él afirmó que sí, “que recibía a muchos de ellos”.
En su testifical ante el juez Arturo Zamarriego que investiga a Díez por tráfico de influencias y cohecho, Cerdán no concretó el contenido de las reuniones. Dijo que el empresario Javier Pérez Dolset (también imputado) y Díez le ofrecieron información de “la policía patriótica” del comisario Villarejo. En concreto habló de unos audios en los que se hablaba de las saunas del suegro de Pedro Sánchez, Sabiniano Gómez.
Los interlocutores eran Villarejo y el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, del PP. El comisario le advertía de que en las saunas propiedad del suegro de Sánchez se ejercía la prostitución, y apostillaba: “Esto lo mata políticamente”.
Aseguró que no prestaron demasiada atención a lo que Díez y Dolset les dijeron porque en ese momento, abril de 2024, solo se hablaba del periodo de reflexión que se había tomado Sánchez para decidir si seguía al frente del Gobierno tras la apertura de una investigación judicial a su mujer, Begoña Gómez. De ahí que ni si quiera avisaran a Sánchez de esa reunión. Sin embargo, no pudo aclarar por qué si tan poca relevancia tuvo el primer encuentro, se produjo un segundo.

En lo único que fue tajante y contundente fue para desmentir que hubiera realizado algún encargo a Díez, tal y como ella defendía en las reuniones con fiscales e imputados para sonsacarles información comprometida e intentar tumbar causas judiciales. “Yo no”, precisó Cerdán, desvinculándose de lo mollar de la instrucción para el juez, que sospecha que la exmilitante socialista “lideraba” una “actuación delictiva, continuada y coordinada” junto con los otros dos imputados, el empresario Javier Pérez Dolset y el periodista Pere Rusiñol.
Otra de las conexiones de Cerdán con Leire Díez es Antxón Alonso, socio y amigo de Cerdán y vinculado con Díez. El juez Santiago Pedraz mantiene bajo secreto de sumario una causa que indaga en presuntas mordidas millonarias provenientes del amaño de contratación pública. En ella está imputada Díez, Antxón y el expresidente de la SEPI, Vicente Fernández. Los tres compartían un chat llamado Hirurok donde, presuntamente, hablaban de todos los tejemanejes. De ahí que letrados también aprovecharon la testifical de este lunes para preguntar a Cerdán por si era conocedor de la conexión entre Díez y Antxón, pero este negó la mayor.

La versión de Antonio Hernando
Además, evitó aclarar quién fue el urdidor de la cita que se celebró en la quinta planta de la sede de Ferraz. Algo que tampoco supo concretar este lunes Antonio Hernando, que también acudió a declarar como testigo por estar presente en una de las reuniones. Hernando se desplazó desde Moncloa el día de la reunión porque en aquel momento era la mano derecha de Óscar López, entonces jefe de gabinete de Sánchez. Aseguró que le convocó “la Secretaría de Organización”, sin especificar persona. Dijo que solo estuvo presente veinte minutos junto al director de comunicación en aquel momento, Ion Antolín, y Juanfran Serrano, actual secretario general de juventudes socialistas.
Por ello, Hazte Oír, que ejerce acusación popular, solicita que ambos vayan a declarar próximamente como testigos en la causa con el objetivo de aportar más luz sobre las reuniones. Petición que el juez ha trasladado a la Fiscalía para que considere si ha de admitirla.
Hernando dijo que Díez y Dolset ofrecieron información sobre un seguimiento a Sánchez y sus hijas por parte de “la Policía patriótica”, el nombre que se usa para hablar de una trama parapolicial que presuntamente utilizaba el PP para su beneficio. Indicó que lo trasladaron a los servicios jurídicos del partido para que lo presentarán a la Audiencia Nacional pero que esta los inadmitió.
