Pese a las buenas palabras, y no de todos, la mayoría de formaciones a la izquierda han enfriado la posibilidad de una coalición como plantea Gabriel Rufián, que iniciará una ronda de contactos. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha abogado este lunes por una “alianza democrática con un programa de mínimos”. Menos entusiasta se ha mostrado Mónica García mientras que desde Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha cargado contra los “hiperliderazgos” y las “telenovelas de la izquierda”. Desde Podemos también han limitado el plan de Rufián.
“Para esto tenemos que tener audacia, tener mirada larga y desde luego muchísima generosidad, y pensar en grande. Por tanto, creo que más allá de las formas, lo que creo es que hay que hacer una alianza democrática”, ha insistido la vicepresidenta en declaraciones a los medios en la presentación de Mataró (Barcelona) como capital española de la Economía Social 2026.
Al respecto, y cuestionada por el movimiento de Rufián, Díaz ha incidido en impulsar “una agitación social que no falla nunca, que es la esperanza” para movilizar a los progresistas, señalando que España, como otros países, está en un momento de “excepcionalidad democrática”.
A su juicio, no hay que hablar del “cómo” hacerlo ,sino “sobre el qué vamos a hacer por el país”. “No es la herramienta jurídica, no es el nombre, no son estas cosas de las que están hablando las formaciones políticas siempre. Es la gente”, ha enfatizado Díaz, quien ha reiterado en darle el protagonismo en el país a los trabajadores.
Por su parte, la coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, ha dado la “bienvenida” a la iniciativa del portavoz del ERC, Gabriel Rufián, para reflexionar sobre la unidad de la izquierda, pero le ha pedido que concrete sus intenciones y que ahora toca un trabajo conjunto entre organizaciones más que “grandes anuncios”.
Así lo ha trasladado en rueda de prensa este lunes en Madrid respecto al impacto del encuentro que mantendrá el diputado republicano con el dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado, para abordar sobre el futuro de la izquierda, lo que será la gira de otros actos con cargos de partidos progresistas. También ha defendido durante estos meses la apuesta por la unidad de las fuerzas progresistas plurinacionales.
Hernández ha indicado que no han recibido por parte de Rufián ninguna propuesta formal para mantener un encuentro con cargos de su espacio, pero tienen claro que cualquier propuesta de unidad de la izquierda progresista y plurinacional debe concretar su encaje a nivel territorial.
De todas formas, ha saludado que se abran este tipo de debates de unidad, máxime en un momento de “emergencia” donde el foco tiene que estar en la construcción de “herramientas políticas” que permitan frenar a la ultraderecha.
De todas formas, ha reivindicado que Movimiento Sumar, Más Madrid, Comunes e IU, las cuatro fuerzas que componen el Gobierno, están en un trabajo de “hormiguita”, silencioso y cauto más que en grandes anuncios para reeditar una coalición electoral que consolide el espacio a la izquierda del PSOE, que quieren presentar en próximas fechas.
Hernández ha remarcado que el movimiento de Rufián, al generar conversación sobre la unidad en la izquierda, es “útil” y “necesario”, porque el reto es ofrecer respuestas a lo que demanda la ciudadanía (un frente amplio electoral).
De todas formas, ha desgranado que cómo sea el encaje que se dé a la confluencia plurinacional y progresista será algo que decida el conjunto de la ciudadanía. En todo caso, ha recetado que tendrán que ser proyectos que se levanten desde lo programático y que pongan a la sociedad en el centro.
En Sumar enmarcan este movimiento en un contexto de vacío de liderazgos en el espacio progresista y en la popularidad mediática que ha venido ganando Sumar, pero advierten que ya no es tiempo de “hiperliderazgos” y que la dirección de ERC se ha desmarcado de esta iniciativa.
Previamente, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha advertido de que la gente ya está “harta” de las “telenovelas” en la izquierda y que lo que corresponde es menos personalismos y más conversación desde abajo con la militancia.
A su vez, Podemos ha minimizado a mera charla el encuentro entre Rufián y Delgado y ha puesto en cuestión que goce del respado de las direcciones de ERC y Más Madrid.
