Manuel lleva cinco meses, desde finales del pasado mayo, inmenso en una gran incertidumbre, desde que Muface, dependiente del Ministerio para la Función Pública, le comunicó que disponía de quince días para entregar su casa vacía. “Lo que te puedo contar es que me quieren echar de la casa de toda mi vida”, dice a Artículo14 visiblemente molesto por lo que está pasando a un mes de cumplir 75 años.
Manuel, al quien sus amigos llaman Manolo, cuenta que vive en esta casa de la calle de Alcalá de Madrid desde que tenía un año, es decir, desde 1953. “Toda mi vida”, insiste. Hijo de funcionaria -por eso su madre accedió a esta vivienda-, tenía derecho a subrogarse al contrato de arrendamiento de renta antigua al fallecer su progenitora, hecho luctuoso que ocurrió hace más de 15 años, el 11 de mayo de 2011. Tras el deceso, Manolo llamó a la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado para cambiar el número de cuenta de su madre por el suyo, para seguir pagando la renta, que actualmente asciende a 1.040 euros mensuales, aunque Muface se negó a seguir cobrándola el pasado mayo de cara al desahucio (está intentando consignarla en un juzgado). Es decir, la subrogación no se formalizó, aunque Manolo pensó que sí: “Yo creía que ya estaba hecho, que se hacía solo, automático, y he pagado el alquiler los últimos quince años. Además del alquiler, yo pagaba el IBI”, relata.

Sus abogados consideran que la evidencia de tener derecho a la subrogación y haber abonado el alquiler puntualmente desde el fallecimiento de su madre es un derecho adquirido que debería bastar para no ser desalojado de su casa, pero el Ministerio que encabeza Óscar López no está de acuerdo. Le han dicho, por escrito, que ya no está a tiempo de subrogarse, que ese derecho prescribió. Por ello, si nada lo cambia, tendrá que hacer las maletas, pese y su avanzada edad y a tener un 33% de discapacidad reconocida por problemas de visión. “Me mataron una cara en junio en la que me decían que me tenía que ir en quince días”, pero no tiene dónde (está separado y no tiene hijos): “Esta es la única casa que tengo, no tengo ninguna vivienda más ni nada”, cuenta a este diario. Respecto a si Muface le ofreció alguna alternativa, asegura que no: “No, no, solo que tenía que dejar la casa, nada más”.
La conversación es breve porque Manuel está muy incómodo con la situación, agobiado ante la posibilidad de dejar su casa. El siguiente paso que va a dar su abogada es presentar un recurso contencioso administrativo contra la decisión del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública de tumbar su recurso contra el dictamen de Muface que consideraba su derechizo pide subrogación prescrito y no daba validez al hecho de haber pagado el alquiler desde el fallecimiento de su madre.

El Ministerio de Óscar López aprobó el pasado diciembre el Plan Estratégico Muface Avanza2 para el periodo 2026-2028 que prevé liquidar el patrimonio inmobiliario del Fondo Especial mediante la “enajenación progresiva” de los 204 inmuebles que lo componen para así hacer caja. Son pisos como el de Manuel o el del vecino de Maricarmen en la calle Sainz de Baranda. Después de que el PSOE decidiera aprovechar las protestas por la vivienda y convocar elecciones tras el rechazo a sus decretos, fuentes el partido aseguran que si el decreto principal es aprobado por la Diputación Permanente del Congreso, en un posible fraude de ley, ese patrimonio inmobiliario ya no se subastaría, sino que iría a Casa 47, la nueva Entidad Estatal de Vivienda.

