Elecciones Aragón

Temor en el PSOE por la financiación de Montero: “A Alegría la matas”

A una semana de la cita con las urnas, los socialistas auguran que la exministra anotará los peores resultados de su historia

Pilar Alegría.
KiloyCuarto

Suenan alarmas en algunas federaciones socialistas. Una semana antes de las elecciones en Aragón (8-F), y a mes y medio de la cita con las urnas en Castilla y León, dirigentes de estos y otros territorios asumen que el modelo de financiación autonómica propuesto por María Jesús Montero amenaza con convertirse en un lastre electoral.

Por más que su modelo reparta cientos de millones de euros adicionales entre todos los territorios, distintos interlocutores cuestionan la “transparencia” a la hora de distribuir estos recursos. Critican la escenificación pactada con ERC, con Cataluña como segunda región más beneficiada del nuevo reparto.

No se entiende el momento escogido, a las puertas de dos campañas, y cuando aún no se han recuperado del batacazo sufrido en Extremadura, otrora feudo socialista que hoy ve dirigido el partido por una gestora provisional. Incluso, en algunos territorios, afirman que la ausencia de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda en la campaña “prueba” que el nuevo modelo “no suma nada”.

“Es difícil de explicar que, con una propuesta tan buena para Aragón, que supone 600 millones de euros más, la persona que ha propiciado el acuerdo, y que es la número dos del Gobierno y del partido, no esté haciendo campaña junto a Alegría“, sostiene uno de estos dirigentes.

Montero, candidata a la Junta de Andalucía en las elecciones previstas para mitad de año, lideró la representación del Ejecutivo en el funeral católico por las víctimas de Adamuz, el jueves. El viernes participó en otro acto en la región, y tanto el lunes como el martes tuvo agenda en Madrid. La campaña arrancó el viernes 23, y desde entonces no ha pisado Aragón. A diferencia de Pedro Sánchez, que tuvo su segundo mitin este domingo.

Las diferentes voces consultadas coinciden en que la cita con las urnas en Aragón, exactamente un mes después de que Oriol Junqueras (ERC) anticipara el acuerdo de financiación para Cataluña, es la que va puede verse más perjudicada, por distintos factores. La percepción de un “agravio territorial” puede calar en todos los territorios, afirma un dirigente, pero para la candidata en la región, Pilar Alegría, puede ser la tormenta perfecta: “A Alegría la matas”.

Pedro Sánchez participa en un acto electoral en Huesca para respaldar a Pilar Alegría, y a Fernando Sabés, candidato por Huesca.

En los dos debates electorales de esta semana, tanto en el duelo con el candidato del PP (Jorge Azcón), como con los otros siete cabezas de lista, la financiación estuvo más que presente. Alegría se aferró a los 630 millones de euros más que destinará a Aragón, si finalmente se aplica. Incluso llevaba impresa esta cifra. “No puede ser que haya sacado el cartel otra vez”, criticó Azcón. La exministra recibió críticas desde la derecha, pero también desde la izquierda.

Entre los socialistas hay unanimidad en que, si la norma supera su tramitación parlamentaria, incluso las comunidades del PP se acogerán a esta distribución de recursos. El problema es que esta pantalla está muy lejos. Ni siquiera ha llegado a primera vuelta en Consejo de Ministros, como anteproyecto de ley, y algunos dirigentes esperan que no lo haga antes de las elecciones castellanoleonesas. Creen que ya es bastante difícil superar dos campañas sobrevoladas por este modelo, con el PP y Vox denunciando que es un traje a medida para Cataluña.

“Pilar es Gobierno”

Alegría, que ejerció de ministra portavoz hasta finales de noviembre, tiene temporalmente difícil distanciarse de esta etapa de su carrera política. “Pilar es Gobierno”, afirma un dirigente territorial de peso, que sintetiza que el adelanto electoral le dejó “15 días” para “reconvertirse” y centrarse en su papel como candidata.

El mismo interlocutor admite que la cuestión de “los salazares”, “toca en la línea de flotación” del partido y genera una profunda desafección en sus bases. Se refiere a la comida de Alegría con Paco Salazar en octubre, que destapó Artículo14, cuando ya se conocían las denuncias internas por supuesto acoso sexual contra él, pero también a los casos que han aflorado a posteriori, especialmente en diciembre. “Con la velocidad que llevamos se diluye”, afirma. También ve más complicado diluir el miedo a que otro escándalo de presunto acoso sexual estalle “a dos días de las elecciones”.

En Aragón, el CIS anticipa un importante crecimiento de Vox y la victoria de Azcón sin opciones de lograr la mayoría absoluta. También vaticina una caída importante para el PSOE, si bien la horquilla es muy amplia (17-23 escaños). Bajar de los 23 parlamentarios con los que ya cuentan supondría marcar un nuevo suelo electoral en la región.

En general, la campaña de la exministra de Educación ha sido celebrada por los suyos. Aprueban que haya optado por los actos de proximidad y no se haya centrado únicamente en los mítines. También reconocen que el examen al que se someterá Alegría, el primer test de la estrategia de Sánchez de lanzar desde el Consejo de Ministros a sus candidatos autonómicos, es más que difícil. E interpretan que la ministra está jugando bien las cartas con las que cuenta.

La lectura en el territorio, especialmente entre los dirigentes que ya ejercieron en la época de Javier Lambán, es mucho más pesimista. Critican la estrategia de campaña –“mucha visita y poco mensaje”-, y echan en falta más énfasis en las propuestas concretas: “Tiene que bajar el balón a tierra”-. Afirman que Alegría no está alentando el miedo a la ultraderecha para cerrar el grifo de potenciales votantes al PP, y censuran que ella misma aborde la financiación autonómica. “No nos beneficia”.

Algunos de sus compañeros de siglas temen el abismo, y auguran que la nueva dirección se anotará los peores resultados de la formación en su historia. Y señalan que un descalabro que los dejara con unos hipotéticos 16 escaños significaría un claro mensaje de la ciudadanía sobre el proyecto de la exministra.

No faltan tampoco quienes “celebrarían” un buen golpe de realidad del PSOE si bajaran varios escaños: “Se tienen que dar cuenta de quién es Alegría. Ha convertido la formación en algo muy personalista”, abundan. Aún queda una semana para movilizar a sus potenciales votantes, si bien anticipan una larga travesía por el desierto a partir del 9 de febrero.

Más allá de sus malas perspectivas, desde la vieja guardia en Aragón subrayan que Azcón, que anticipó elecciones por su incapacidad de aprobar los presupuestos, tampoco tendrá fácil volver a formar gobierno. Lo único que reconforta a los socialistas es que el PP “se va a mantener o únicamente va a subir uno”. Es el consuelo que les queda.

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