El calendario litúrgico marca este lunes 2 de febrero como una de las fechas más significativas del año para la tradición cristiana. A diferencia de otros días del santoral, esta jornada no está protagonizada únicamente por un santo concreto, sino por una celebración central que tiene un profundo significado religioso y cultural: la Virgen de la Candelaria, también conocida como la fiesta de la Presentación del Señor.
Esta conmemoración, que se celebra exactamente cuarenta días después de la Navidad, recuerda el momento en el que la Virgen María y San José presentaron al niño Jesús en el templo de Jerusalén, cumpliendo así con la ley judía. Con el paso del tiempo, esta festividad ha adquirido una dimensión propia que la ha convertido en una de las más populares del calendario cristiano.
La Virgen de la Candelaria, eje del 2 de febrero
La Virgen de la Candelaria es la gran protagonista del día. Su nombre procede de las candelas o velas que tradicionalmente se bendicen durante esta festividad, símbolo de la luz de Cristo en el mundo. En muchos lugares, especialmente en España y América Latina, esta jornada se celebra con procesiones, misas solemnes y actos populares.
La devoción a la Virgen de la Candelaria está especialmente arraigada en Canarias, donde es considerada patrona del archipiélago, así como en numerosos países de América Latina, como México, Bolivia, Perú o Colombia. En estas regiones, la celebración combina elementos religiosos con tradiciones culturales y festivas que atraen cada año a miles de fieles.
La Presentación del Señor y su significado
Desde el punto de vista litúrgico, el 2 de febrero también se conoce como la fiesta de la Presentación del Señor. Según el Evangelio, en ese momento aparecen dos figuras clave: San Simeón y la profetisa Ana, quienes reconocen en el niño Jesús al Mesías esperado.
San Simeón es recordado como un hombre justo y piadoso que, tras tomar al niño en brazos, proclamó el conocido cántico del Nunc dimittis, expresando que sus ojos habían visto la salvación. La profetisa Ana, por su parte, representa la fidelidad y la esperanza del pueblo, al anunciar la llegada del Salvador a quienes aguardaban la redención.
Otros santos que se celebran hoy
Además de la Virgen de la Candelaria y las figuras bíblicas asociadas a la Presentación del Señor, el santoral del lunes 2 de febrero incluye otros nombres que también son recordados en esta jornada:
- San Simeón, justo del templo de Jerusalén
- Santa Ana, profetisa
- San Cornelio el Centurión, uno de los primeros paganos convertidos al cristianismo
- San Juan Teófanes, defensor de la fe cristiana
- San Laurencio, mártir venerado en algunas tradiciones locales
Estos nombres aparecen en distintos calendarios litúrgicos y son especialmente relevantes para quienes celebran su onomástica en esta fecha.
Tradiciones populares vinculadas al 2 de febrero
En muchas localidades, el Día de la Candelaria está marcado por rituales muy concretos. La bendición de las velas es uno de los actos más extendidos, ya que simboliza la luz que guía la vida de los creyentes. En algunos pueblos, también es costumbre sacar imágenes marianas en procesión o celebrar comidas populares.
En países como México, la festividad de la Candelaria está ligada a una tradición gastronómica muy arraigada, mientras que en Canarias se convierte en una de las citas religiosas más importantes del año, con romerías y actos multitudinarios.
Una fecha clave del calendario cristiano
El 2 de febrero destaca dentro del santoral por su carácter simbólico y su profunda carga histórica. No solo recuerda a santos concretos, sino que conmemora un episodio central del cristianismo, en el que la luz, la esperanza y la renovación espiritual ocupan un lugar central.
Para quienes celebran hoy su santo, y para las comunidades que mantienen viva esta tradición, la jornada se convierte en una ocasión para unir fe, cultura y celebración, demostrando que el santoral sigue siendo una parte viva del calendario y de la identidad colectiva.
