El adelanto electoral al 29 de noviembre permite al Gobierno jugar la baza de que no dé tiempo a expurgar el ceso de los beneficiados por la Ley de Nietos a los que el Tribunal Supremo ha suspendido cautelarmente su participación, e incluso que el Tribunal Constitucional (TC) puede entrar en la causa, cuestión que se dirime en el Pleno que empieza este martes. Sin embargo, esta fecha también tiene sus desventajas en lo que a participación se refiere, en concreto, del voto por correo y del voto CERA, por coincidir con el fin de semana del Black Friday e incluso con lo que en el ámbito postal es ya calendario navideño, cuando la patronal de logística UNO prevé más de 127 millones de envíos durante las campañas de Black Friday y Navidad, un 2,4% más que el año pasado, con jornadas que superarán los 5,5 millones de entregas.
Este escenario se complica respecto al voto CERA, eminentemente americano, ya que en estas fechas en ese continente se incrementan los envíos de forma mucho mucho más masiva que en España, según trasladan fuentes conocedoras.
El Black Friday cae el viernes 27 de noviembre y desplegará una ingente actividad el sábado 28, día de reflexión, y el mismo domingo 29 en el que se celebran las elecciones generales, y se prolongará hasta el Cyber Monday del lunes 30, además de entrañar semanas de cambios y devoluciones.
El calendario electoral
En la disposición primera de la Instrucción 1/2023 de la Junte Electoral Central (JEC) se fijan los plazos para la remisión de la documentación electoral a los residentes ausentes: los certificados conteniendo las certificaciones electorales, la hoja informativa y los sobres para la votación, tienen que ser entregados a Correos entre el decimo octavo día y el vigésimo quinto. Dado que las elecciones se convocaron en el BOE del martes 6 de octubre, estos certificados tienen que ser entregados entre los días 24 y 30 de octubre.
Las papeletas se envían entre el vigésimo noveno y el trigésimo tercero si no hay impugnaciones y a partir del trigésimo noveno si las hay.
Los movimientos en el Senado
Con todo el movimientos que se está produciendo de coaliciones y posibles candidaturas compartidas en el Senado, seguramente habrá impugnaciones, lo que significa que una buena parte de las papeletas empezarán a ser enviadas el 13 de noviembre. Si contabilizamos diez días para su clasificación, transporte y distribución el los países de destino, se llega al día 23 de noviembre siendo muy optimistas en el caso de América. Los votos por correo tienen que ser depositados por el elector hasta 5 días antes de la fecha de la elección, es decir, antes del 25 de noviembre, haciendo muy complicado el voto por correo.
Las candidaturas conjuntas de PSOE y Frente Amplio y las probables alianzas de PP y Vox van a sufrir impugnaciones, dado que se juegan mucho en esas candidaturas conjuntas. Por otra parte, el importante número de partidos que se presenta en unas generales, siempre trae conflictos e impugnaciones. Hay, por otra parte, un partido, Iustitia Europa, que es muy beligerante jurídicamente lo que se podría traducir en un número considerable de impugnaciones. En estos casos es la JEC la que resuelve en un plazo de cuatro días, a lo que se suman cinco más si se acude al TC.
Limitaciones del voto por correo
Sea como sea, el periodo de tiempo para poder votar por correo en el país de residencia es muy corto. Lo que hará que la mayoría del voto se realice en urna, restando participación. Quienes decidan votar en urna pueden hacerlo en los Consulados habilitados entre el octavo y el tercer día anteriores al día de las elecciones. Estos electores disponen de papeletas en los Consulados así que no tienen necesidad de esperar a que les lleguen desde España por correo ordinario. Los que no puedan desplazarse a un Consulado tienen necesariamente que bajárselas de una web habilitada al efecto pero, en este caso, tienen que bajarse el juego completo. De no ser así tienen que esperar a que les llegue por correo. El voto por correo se tiene que depositar, obligatoriamente, antes del quinto día anterior a la fecha de las elecciones, y solo se contabilizan aquellos que llegan al Consulado antes del segundo día anterior a la fecha de las elecciones.
En suma, el voto por correo tiene más limitaciones y dificultades. Depende de la capacidad de gestión y de las distancias que tengan que recorrer los sobres con el voto. Considerando las dificultades que puede haber para que las papeletas lleguen a tiempo, el voto por correo puede ser un elemento que facilite la abstención “técnica”
Tensiones en la plantilla de Correos
Los sindicatos de Correos están advirtiendo de que la plantilla no es suficiente para este desafío. CSIF pide negociar de inmediato las bases del dispositivo y realizar al menos 15.000 contratos, y calcula que la plantilla arrastra desde hace años la falta de un empleado de cada tres.
CCOO, por su parte, cifra en 7.400 los puestos de trabajo que se han perdido desde las elecciones generales de 2023, cuando el dispositivo electoral llegó a sumar 19.400 contratos de refuerzo, y reclama ahora al menos 20.000 contrataciones, un aumento significativo de las compensaciones económicas y formación. Según el sindicato, la empresa cuenta actualmente con unos 3.000 contratos de refuerzo, y critica que la dirección haya puesto en marcha una formación online acelerada sin negociarla, igual que el marco de organización, empleo y retribuciones de la campaña.
Fuentes oficiales de Correos trasladan que como en cada proceso electoral, Correos pondrá todos los recursos necesarios para garantizar el cumplimiento de las asignaciones relacionadas con el voto por correo. Así como el resto de servicios que presta.

