Pedro Sánchez guarda con celo sus planes para relevar a María Jesús Montero, hasta ahora todopoderosa vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, a la par que número dos del PSOE. Con la convocatoria electoral en Andalucía fijada el 17 de mayo, la mujer con más poder en el Ejecutivo compareció el martes en rueda de prensa desde su tierra, sin aclarar cuándo dejará su cartera. En el Gobierno niegan que la fecha les coja con el pie cambiado, y sostienen que Montero es la mejor candidata que los socialistas pueden tener.
Del núcleo de máxima confianza del presidente, ha sido su única ministra de Hacienda en sus casi 8 años en el poder. También fue ministra portavoz, y es la cara más política del Ejecutivo después del presidente. No compareció en la rueda de prensa del Consejo de Ministros de este martes, como sí hizo Pilar Alegría -entonces era portavoz- antes de dejar La Moncloa, en noviembre. Y aún tiene importantes frentes por cerrar, al menos en lo que a su trámite en el Ejecutivo se refiere.
Principalmente, los Presupuestos Generales del Estado para 2026, que siempre aspiró a presentar, y que enfrío la semana pasada. Pero también el anteproyecto de ley del nuevo modelo de financiación autonómica, que ella confeccionó. Y que tiene a Andalucía como principal beneficiaria del reparto de recursos. El Gobierno no ha confirmado que el de este martes fuera su último Consejo de Ministros, antes de partir a disputar la Junta de Andalucía, de momento con todas las encuestas en contra.
En la víspera de la comparecencia del jefe del Ejecutivo en el Congreso de los Diputados, en Moncloa señalan este hito, como también apuntan a la votación del primer real decreto ley con 80 medidas económicas para paliar el impacto de la guerra en Irán. En privado, deslizan que puede haber novedades tras la comparecencia de Sánchez y la votación de convalidación, pero no antes. Y recuerdan que la comparecencia institucional del presidente para presentar a la sucesora de Alegría como titular de Educación, Milagros Tolón, se produjo un lunes a las 8.30 de la mañana, casi sin advertencia previa.
Ni en la sede de la Presidencia, ni entre los ministros consultados, aclaran las dimensiones de la remodelación en el Consejo de Ministros. “Quien diga que sabe algo, miente”, afirma uno de ellos. Otro desliza que será “un campanazo”, y que los cambios servirán para apuntalar “el Gobierno de la remontada”. Que dará “la sorpresa en 2027”, cuando están previstas las elecciones generales.

Los dirigentes y cargos públicos cuestionados reconocen que tampoco pueden anticipar los planes del presidente, que acostumbra a guardar bajo llave sus intenciones en lo que a su Consejo de Ministros se refiere. “No tengo remota idea”; “Sobre esto es imposible que nadie diga nada, porque nadie sabe nada”.
Fuentes del socio minoritario en el Gobierno, Sumar, reconocen que sólo esperan el relevo de Montero, sin cambios de calado más allá de su cartera ministerial y de la vicepresidencia. En los últimos tres años, Sánchez siempre ha optado por relevos puntuales para sustituir a ministros que partían; bien a las instituciones europeas (Nadia Calviño, Teresa Ribera), o bien a las diferentes citas electorales (la propia Alegría).
Desde Moncloa, por su parte, se limitan a apuntar a un cambio quirúrgico, sin asegurarlo. “El presidente siempre ha dicho que está contento con su equipo y que los cambios los va marcando el calendario electoral”. Esta será la quinta remodelación de su Consejo de Ministros. Y tendrá lugar poco después de que Juanma Moreno pulsara el botón de la convocatoria electoral.

La fórmula Calviño y las incógnitas en torno a Cuerpo, “ocupado” con su Ministerio
En diciembre de 2023, Sánchez cubrió el hueco que dejaba la marcha de Calviño para presidir el Banco Europeo de Inversiones (BEI), tirando de Montero y de Carlos Cuerpo. A la primera la ascendió de vicepresidenta cuarta a vicepresidenta primera, colocándola por encima de Yolanda Díaz en el escalafón.
Si quisiera replicar este patrón, le bastaría con elevar a vicepresidenta primera a Sara Aagesen, actual vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. Las prioridades políticas del Ejecutivo pasan en buena parte por su cartera. Tanto en la esfera doméstica como en la internacional, y en la respuesta ante crisis como la de Irán, en la que el Sánchez pone el acento en cómo las renovables sirven para abaratar el coste de la energía, al tiempo que reducen la dependencia de los combustibles fósiles.
Aagesen, como el ministro de Economía, está entre los perfiles más técnicos -y alabados entre los suyos- con los que cuenta el Ejecutivo en primera línea. El segundo, además, tiene la bendición de la cúpula de Ferraz para suceder a Montero, uniendo la cartera de Hacienda a la que ya ostenta. Además, hace apenas 10 días, el ministro se descartó públicamente como aspirante a presidir el Banco Central Europeo (BCE), cuando se abra el proceso de sucesión de Christine Lagarde.
El titular de Economía despachó este martes las preguntas sobre su posible designación como responsable de Hacienda: “Quiere decir que en el ámbito de la política económica se está realizando un buen trabajo”, despejó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Desde su Ministerio afirman que está “ocupado y preocupado” con la labor al frente de su cartera, y abundan que ya tiene muchos frentes que atender. Como hiciera el ministro, no dan portazo a este escenario.

Una ministra de Hacienda “muy querida”
Lo previsto es no despejar las incógnitas hasta después de la comparecencia del presidente y la votación del real decreto (miércoles y jueves). Sánchez acude a la Cámara Baja para informar sobre la posición del Gobierno ante la guerra de Donald Trump y Benjamin Netanyahu en Irán, pero también sobre la última reunión del Consejo Europeo, la semana pasada.
Por un lado, en Moncloa anticipan un discurso “sobre valores e ideas”, que “ponga negro sobre blanco la importancia del momento” político. Que denuncie la “ilegalidad” de este conflicto y contraponga su figura a la de Trump. Por otro, afirman que el jefe del Ejecutivo pedirá apoyos para el primer paquete de medidas -cuya aprobación ven garantizada-, con el foco puesto en el PP. “No tiene motivos para votar en contra”.
Antes de esta cita, en el Gobierno se deshacen en elogios hacia Montero, en público y en privado. “Es muy querida, suscita unanimidad”, sostienen fuentes del Consejo de Ministros. “Raro, siendo ministra de Hacienda”, añaden. “Es una mega política, su gestión es inmejorable”, apostilla otro interlocutor de Moncloa. El mismo que pone en duda los malos resultados que anticipan las encuestas para su candidatura al 17-M.
