La misión Artemis II avanza con paso firme hacia un nuevo capítulo en la exploración espacial. La NASA confirmó este viernes el despliegue exitoso de cuatro pequeños satélites transportados a bordo de la nave Orión, mientras la tripulación continúa su viaje hacia la Luna, en una travesía que ya marca hitos históricos más de medio siglo después de las misiones Apolo.
Los denominados CubeSats, procedentes de Argentina, Corea del Sur, Alemania y Arabia Saudita, fueron liberados conforme al cronograma previsto antes de que la cápsula abandonara definitivamente la órbita terrestre. Según explicó Lakiesha Hawkins, administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA, la operación se llevó a cabo “con éxito”, consolidando uno de los objetivos tecnológicos clave de la misión.
Entre los dispositivos desplegados destaca el microsatélite argentino Atenea, desarrollado por la CONAE junto a diversas instituciones científicas del país. Este pequeño aparato, de apenas 30 por 20 centímetros, tiene como propósito recopilar datos y mantener comunicación a distancias de hasta 70.000 kilómetros con estaciones terrestres ubicadas en Tierra del Fuego y Córdoba. La NASA confirmó además que logró establecer comunicación positiva con los satélites de Argentina y Arabia Saudita, un indicio del buen funcionamiento de los sistemas tras su liberación.

Mientras tanto, la nave Orión continúa alejándose de la Tierra. Tras abandonar la órbita terrestre el jueves, la cápsula alcanzó este viernes una distancia de 160.000 kilómetros, lo que convierte a los cuatro astronautas de Artemis II en los primeros seres humanos en salir de la órbita de nuestro planeta desde la misión Apolo 17 en 1972.
En paralelo, la NASA difundió las primeras imágenes captadas por la tripulación durante el viaje, ofreciendo una perspectiva impactante de nuestro planeta desde el espacio profundo. Las fotografías, tomadas por el comandante Reid Wiseman, muestran la Tierra como un punto vibrante en la inmensidad oscura, con el azul de los océanos, remolinos de nubes blancas y la silueta del continente africano claramente visible. La imagen evoca inevitablemente la célebre fotografía tomada por la misión Apolo 17, estableciendo un puente visual entre dos eras de la exploración espacial.
Otra de las instantáneas revela un tercio del planeta asomándose a través de una de las ventanas de la cápsula Orión, destacando tanto la fragilidad de la Tierra como la robustez de la nave que transporta a la tripulación. Junto a las imágenes, la agencia espacial subrayó el mensaje simbólico que transmiten: “un recordatorio” de que, sin importar cuán lejos lleguemos, seguimos siendo un solo mundo.

La misión Artemis II, sin embargo, no contempla el alunizaje. Su objetivo es alcanzar la órbita lunar y regresar a la Tierra en un viaje de aproximadamente diez días, sentando las bases para futuras misiones que sí buscarán llevar astronautas a la superficie del satélite. Durante el trayecto, la nave pasará por la cara oculta de la Luna, un momento previsto para el 6 de abril, en el que los astronautas alcanzarán una distancia superior a los 400.000 kilómetros de la Tierra, superando incluso el récord establecido por la misión Apolo 13 para vuelos tripulados.
A bordo de la Orión viajan Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen. La diversidad del equipo refleja el carácter internacional del programa Artemis, que busca consolidar una nueva etapa de cooperación global en la exploración del espacio.
