Servir 33 años en las Fuerzas Armadas tiene mucho mérito. Ser parte de una de las primeras promociones de mujeres de los Cuerpos Comunes, y ver la evolución de la integración de las militares, también.
La trayectoria de Cristina Conde brilla por una ejemplar labor. Su carrera castrense empezó con buen pie, siendo la primera mujer número 1 de una promoción en el Cuerpo Militar de Intervención. Tras varios destinos, ahora sigue aportando al apartado económico de las FAS desde la Jefatura en Valladolid.
Conoce su labor a continuación.
Primera número 1 de una promoción del Cuerpo Militar de Intervención

María Cristina Conde Olcina forma parte de las Fuerzas Armadas desde el año 1993.
Tras cumplir con su formación en el Grupo de Escuelas de la Defensa, entre ellas la Academia General Militar de Zaragoza, se graduó en la 4ª promoción de los Cuerpos Comunes de las FAS. De hecho, fue la primera mujer en ser la número 1 de su promoción en acceder al Cuerpo Militar de Intervención.
Tal hito fue premiado con una condecoración, impuesta en el día de su graduación por el entonces Rey Juan Carlos I. Recibió su despacho de se teniente, y en su primer destino acabó en Burgos, donde sirvió durante dos años.
El de Intervención es el cuerpo cuya labor principal es la gestión de la economía y las finanzas de las Fuerzas Armadas, junto al trabajo en la auditoría pública y el ejercicio de la notaría militar. Por lo tanto, la transparencia y legalidad económica de Defensa depende directamente de estos militares.
Cristina está destinada en la actualidad en la Jefatura Territorial Intervención número 2 en Valladolid. Al servir como teniente coronel, dentro de la escala de oficiales superiores, supervisa las principales labores de la Jefatura y ofrece apoyo directo al mando en las cuestiones más importantes.
“A ninguna de nosotras nadie nos regaló nada”

Según declaró María Cristina para la COPE, ella vivió su ingreso como algo “épico”. En el momento de su ingreso, las mujeres apenas llevaban cuatro años en las Fuerzas Armadas.
El Cuerpo Militar de Intervención tampoco llevaba mucho tiempo formado como tal en su ingreso. Hasta 1985, estaba integrado en los tres Ejércitos, como el resto de Cuerpos Comunes. Así que hubo doble novedad en esos años, la de los Cuerpos Comunes y la presencia de las mujeres.
Sin la vocación y convicción de las militares como Cristina Conde, los primeros años habrían resultado mucho más difíciles. Pioneras como ella tenían claro “dónde nos habíamos metido, lo que queríamos y lo que había que poner encima de la mesa” en una situación así.
Conde Olcina también contó que los jefes más veteranos “no sabían muy bien cómo tratarnos”. Eran la novedad y empezaban a llegar a algunos puestos. Pero poco a poco, se fueron asentando, y pasaron de ser algo novedoso a algo común.
La teniente coronel recuerda sus orígenes con una profunda reflexión: “A ninguna de nosotras nadie nos regaló nada, todo lo que somos lo hemos alcanzado con nuestro esfuerzo, nuestro trabajo y nuestro tesón, y así es como mejor demostramos la igualdad”.
Ahora, existe la amplia presencia femenina en todas las escalas y todos los cuerpos. Pero esta normalización no ha sido fruto del azar. “Nos lo hemos ganado nosotras”, sentencia.
