En esos días donde hay mucho trabajo, o donde ha habido una buena noticia, mucha gente decide ir a la máquina expendedora a darse un respiro o una recompensa. Esa dopamina que busca el cerebro la corresponden los ultraprocesados, aunque parece que sus días en la oficina están contados.
El Ministerio de Consumo prepara una nueva ley que pretende fomentar la alimentación saludable en el trabajo, algo que favorece la expansión del vending saludable. Conoce más sobre esto a continuación.
Consumo promueve el vending saludable para acabar con los ultraprocesados en el trabajo

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, encabezado por Pablo Bustinduy, trabaja en un Real Decreto que busca la alimentación saludable de los trabajadores españoles durante sus horas laborales.
A principios de diciembre del año pasado, el ministerio ya adelantó que las máquinas expendedoras de las residencias y hospitales deberán ofrecer “al menos un 80%” de productos saludables. Esto se aplicará tanto al espacio público como el privado.
Ahora, se ha conocido que el Real Decreto podría abarcar también el resto de lugares de trabajo, tanto privados como públicos. Si bien, este apartado aún se encuentra en evaluación.
Por ahora, sólo los centros de titularidad pública y privada con fines para personas con necesidades especiales y/o dependencia tendrían que cumplir con la legislación.
De acuerdo con la posible nueva legislación, las instalaciones que cuenten con máquinas expendedoras deberán ofrecer a los trabajadores alimentos saludables como: agua, fruta y hortalizas frescas, leche, pan integral, yogures y otras fermentaciones sin azúcares añadidos, platos a base de vegetales, frutos secos no fritos y con bajo contenido en sal…
Más cambios y el incierto futuro del café

El plan de Consumo es que las personas puedan disfrutar de opciones más saludables en centros dedicados a la salud y al cuidado de las personas.
No es de extrañar que esta idea pudiese extrapolarse a otros lugares de trabajo, buscando una expansión del vending saludable y más responsable con el medioambiente.
Al Ministerio no le valen sólo las opciones mencionadas, pues los alimentos procesados con las que compartan máquina deberán cumplir ciertos criterios adicionales.
Entre ellos, que no contengan ácidos grasos trans (a excepción de los naturalmente presentes), que no superen un 35% de grasas ni un 10% de azúcares añadidos en el aspecto nutricional global y que no crucen el umbral de las 200 kcal. Aquellos alimentos que no cumplan con estos criterios, no podrán estar a la altura de los ojos de los consumidores.
Uno de los principales afectados es el café. La reina de las bebidas calientes del vending no tendrá azúcar por defecto. Y el máximo que se le podrá añadir será de 5 gramos.
Una alternativa a considerar en esta situación es la de contar con opciones más saludables, como la Stevia, el eritritol o la miel. Si bien, estos endulzantes naturales también deben consumirse con cierta moderación.
En definitiva, Consumo busca que los snacks en las residencias y centros de salud sean más acordes a los estilos de vida y de alimentación que se promueven en estos espacios. Está en mano de todos decantarse por las opciones más saludables, ya sea en el trabajo o traídos de casa.
